domingo, 1 de enero de 2023

¡Hoy puede ser el gran día!

Dice la frase popular; Año nuevo, vida nueva. ¡Qué fácil parece cambiar de vida! Solo es cuestión de tirar el viejo almanaque y colgar uno nuevo. Con eso ya todo cambia. ¿Será así? ¿Cambiará la situación del País? ¿Cambiará su vida? ¿Qué piensa usted con respecto a eso?

Leemos en Las Sagradas Escrituras lo siguiente, con respecto a un cambio de vida. Y eso puede ocurrir en cualquier momento del año, no solamente a fin de año.

Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva. Y todo esto viene de Dios. Antes éramos sus enemigos, pero ahora, por medio de Cristo, hemos llegado a ser sus amigos, y nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia: Por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos. 2 Corintio 5:17

Si hay algo que cada persona anhela después de haber vivido situaciones tristes y dolorosas,

es tener la oportunidad de comenzar de nuevo su vida. Algunas dicen; ¡si tan solamente volviera a nacer! Y, ¡es eso justamente lo que necesita, volver a nacer! El Señor Jesús dijo; es necesario nacer de nuevo, si quieres ver el reino de Dios. Por lo tanto cada persona en este mundo, tiene la oportunidad de volver a nacer y tener esa tan ansiada vida nueva. Pero, no en lo físico, sino en el Espíritu.

Solo necesita acercarse a Jesús el Hijo de Dios, creer en él y confiar en Dios para el perdón de sus pecados. Y, sabe una cosa, esto puede ocurrir en cualquier momento del año.

Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios.  Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado. Juan 1:12

Usted, ¿Continúa con su vieja vida, o ya tiene esa nueva vida en Cristo? Si no la tiene, ¡Hoy puede ser su gran día!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Reflexión para comenzar un nuevo año.

Dicen las Sagradas Escrituras; Estén siempre gozosos. Oren sin cesar. Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús.

Estamos terminando otro año más en medio de una compleja situación mundial, pero no debemos perder el gozo de la vida.

Debemos estar agradecidos a Dios por habernos cuidado y protegido guardándonos en medio de enfermedades mortales, como también de problemas económicos, políticos  y sociales, aun de catástrofe naturales.

Es mi ruego al Dios Todopoderoso, que cada familia y cada uno de sus integrantes, ¡Qué no pierdan el gozo de la vida, que se acerquen a Él! a pesar de todas las circunstancia adversa que les tocó o les toque vivir por causa de esta situación de violencia política, económica, social y climática, que tristemente afecta a muchas familias alrededor del mundo.

La biblia dice; Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Salmo 46.  Esto debemos entender, Dios no nos promete que no vamos a tener problemas, su promesa es que cuando se presente el problema, Él va a estar a nuestro lado para socorrernos.

Amados amigos y hermanos, Dios es bueno, misericordioso y compasivo, es necesario seguir confiando, recordando que, el que habita al abrigo del Altísimo y mora bajo el cuidado del Todopoderoso, puede estar seguro y confiado que nada malo le va a ocurrir.

Sin duda que la expectativa está puesta en el año que comenzaremos. Puede ser que sus expectativas no sean satisfecha, quizás haya que atravesar momentos muy difíciles y dolorosos, pero si pone su confianza en Dios el buen Padre celestial, nunca estará solo, porque Dios por medio de su Santo Espíritu, estará con usted, su palabra declara; No temas porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10. ¡Poder creer esto es maravilloso! ¡Confiar en este Dios, renueva las fuerzas! Y, aunque las cosas se pongan más difíciles, estará tranquilo y confiado, habrá paz en su corazón y podrá descansar confiadamente en esta palabra que dice Dios; Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré. Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación. Salmo 91:14

Dios bendiga vuestras vidas. Los abraza en Cristo. P. Sosa.  

martes, 27 de diciembre de 2022

¡Eso es amor!

 

¿Quién soy yo Señor?

¿Para que me ames como tú me amaste?

Sin pedirme nada, porque nada tengo,

Sin que yo te busque, me buscaste tú,

Porque tú sabias que perdido estaba,

Sin saber el rumbo de mi transitar.

 ¿Quién soy yo Señor?

Si estando en tinieblas y lejos de ti,

Con misericordia y gran compasión,

¡Vida me ofreciste! ¡Vida tú me diste!

Libraste mi alma, me diste perdón,

Y de muerte a vida, me hiciste pasar.

 ¿Quién soy yo Señor?

¿Para qué me adoptes como un hijo tuyo?

Si yo era un nadie, alguien sin valor,

No tenía un propósito, no sabía quién era,

 No tenía esperanza ni en quién confiar,

Y en mares de lágrimas sabía nadar.

 ¿Gracias mi Señor?

¡Ahora sé quién soy! Tengo identidad,

Soy un ciudadano del reino de Dios,

Porque en tu Gracia, tu Justicia entiendo,

¡Cristo ha pagado por mi redención!

No estoy condenado, ¡tengo salvación!

PS. 2022

lunes, 26 de diciembre de 2022

Empezando la semana.

  ¡Hay esperanza de vida!

Al anochecer, la gente le llevó a Jesús muchas personas con diferentes enfermedades. Jesús puso sus manos sobre los enfermos, y los sanó. Los demonios que salían de la gente gritaban: ¡Tú eres el Hijo de Dios!
Pero Jesús reprendía a los demonios y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que él era el Mesías. Lucas 4:38
Estamos en una situación complicada de la salud humana, las guerras, las enfermedades, el hambre, la violencia, el virus del covid que no se fue está al acecho para complicar la vida familiar y social de cada persona.
La sociedad está enferma a causa del miedo y la tristeza, y no precisamente de una enfermedad física, está enferma su alma de angustia y desesperación en muchos casos, la incertidumbre de no saber qué va a pasar le aflige, eso provoca un estado de nerviosismo de no saber qué hacer, a donde ir, porque la ciencia, los médicos y centros de salud no dan garantías en cuanto a la salud humana, las personas no tienen paz pensando en el mañana.
Quiero decirles que, hay una persona que está dispuesta para atender a todos aquellos que lo necesiten, no hay que sacar turno porque atiende las 24 hs, del día, los siete días de la semana y los 365 días del año.
Además no es necesario salir de la casa, solo tiene que ir a la habitación y allí derramarse delante de la maravillosa persona de Jesús.
Porque es Él quien escuchará su necesidad, puede contarle todo lo que le está pasando, y si no salen las palabras o no sabe qué decir no se preocupe, Él conoce el lenguaje de las lágrimas, como así también interpretar los sonidos del silencio cuando entramos a su presencia.
Le aseguro que usted saldrá de ahí sano, con un corazón nuevo, pues Él quitará el corazón de piedra y le pondrá uno de carne, para que pueda amar y creer a Dios, un corazón libre de aflicción, libre de culpa, libre de angustia, libre de rencores, un corazón con capacidad de amar, de perdonar, de hacer misericordia y tener compasión de aquellas personas que por algún motivo, quizás le hayan ofendido o dañado.
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, sigue teniendo el mismo poder, el mismo amor, y la misma compasión por cada una de las personas de este mundo. Solo espera que cada persona se acerque a Él, para recibir esa ayuda que está disponible para el ser humano, esa ayuda que está garantizada en la cruz del calvario cuando Cristo entregó su vida por mí, por usted y por todos.
Quiera el Señor que usted, disponga su corazón para entrar ante el Trono de la Gracia divina convencido por el Espíritu Santo reconociendo cuanto lo ama Dios, y que usted lo necesita en su vida. ¿Acepta el desafío de acercarse al Trono de la Gracia de Dios?
Los abraza en Cristo. P. Sosa

viernes, 23 de diciembre de 2022

Nació para ir a la cruz, por mí y por usted.

Amados amigos y familiares.

Es mi deseo recordar y compartir con ustedes que, el Nacimiento de Jesús, ocurrido hace más de dos mil años es lo que celebramos en Navidad. Ese niño que nació en Belén, es el mismo  Hombre que por amor al ser humano, muere en la cruz del calvario por mí, por ustedes y por todo el mundo. Él muere para que nuestros pecados sean perdonados, y resucita para darnos vida eterna, ascendiendo a los cielos donde intercede por nosotros, a fin de que tengamos vida nueva en Él.

Si bien Jesús murió por todos, no todos reciben el perdón de sus pecados y la vida eterna. ¿Por qué? Porque solamente aquellos que nos hemos arrepentido, creído y aceptado a Cristo en nuestra vida, somos beneficiados con tan grande acto de amor. Quiera Dios que esta celebración nos lleve a reflexionar la importancia, no de la fecha, sino del hecho en sí, o sea el, ¡para qué nació Jesús en este mundo!

Jesús siendo un niño nada podía hacer por el ser humano, era necesario que creciera, se hiciera Hombre, pasara por todas las circunstancias adversas de tentaciones, sufrimientos, dolor y muerte que el ser humano atraviesa, ser tentado por el diablo, y una vez que hubiera pasado todo eso en victoria, estaba listo para ir a la cruz del Calvario a entregar su vida por nosotros. Porque, Cristo fue a la cruz sin tener pecado propio, por eso pudo cargar con el pecado de todos nosotros y de esa manera redimirnos para Dios. ¡Maravillosa Gracia! Solamente un Dios de amor, compasivo y misericordioso pudo amarnos de esa manera, estando nosotros en rebeldía contra Él.

Es por esto que Navidad, no es y no debe ser una fiesta comercial o del materialismo, sino, un regocijo del alma y el espíritu, agradecidos a Jesús por habernos sacado de las tinieblas y de la condenación eterna, algo que solamente los cristianos podemos entender.

Ahora, con todo esto en nuestra mente y corazón, tengamos una ¡Muy feliz y recordada celebración del nacimiento de Jesús!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.