lunes, 19 de junio de 2023

Un futuro con esperanza.

Pero Jesús, oyendo lo que se hablaba, dijo al oficial de la sinagoga y hoy a nosotros: No temas, cree solamente. Marcos 5:36

Este presente es muy angustiante para la humanidad, por toda esta situación de guerras, cambios climáticos, problemas políticos, economía complicada, situaciones de hambre,  enfermedades y violencia social.  Las personas tienen miedo de lo porvenir, eso produce angustia, tristeza, ansiedad por no saber qué va a pasar con ellas, o con algún familiar cercano, o con personas amigas o conocidas.

El motivo es valedero pues nadie puede dar una respuesta confiable a toda esta situación, la ciencia, los profesionales de la salud y los gobiernos hacen lo que pueden, pero no es suficiente. Toda ayuda que puedan brindar, es poca, relacionada con la demanda de la población mundial. Las personas siguen muriendo por distintas causas, como ser muerte natural, accidentes de tránsito, guerras, enfermedades, sobredosis de drogas, asesinatos, etc., ante esta situación social, cada persona siente mucha impotencia al tratar el tema. Descubre que la religión y la religiosidad son insuficientes. Los ídolos y amuletos no sirven para proteger. Pedir ayuda a los familiares muertos es inútil, porque ellos ya no están en condiciones de escuchar, están en otra dimensión. ¿Qué hacer entonces?

Las personas temen la muerte, pero lo que realmente les aterra es, ¿Qué pasa después? ¿Se termina todo con la muerte? O tal vez ¿haya algo más?

La respuesta está en las Sagradas Escrituras, en ella leemos; Jesús es la piedra rechazada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:12

Ser salvo es algo que toda persona anhela. Salvo de los problemas, dificultades, angustias, tristeza, enfermedades, inseguridad, violencia y tantas otras cosas que le preocupan a diario. Pero, lo más importante es ser salvos de la eterna condenación. Para eso necesita que sus pecados sean perdonados, saber que Dios lo ama, y que creyendo en Cristo tiene vida eterna. Eso libera a toda persona de los miedos que puedan aparecer.

Cada persona que se acerca a Jesús, siempre escuchará estas hermosas palabras, No temas, cree solamente. Es una palabra liberadora de toda angustia y temor.

En ese encuentro con Jesús, entiende que siempre ¡Hay una muy buena noticia! Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 8:1. Tener un encuentro acá y ahora con el Señor Jesucristo, nos libera de todo temor a la muerte.

Si le entregamos nuestra vida a Cristo, sabemos a quién pertenecemos y a donde vamos cuando salgamos de este mundo. ¡Nos vamos a vivir con Cristo,  eternamente en el reino de Dios! Libre de toda preocupación, enfermedades y muerte. ¡Gloriosa esperanza!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 16 de junio de 2023

Reflexión pensando en las niñas y niños del país y del mundo.

Las celebraciones del “día del padre” y “día de la madre” habría que replantearse. Pienso que esas celebraciones comerciales al anunciarse con bombos y platillos, intensificándose a través de los medios de comunicación masivos, producen gran confusión en las pequeñas mentes en formación, que quizás muchas personas no se dan cuenta. ¿Por qué? Porque muchos de esos niños y niñas a quienes van dirigidas las propagandas, no tienen ni van a tener un papá o una mamá en su hogar, y eso es cruel.

Sabemos que hay niños abandonados por sus progenitores, huérfanos por causa de las guerras sin sentido, los femicidios, como también niños secuestrados por la trata de personas. Además, la nueva legislación de la familia ha reestructurado la conformación de la misma. Ahora, los niños y niñas pueden tener en su casa “dos papás” o “dos mamás” algo muy difícil de procesar en esas pequeñas mentes infantiles. ¿Cómo explicar algo que no tiene explicación?

Para los abuelos, seguramente también le cuesta mucho entender, digerir, o aceptar este nuevo concepto de familia, y muchas veces no sabe cómo responder ante una posible pregunta de sus nietos. Es necesario regresar al orden establecido por Dios para el matrimonio y la familia, sino esta celebración no tiene sentido, y se continuará dañando la mente de muchos niños y niñas.

El modelo de familia original que Dios creó, es el que debe perdurar en la mente y el corazón del ser humano. Porque nos guste o no, aceptemos o no, creamos o no, toda persona necesita un modelo de padre y un modelo de madre en su hogar, tener un sentido de pertenencia para sentirse amado, seguro, contenido y encaminado ante cualquier situación que le toque atravesar. Además, esa es la razón por la cual muchas personas buscan saber, o conocer su origen, cuando descubren que no pertenecen a la familia donde actualmente están. Tratan de encontrar su origen, saber y conocer quién es o ha sido su padre o su madre a través de los cuales ha venido a este mundo. Es algo natural en el ser humano, tener ese conocimiento de su origen o ascendencia.

Esto no tiene que ver con la religión ni la creencia religiosa. Tiene que ver con el origen y ascendencia del ser humano y la familia creados por Dios, tal como nos relata las Sagradas Escrituras.

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios.

Entonces Dios el Señor hizo caer al hombre en un sueño profundo y, mientras dormía, le sacó una de las costillas y le cerró otra vez la carne. De esa costilla Dios el Señor hizo una mujer, y se la presentó al hombre, el cual, al verla, dijo: ¡Ésta sí que es de mi propia carne y de mis propios huesos! Se va a llamar "mujer", porque Dios la sacó del hombre. Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser como una sola persona. Tanto el hombre como su mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza de estar así. Génesis 1y2.

Por lo tanto, en lugar de celebrar por separado el día del padre, de la madre, o del niño, sería bueno celebrar el “Día de la familia”, así todo el grupo familiar participa, y no hay lugar para la confusión en la mente de los niños. ¡Pensemos en ellos!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 14 de junio de 2023

Reflexión para la familia.

El libro de Proverbios es el, Manual de instrucción personal y de la familia.

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8

Dios como el creador y sustentador de la familia, estableció el orden correcto de autoridad para el buen funcionamiento de la misma. La responsabilidad de la crianza, formación, educación y orientación de los hijos, corresponde al padre y a la madre por igual.

Tanto el varón que engendra y la mujer que concibe en su vientre al hijo, delante de Dios ambos son responsables de esa nueva persona que están trayendo al mundo.

Es por eso que Dios estableció las responsabilidades compartidas. El padre como responsable del hogar es quien instruye, da las directivas del hogar para una convivencia matrimonial y familiar armoniosa, y la madre es la que ejecuta esas instrucciones de común acuerdo con su marido. Cuando eso por alguna razón se omite, es donde comienza los problemas matrimoniales y familiares.

Es verdad, esto es el ideal de Dios para que el matrimonio y la familia funcionen sin sobresaltos. Pueden aparecer algunos inconvenientes o problemas, pero nada que no pueda solucionarse a través del amor, la comprensión, el dialogo y el respeto mutuo.

Lamentablemente, los seres humanos han desvirtuado y descartado todo esto, creando sus propias reglas. Han cambiado la constitución de la familia, con un nuevo orden de funcionamiento, sin principios ni valores, sin límites, un ambiente donde todo es válido. Los que sufren las consecuencias son todos los integrantes del grupo familiar, porque no hay, no encuentran, o no tienen una contención que ayude en caso de surgir en el grupo, algún tipo de problema. El matrimonio y la familia bíblica son una especie en extinción. Ahora hay nuevas formas de constituir familias, nuevos modelos de crianzas, sin responsabilidad, la formación y educación depende de los organismos gubernamentales, en definitiva, nadie se hace responsable de los problemas intrafamiliar.

Todas estas situaciones que se viven en la mayoría de las familias actuales, hace que haya tanta violencia de género, niños abortados, violados o abandonados, mujeres golpeadas y desprotegidas, hombres irascibles y violentos. ¿Cómo cambiar todo esto, cómo se soluciona?

La solución no está en los derechos humanos, tampoco en la justicia, menos aún en la religión. La solución está en tener un encuentro personal y voluntario con Cristo Jesús, quien ha venido a este mundo para reconciliarnos con Dios Padre. Cada persona al reconciliarse con Dios, Dios le perdona su pecado, le da una nueva vida en Cristo, es adoptada como hijo por Dios, y en esa condición comienza a encaminar su vida de acuerdo a las enseñanzas de Cristo y su palabra escrita. Entra en un proceso de cambio personal que dura toda la vida terrenal, con el propósito de aprender, para cuando tenga que irse de este mundo al reino de Cristo, donde formará parte de la gran familia de Dios.

Les animo amados amigos, lean en la biblia el libro de los proverbios de Salomón, no como un libro de religión, sino como un manual instructivo de la vida personal y familiar.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 11 de junio de 2023

Amigo de pecadores.

Al ver esto, los fariseos y los maestros de la Ley comenzaron a criticar a Jesús, y decían: Este hombre es amigo de los pecadores, y hasta come con ellos.

Al oír eso, Jesús les puso este ejemplo: Si alguno de ustedes tiene cien ovejas, y se da cuenta de que ha perdido una, ¿acaso no deja las otras noventa y nueve en el campo y se va a buscar la oveja perdida? Y cuando la encuentra, la pone en sus hombros  y vuelve muy contento con ella. Después llama a sus amigos y vecinos, y les dice: ¡Vengan a mí casa y alégrense conmigo! ¡Ya encontré la oveja que había perdido! Lucas 15: 2

Esta parábola del buen pastor es muy conmovedora. En ella vemos la importancia que tiene una oveja para el dueño del rebaño. Para Jesús es muy importante cada persona, a tal punto que no quiere que ninguna se pierda, y las busca día y noche para darle protección y vida eterna.

Jesús, siendo el buen Pastor de las ovejas, levanta hombres y mujeres con un corazón dispuesto al servicio de Dios, capacitándoles a través de la llenura de su Espíritu, poniendo en ellos amor por las personas que todavía no han conocido el camino del Señor. Esas son las personas que se ocupan del pastoreo de cada ovejita que el Señor trae a su rebaño, no desde atrás de un púlpito, sino estando con ella, interesándose por sus necesidades espirituales, alimentándola con la palabra de Dios, corrigiéndola con paciencia y amor, para que el Señor por medio de su Espíritu complete la buena obra en la vida de esa persona.

Este es un tiempo donde el Señor mismo está buscando a esa oveja que está perdida. Esa que fue alejándose del resto, que por algún motivo su pastor terrenal no se dio cuenta, o no le dio importancia, dejó que se fuera sin ocuparse de ella. Sin embargo el buen Pastor ve que esa ovejita está pasando por peligro de muerte en medio de la corriente de este mundo, y viene a su rescate. Porque él no quiere que nadie se pierda, porque Cristo ya pagó el precio de su salvación. Y con gozo inefable celebra la recuperación y el regreso de la perdida al redil.

¿Estamos dispuestos a tener el mismo sentir de Cristo, hacia los perdidos? ¿Queremos ayudar a rescatar a las personas que sin Cristo están perdidas? Lo sabías ¡Cada persona es importante para Dios! ¡Tú eres importante para Dios! ¡Yo soy importante para Dios! ¡Seamos amigos de pecadores! Recibamos a cada persona que se acerca, no necesariamente en el templo, puede ser en nuestra casa, en el supermercado, en una plaza, en la calle o en cualquier lugar que la encontremos, tengamos misericordia y amor con ella, no importa cuál fue su pasado, o cuál es su condición actual, no espere que sean personas buenas solamente, sino también personas que tienen muchos problemas y dificultades en la vida. Pero es una persona amada de Dios, por la cual Cristo dio su vida para salvarla, y nosotros debemos ayudarla en esa triste condición de vida. No llevándolas al templo, sino llevándolas a Cristo que es quien salva, santifica y sana a cada persona que se acerca a Él. Después el Señor indicará donde deberá congregarse, pero lo importante es que esté en Cristo siendo una oveja de su rebaño, y ya no estará perdida.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 9 de junio de 2023

¡Perdidos en la congregación!

Jesús les puso otro ejemplo: ¿Qué hará una mujer que, con mucho cuidado, ha guardado diez monedas, y de pronto se da cuenta de que ha perdido una de ellas? De inmediato prenderá las luces y se pondrá a barrer la casa, y buscará en todos los rincones, hasta encontrarla. Y cuando la encuentre, invitará a sus amigas y vecinas y les dirá: ¡Vengan a mí casa y alégrense conmigo! ¡Ya encontré la moneda que había perdido! Lucas 15:8

Este ejemplo que Jesús pone, podemos referirnos a una congregación como esa mujer que tiene valores importantes, pero que de pronto se da cuenta que hay alguien que está perdido y necesita ser encontrado. Pensemos en esos valores que están representados en estas diez monedas de plata, que representa el orden de Dios.

Lo más valioso que hay en una congregación, son las personas redimidas por la sangre de Jesús, o sea, son salvas por la gracia de Dios, nadie puede jactarse, es por gracia. Por lo tanto, son personas que andan en la verdad, tienen comunión entre ellas, se reúnen en un determinado lugar para adorar a Dios, estimulándose al amor y a las buenas obras.

Pero, de pronto pueden haber personas que manifiestan falta de amor hacia los demás, intolerantes, quejosos, buscan siempre llamar la atención, nada les viene bien y muestran un comportamiento agresivo en la congregación, no manifiestan el fruto del Espíritu en sus vidas, sino más bien enfatizan las obras de la carne. Pueden ser personas que hace muchos años que están, quizás desempeñen una función pastoral, un liderazgo, puede tener a cargo algún área de la congregación, o simplemente concurren porque les gusta congregarse, pero nunca han creído en Cristo, no han nacido de nuevo. Puede ser personas muy religiosas, están en la congregación pero no pertenecen al Señor, porque no han entregado sus vidas a Cristo. Eso explica muchos de los problemas actuales en las congregaciones.

Con tristeza hay que reconocer que, ¡Esa persona está perdida! forma parte de la congregación, pero no es de Cristo, está perdida. ¿Qué hacer? Hay que amarla, tener misericordia de ella, dedicar tiempo para enseñarle la palabra escrita de Dios. Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que le instruyen. Eso puede hacer que el Espíritu de Cristo, convenza a la persona de su condición frente a Dios, y sienta la necesidad de acercarse y conocer a Dios, El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. Por lo tanto, esas personas necesitan conocer a Dios, creyendo que Cristo en la cruz, pagó el precio de su redención, y aceptar por fe, la gracia de Dios en su vida. Esa actitud produce gozo en la persona, hay un cambio interior, una actitud diferente, una verdadera comunión, y la congregación se goza porque se encontró la moneda que estaba perdida.

La biblia dice; Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver, sepan ustedes que cualquiera que hace volver al pecador de su mal camino, lo salva de la muerte y hace que muchos pecados sean perdonados. Santiago 5:19-20

Recuerde, las personas no son salvas por estar en una congregación. Son salvas por haber creído en Cristo y su obra redentora en la cruz. La salvación es por gracia, no por obras.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.