sábado, 18 de noviembre de 2023

Oración de Pablo por los creyentes y yo me uno a esta oración por ustedes.

Cada vez que me acuerdo de ustedes doy gracias a mi Dios; y cuando oro, siempre pido con alegría por todos ustedes; pues ustedes se han hecho solidarios con la causa del evangelio, desde el primer día hasta hoy. Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese. Es muy justo que yo piense así de todos ustedes, porque los llevo dentro de mi corazón y porque todos ustedes son solidarios conmigo de la bondad que Dios me ha mostrado, ya sea que esté yo en la cárcel o que me presente delante de las autoridades para defender y confirmar el anuncio del evangelio. Pues Dios sabe cuánta nostalgia siento de todos ustedes, con el tierno amor que me infunde Cristo Jesús.
Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que Dios les dé sabiduría y entendimiento, para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva; pues ustedes presentarán una abundante cosecha de buenas acciones gracias a Jesucristo, para honra y gloria de Dios. Filipenses 1:3

No hay nada mejor en este mundo, sino el haber sido encontrado por Cristo en medio de tanta oscuridad, mentiras, engaños, violencia e injusticia que predominan en este mundo. ¡Qué grande es el amor, la misericordia y compasión de Dios! para con nosotros los seres humanos, que no solo nos ha salvado, sino que también nos provee todo lo que necesitamos, para permanecer y vivir en esa nueva vida que nos da.

Pero debemos ser generoso, todo esto lo recibimos por gracia. Por lo tanto también debemos dar de gracia, compartiendo con nuestro prójimo este bendito evangelio del amor de Dios, para que ellos también puedan recibir por gracia, la salvación de sus almas, creyendo en la obra redentora de Cristo, siendo nosotros testigos vivientes de esta gran redención, para todo aquel que quiera creer, porque, si cree, verá la gloria de Dios.

Dios para darnos la salvación no nos pide nada a cambio, entiéndase esto, nada a cambio, la salvación es por gracia, es gratis, no tengo que pagar nada, todo ya está pago, lo pagó nuestro Señor y Salvador Jesucristo al dar su vida en la cruz, resucitando al tercer día. Solo tienes que creer. Sí, solo hay que creer que Cristo pagó la deuda de los pecados que tienes contra Dios. Si crees, comienzas una nueva vida justificada ante Dios, luego por medio de su palabra escrita y la guía del Espíritu Santo, recibes la enseñanza que necesitas para saber cómo comportarte y cuál es la conducta que debes tener, en esta nueva vida en Cristo.

Esto es lo maravilloso, Dios te recibe y acepta tal cual eres, con toda tu carga de pecado, tu rebeldía y toda cosa mala que hayas hecho, te perdona, te justifica y te adopta como un hijo o una hija. Una vez que le pertenezcas, continúa su enseñanza de vida por medio de su Espíritu Santo, de acuerdo a sus principios y valores para que seas esa nueva persona creada en Cristo, que camina por este mundo en santidad e integridad de vida.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Esto dicen las Sagradas Escrituras y es necesario prestar atención.

Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.  2 Timoteo 3

Estamos en el último tiempo, son tiempos muy difíciles para vivir piadosamente, sobre todo porque el mal y la maldad ha avanzado. La inseguridad y violencia ha crecido en todo sentido, a tal punto que no interesa si es un bebé, un discapacitado, o una persona anciana, todas la personas corren el mismo peligro de sufrir algún tipo de violencia, y más aún si no se quiere participar o aceptar estilos de vida que atentan contra la moralidad y las sanas costumbres.

A esto se refiere la biblia cuando dice; También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Siempre fue necesario conocer las Sagradas Escrituras, pero ahora más que nunca, porque ellas son las que iluminan nuestro diario andar en un mundo de oscuridad. Pero ¡ojo!  Tómese el tiempo para leer y meditar en lo que lee, pidiendo al Espíritu Santo que le guie a toda verdad, no permita que otros decidan por usted con respecto a su vida, recuerde que hay muchos engañadores.

Si usted quiere vivir piadosamente, las Escrituras le indican el camino, y el Espíritu de Cristo le ayuda, pues por medio de esa Escritura le enseña, le convence, le corrige y le instruye en una vida justa delante de Dios. No permita que la oscuridad lo atrape, anímese a vivir a la luz de las Sagradas Escrituras. ¡Es la mejor decisión a tomar!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

lunes, 13 de noviembre de 2023

Para reflexionar y saber tomar decisiones con sabiduría.

Despierta, tú que duermes; levántate de entre los muertos, y Cristo te alumbrará. Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. No vivan neciamente, sino con sabiduría. Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos. No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor. Efesios 5:15-17

Observando los acontecimientos mundiales, podemos ver que las profecías bíblicas con respecto a los tiempos finales, se están cumpliendo delante de nuestros ojos. Por lo tanto debemos despertar y salir de la oscuridad de la ignorancia bíblica y encender la lámpara en nuestras vidas con la luz de Cristo, tomando las enseñanzas de la palabra de Dios con la ayuda del Espíritu de verdad, para una vida de plenitud en Cristo esperando su pronto regreso, entendiendo que la voluntad de Dios es nuestra santificación.

Sabemos por las Escrituras que le mundo entero, yace bajo el poder del maligno y habita en la oscuridad. Su situación es muy triste, porque no saben adónde van ni con que tropiezan, ignoran la GRACIA de Dios rechazando a Cristo y permaneciendo bajo condenación.

Pero Dios que es amor sigue con los brazos extendido para darles salvación. Jesús dijo; Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto. En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios. Juan 3: 16.

Es muy importante saber que los años pasan, y lo que queda son las buenas o malas experiencias vividas. También queda lo que hayamos aprendido de esas experiencias, de las buenas para fortalecer lo aprendido, y de las malas para no volver a cometer, o a no descuidarnos, para que no vuelvan a pasar.

En este tiempo es bueno y necesario reflexionar en lo que hemos vivido, y así prepararnos para lo que se viene, proponiéndonos metas que den sentido al diario vivir.

Es bueno recordar que Dios siempre está dispuesto a darnos una oportunidad, como un libro en blanco que es entregado a cada persona, para que en sus páginas vayamos escribiendo nuestras vivencias diarias, para que día a día  veamos cómo es nuestro trayecto de vida, si hemos logrado descubrir que la voluntad de Dios siempre es buena, agradable y perfecta, para cada uno de nosotros. Siempre es bueno tener a mano los consejos sabios de Dios, por medio de su palabra escrita, sobre cómo debe ser el comportamiento que hay que tener, para no formar parte de las personas que pasan por la vida sin darle importancia. Porque, aunque la sociedad no cambie mucho, cada uno en particular podemos ser mejores personas, actuando con sabiduría y madurez fundamentados en los sabios consejos de Dios el buen Padre celestial.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

 

domingo, 12 de noviembre de 2023

¡Identidad humana!


 ¿De dónde será que vengo?

¿Soy de origen animal?

Descendiente de algún mono

¿O tal vez hubo un Creador?

Que hizo también al hombre

De una manera distinta

Del resto de la creación.

Son varios los que preguntan

Quieren saber ¿Quiénes son?

Tienen nombre y apellido

También tienen profesión

Tienen familias y amigos.

Pero su identidad verdadera

Hoy es toda una quimera.

Creación o Evolución.

Esa es la gran discusión

Que existe en la sociedad

Trayendo una confusión

Pues no se ponen de acuerdo

Al tratar de descubrir

¿Quién soy y adónde voy?

 El hombre busca encontrar

Donde surge su existencia

Conocer su identidad

Y su origen ¿Cómo fue?

A su imagen y semejanza

Al hombre lo creó Dios

Hombre y mujer los creó.

PS

 

sábado, 11 de noviembre de 2023

Diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del diablo, de acuerdo a la biblia.

Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios, y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios. Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es.
Y todo el que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, de la misma manera que Jesucristo es puro. Pero todo el que peca, hace maldad; porque el pecado es la maldad. Ustedes ya saben que Jesucristo vino al mundo para quitar los pecados, y que él no tiene pecado alguno. Así pues, todo el que permanece unido a él, no sigue pecando; pero todo el que peca, no lo ha visto ni lo ha conocido. Hijitos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como él es justo; pero el que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Precisamente para esto ha venido el Hijo de Dios: para deshacer lo hecho por el diablo. Ninguno que sea hijo de Dios practica el pecado, porque tiene en sí mismo el germen de la vida de Dios; y no puede seguir pecando porque es hijo de Dios. Se sabe quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo, porque cualquiera que no hace el bien o no ama a su hermano, no es de Dios. Éste es el mensaje que han oído ustedes desde el principio: que nos amemos unos a otros. No seamos como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Pues porque los hechos de Caín eran malos, y los de su hermano, buenos. Hermanos míos, no se extrañen si los que son del mundo los odian. Nosotros hemos pasado de la muerte a la vida, y lo sabemos porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama, aún está muerto. Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que ningún asesino puede tener vida eterna en sí mismo. Conocemos lo que es el amor porque Jesucristo dio su vida por nosotros; así también, nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos. Pues si uno es rico y ve que su hermano necesita ayuda, pero no se la da, ¿cómo puede tener amor de Dios en su corazón? Hijitos míos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos. De esta manera sabremos que somos de la verdad, y podremos sentirnos seguros delante de Dios; pues si nuestro corazón nos acusa de algo, Dios es más grande que nuestro corazón, y lo sabe todo. Queridos hermanos, si nuestro corazón no nos acusa, tenemos confianza delante de Dios; y él nos dará todo lo que le pidamos, porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y su mandamiento es que creamos en su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como él nos mandó. Los que obedecen sus mandamientos viven en él, y él vive en ellos. Y en esto sabemos que él vive en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado. 1 Juan 3

El apóstol Juan escribe a la iglesia de Jesucristo, para enseñarnos cuál es la diferencia entre un hijo de Dios, alguien que ha nacido de nuevo en Cristo, y otra persona que todavía no ha nacido de nuevo, aun cuando asista a alguna congregación o sea líder de grupo. Esa diferencia no está en cómo nos vestimos, donde nos congregamos, si hablamos en lenguas,  si tengo algún ministerio, o si se vive trabajando en el templo.

La diferencia está en si se ama o no se ama al hermano, sin importar donde se congrega, o como se viste, o si cumple con los rituales eclesiásticos. La cosa es sencilla, si amo a mi hermano, soy de Dios, si no amo a mi hermano, no soy de Dios.

Esta carta del apóstol Juan, sirve como guía para auto examinarme y tener la plena seguridad que soy un hijo de Dios.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.