domingo, 9 de julio de 2023

Reflexión para comenzar la semana.

Receta para combatir el malestar y hacer el bien.

Dios bendice a los que cuidan de los pobres, y los pondrá a salvo cuando vengan las dificultades. Los cuidará y les dará vida, los hará vivir felices en la tierra prometida y no dejará que sus enemigos les hagan ningún daño.  Cuando se enfermen, Dios les dará fuerzas y les devolverá la salud. Salmo 41

Es maravilloso confiar en Dios y hacer el bien, porque eso hace que también nosotros estemos bien, con buena salud física, emocional y espiritual.

Todas las personas anhelan estar bien y que nada les pase, pero no todas están dispuestas a ocuparse de los demás. Justamente ahí es donde se equivocan, porque el ocuparse de la necesidad del prójimo hace que Dios se ocupe de nosotros, dándonos todo lo necesario para estar en condiciones de ayudar al necesitado físico, emocional o espiritual.

Estar bien no significa que nada malo nos ocurre, sino más bien es saber que a pesar de todo lo que nos pueda estar sucediendo, siempre habrá algo que podamos hacer en beneficio de los demás, y eso fortalece el ánimo. Tratando al prójimo como me gustaría que me traten, eso me libera de angustias y preocupaciones.

Les invito me acompañen a dar lo mejor de cada uno en beneficio de los demás, y no necesariamente tiene que ver con lo material, porque no es el dar, sino el darse por el prójimo. 

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 6 de julio de 2023

¿Hacer las obras de Dios?

Entonces le preguntaron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él ha enviado. Juan 6:28

Tal vez usted habrá escuchado decir o quizás lo dijo alguna vez, hay que hacer la obra de Dios. Normalmente eso lo asociamos con testificar, predicar, visitar, o también cuando se hace alguna cosa en el templo. Es muy del ser humano asociar todo con el hacer, y no tanto con el ser o el vivir. Sin embargo cuando las personas le preguntaron a Jesús, ¿Cómo poner en práctica las obras de Dios? fue una respuesta diferente a la esperada la que dio Jesús.

Seguramente esperaban que Jesús les dijera, tienen que hacer esto o aquello, o tal vez ir a un determinado lugar, o cumplir con ciertos rituales, creo que Jesús les sorprendió con esta respuesta que le dio, incluso hoy día creo que continúa sorprendiendo a muchos esa enseñanza.

Las personas muchas veces hacen cosas que no saben, o no están seguras si es lo que Dios quiere que se haga. ¿Por qué ocurre eso? Sencillamente porque no le creen a Dios, y por no creer, no llegan al conocimiento de Dios y su voluntad para con nosotros.

Por eso la respuesta de Jesús hace énfasis en creer en aquel que Dios ha enviado. Porque al creer en Jesús, tenemos un nuevo nacimiento espiritual. Dejamos de estar muertos espiritualmente o separados de Dios, se restaura la comunión con Dios, mediante el perdón de nuestros pecados, somos adoptados como hijos siendo sellados con el Espíritu Santo y la obra de Dios se manifiesta en nuestra vida, recibiendo la plena salvación.

Quizás usted se pregunte, ¿Qué es la obra de Dios? la respuesta nos dan las Sagradas Escrituras. La obra de Dios es algo que solamente él puede hacer, y tiene que ver con la restauración de todas las cosas creadas, que el diablo ha dañado, incluyéndonos a nosotros.

Esto es lo que dice la biblia al respecto. Cristo existe antes que todas las cosas, y por él se mantiene todo en orden. Además, Cristo es la cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Él, que es el principio, fue el primero en resucitar, para tener así el primer puesto en todo. Pues en Cristo quiso residir todo el poder divino, y por medio de él Dios reconcilió a todo el universo ordenándolo hacia él, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que Cristo derramó en la cruz. Ustedes antes eran extranjeros y enemigos de Dios en sus corazones, por las cosas malas que hacían, pero ahora Cristo los ha reconciliado mediante la muerte que sufrió en su existencia terrena. Y lo hizo para tenerlos a ustedes en su presencia, santos, sin mancha y sin culpa. Pero para esto deben permanecer firmemente basados en la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio que oyeron. Colosenses 1:17-23

¡Esa es la obra de Dios! En la cual participamos creyendo en Jesús como nuestro Salvador, viviendo una vida apartada del mal y dando el mensaje de la salvación por gracia, a todos aquellos que quieran escuchar, orando por ellos para que sea el Espíritu Santo que los convenza, tal como lo hizo con nosotros. Practicar la obra de Dios es tener una vida grata a los ojos de Dios. No hay otra cosa que podamos hacer nosotros, porque todo ha sido hecho por Jesús en la cruz del calvario. Nosotros solo debemos andar en las buenas obras que Dios preparó de antemano para que andemos en ellas.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 5 de julio de 2023

¿Se aprenderá algún día?

  

¡Cortar! ¡Matar! ¡Destruir! Es la consigna del hombre,

 Parece hasta no importarle a quien daña o que destruye,

Sacarse gusto y deseo lo mueve en su diario andar,

No piensa en su conducta, y él también se hace daño,

Es feliz a su manera, a ¡quien le puede importar!

 

Así cortan arboledas, destruyen bosques y selvas,

Lo importante para ellos, es acumular dinero,

Matan vidas, matan sueños, y matan las ilusiones,

Destruyendo el hábitat, de pobladores isleños,

Así continúa el andar, así acumulan bienes.

 

Se afecta al eco sistema, destruyendo las especies,

El medio ambiente se daña, matando naturaleza,

¡Qué es lo más importante! ¡Qué cosas valen la pena!

Progresar de esa manera, es un asunto mezquino,

¡La vida es muy importante! ¿Se aprenderá algún día?

PS 2022

martes, 4 de julio de 2023

Nos apartamos del mal porque somos ¡Hijos del Dios viviente!

Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios, y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios. Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es. Y todo el que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, de la misma manera que Jesucristo es puro.
Pero todo el que peca, hace maldad; porque el pecado es la maldad. Ustedes ya saben que Jesucristo vino al mundo para quitar los pecados, y que él no tiene pecado alguno. Así pues, todo el que permanece unido a él, no sigue pecando; pero todo el que peca, no lo ha visto ni lo ha conocido. Hijitos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como él es justo; pero el que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Precisamente para esto ha venido el Hijo de Dios: para deshacer lo hecho por el diablo. Ninguno que sea hijo de Dios practica el pecado, porque tiene en sí mismo el germen de la vida de Dios; y no puede seguir pecando porque es hijo de Dios. Se sabe quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo, porque cualquiera que no hace el bien o no ama a su hermano, no es de Dios. Éste es el mensaje que han oído ustedes desde el principio: que nos amemos unos a otros. 1Juan 3:1-11
La persona que ha nacido de nuevo en Cristo, es una persona santa apartada para Dios. Ya no se dedica a cometer pecado, eso no significa que nunca más va a pecar, sino que ahora depende de la guía del Espíritu y vive para hacer la voluntad de Dios.
Ahora bien, ¿Qué es hacer la voluntad de Dios? Es la pregunta que muchas personas se hacen. Generalmente la respuesta que les dan, está asociada con el templo, los rituales y el hacer cosas para Dios, lo cual la mayoría de las veces les complica la vida a los creyentes sinceros, porque tienen sus compromisos familiares, laborales y sociales los cuales le requieren mucho tiempo, y por distintas razones eso hace que no puedan cumplir con las actividades que se le asignan o demandan. Se presenta una disyuntiva, obedecen al pastor o líder con sus demandas para el templo, o se ocupan de sus responsabilidades familiares, laborales y con sus compromisos sociales que también le son necesarios. El no cumplir con lo que el líder les dijo, produce angustias, tristezas y desánimos porque sienten que le están fallando a Dios. ¿Será así?
Sin embargo la biblia dice; Ustedes saben cuáles son las instrucciones que les dimos de parte del Señor Jesús. La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios; y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya les hemos dicho y advertido. Dios no nos llamó a la impureza sino a la santidad; por tanto, el que rechaza estas instrucciones no rechaza a un hombre sino a Dios, quien les da a ustedes su Espíritu Santo. 
1 Tesalonicenses 4
¡Esto es glorioso! Hacer la voluntad de Dios no es complicado, no tiene que ver con actividades del templo. Sencillamente es tener una vida honesta, respetuosa, con responsabilidad siendo compasivo y misericordioso con el prójimo.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 1 de julio de 2023

Practicando la vida en Cristo.

Por lo tanto, despójense de toda clase de maldad, todo engaño, hipocresía y envidia, y toda clase de chismes.  Como niños recién nacidos, busquen con ansia la leche espiritual pura, para que por medio de ella crezcan y tengan salvación,  ya que han gustado la bondad del Señor.

Acérquense, pues, al Señor, la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y de mucho valor.  De esta manera, Dios hará de ustedes, como de piedras vivas, un templo espiritual, un sacerdocio santo, que por medio de Jesucristo ofrezca sacrificios espirituales, agradables a Dios. 1 Pedro 2:1-5

Jesús dijo que el mundo entero yace bajo el poder del maligno, y las personas sin Cristo, son influenciadas por ese poder sin darse cuenta, y son propensas a cometer maldad en sus distintas formas. Solamente el poder de Dios puede librar a cada persona de esa influencia, siempre y cuando permita que Cristo sea el Señor y Salvador de su vida.

Toda persona que ha nacido de nuevo pertenece a Cristo, está en condiciones de practicar este estilo de vida, como así también de despojarse de toda clase de maldad, y de la hipocresía que impera en la sociedad actual que no conduce a nada bueno.

Todo esto pueden hacer las personas, pero no en sus fuerzas, sino aferrándose al Señor Jesucristo. Su preciosa enseñanza de vida por medio de su Espíritu Santo, nos brinda a través de su palabra todos los anticuerpos contra el mal y el maligno. Pero esa palabra escrita, hay que desearla y buscarla con ansias de beber esa leche espiritual, con el propósito de crecer en una vida con propósito.

Para un mejor aprovechamiento de esa palabra viva, hay que meditar en ella como dice el salmista, de día y de noche, masticarla constantemente para incorporar toda su enseñanza.

Esto es importante y necesario, tener presente como práctica en la vida cotidiana, para tener una vida victoriosa, y no ser parte de una sociedad que se va deteriorando día a día.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

jueves, 29 de junio de 2023

La seguridad del cristiano.

Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha hecho nacer de nuevo, y nos ha dado una vida con esperanza. Esto lo ha hecho Dios por su gran amor hacia nosotros y por el poder que mostró cuando resucitó a Jesucristo de entre los muertos y de que nos dará todo lo que nos ha prometido y que tiene guardado en el cielo. Lo que nos ha prometido no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse. Ustedes confían en Dios, y por eso él los protege con su poder, para que puedan ser salvados tal y como está planeado para los últimos tiempos.

Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense! La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.

Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras. Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él. 1 Pedro 1:6-10

¡El Poder de Dios sigue intacto! Que esta misma confianza pueda acompañar a cada seguidor de Cristo en este tiempo de dificultad e incertidumbre que atraviesa el mundo entero. Aunque nosotros nos equivoquemos, cometamos errores o le fallemos. ¡Dios permanece Fiel! Y nuestra salvación está asegurada en Cristo Jesús.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

martes, 27 de junio de 2023

¡Mi Gran Abogado ante el Padre celestial!

Hijitos míos, estas cosas les escribo para que no pequen; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:1-6

Los creyentes ¿pecamos o no pecamos?, esa es la cuestión. ¿Hay alguien que ya no peque? Cuando cometemos algún pecado, ¿perdemos la salvación, o seguimos siendo salvos? ¿Qué es lo que nos quiere enseñar el apóstol Juan? Porque el dilema del cristiano es, cuando peco, ¿pierdo o no la salvación? sin duda eso no lo deja vivir tranquilo, está lleno de temor ante esa situación.

Pero, ¿Qué dice la biblia? Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8

Al ser salvo por gracia, cuando yo creí fui justificado, no depende de lo que yo haga o deje de hacer, mi salvación descansa por la fe en Cristo. Él en la cruz del calvario canceló la deuda de pecado pasados, presente y futuros que por alguna razón pudiese llegar a cometer, que pesaban sobre mí y me condenaban. Pero no solamente por los míos, sino también por todos los pecados que fueron cometidos por las personas desde la fundación del mundo hasta el último día de la humanidad en esta tierra.

El pecado está vencido. Toda esta información y enseñanza bíblica nos da paz y tranquilidad, para que disfrutemos la vida en Cristo. Sabiendo que si pecamos, tenemos un abogado que nos defiende. Dios sí, va a corregirnos para nuestro bien, pero no va a condenarnos, porque ante sus ojos estamos justificados por la obra de Cristo a nuestro favor. Por lo tanto, cuando decimos conocer a Dios, ya no andamos en la vanidad de nuestra mente, sino en la verdad del evangelio de Jesucristo. Al caminar en la verdad durante nuestro peregrinar en este mundo, vamos conociendo y permaneciendo en Cristo nuestro Señor, esa permanencia hace que vayamos siendo perfeccionados en el amor de Dios, para que andemos como Cristo anduvo, y así el pecado ya no es un problema a solucionar, sino un problema solucionado en Cristo. Al amarnos unos a otros estamos guardando la palabra de nuestro Señor, se confirma la presencia de Cristo en nuestra vida, y así dejamos de mentirnos a nosotros mismos.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.