viernes, 4 de noviembre de 2022

Muchas personas piensan así.

Es bueno reflexionar en este pensamiento que tuvo Job y quedó registrada en las Sagradas Escrituras, porque las personas seguimos siendo las mismas.

¿Te parece justo, Job, afirmar que Dios debe darte la razón? Pues le has dicho a Dios: ¿Qué te importa si yo peco? ¿En qué te perjudica mi pecado? Pues yo te voy a responder a ti, y también a tus amigos. Fíjate en el cielo, y mira qué altas están las nubes sobre ti.  Si pecas, eso no afecta a Dios; por muchos pecados que cometas, no le haces nada.  Y si actúas bien, nada le das; no le haces ningún beneficio. Es a los hombres como tú a quienes afecta tu pecado y a quienes benefician tus buenas acciones. Bajo el peso de la opresión, los hombres gritan y buscan quien los salve de los poderosos; pero no buscan al Dios que los creó, al que da fuerzas en las horas más oscuras, al que nos instruye y nos enseña por medio de los animales y las aves. Gritan, pero Dios no les contesta, porque son hombres malos y orgullosos. Dios, el Todopoderoso, no hace caso a las falsedades.  Aun cuando dices que no ves a Dios, espéralo, pues tu caso está en su presencia. Dices que él no se enoja ni castiga, que no presta mucha atención al pecado.  ¡Pero, Job, estás diciendo cosas sin sentido, estás hablando mucho y sin inteligencia! Job 35

Si leyó atentamente, coincidirá conmigo que esto es el pensamiento de muchas personas en la actualidad, inclusive de los que dicen ser creyentes. Por eso es necesario reflexionar en cuanto a lo que se está creyendo con respecto a quien es Dios, y quienes somos nosotros, y por qué se debe hacer lo que es correcto. Porque en definitiva es puro y exclusivamente para nuestro bien, porque hagamos mal o hagamos bien, a Dios no le afecta. Los que sufrimos las consecuencias o disfrutamos del resultado de nuestras acciones, somos nosotros los seres humanos.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.   

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Actualidad

 

Jesús dijo.

Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿acaso no hará más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios!

Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso.

Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y él sabe lo que ustedes necesitan. Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que obedezcan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.  

Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso.

Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día. Mateo 6

A diario vemos en los noticieros, las marchas reclamando por ayuda al gobierno y las protestas contra la clase política porque no cumplen con las promesas que les hacen.

Este es un buen momento para acercarse a Dios por medio de Cristo, y comenzar a confiar en este Dios bueno, misericordioso y compasivo. Sin duda que él tendrá piedad de cada uno de los que se acercan a él, porque ninguno que pone su confianza en Dios, es avergonzado. Dios siempre cumple sus promesas.

Pero ¡ojo! A prestar atención, porque Dios cumple con lo que él ha prometido y está escrito en la biblia, no con lo que dicen que ha prometido y que no figura en ningún lado. Porque muchas veces la religión y los religiosos hacen creer a las personas en promesas que ellos hacen en nombre de Dios, pero que Dios nunca ha prometido. Por eso, la importancia de leer y meditar las Sagradas Escrituras, para tener plena confianza en Dios, y no ser engañado por el hombre y sus falsas promesas de prosperidad, manipulando sus vidas en beneficio propio.

Hay que saber también que lo más importante para el ser humano, tiene que ver con la parte espiritual, cuando su espíritu está satisfecho en Dios, también su cuerpo y alma encuentran esa satisfacción en lo que tienen, sin desesperarse por lo que no tienen y eso produce paz. El espíritu se satisface con el Pan de vida, el Agua espiritual, la comunión con su creador y la buena relación con sus semejantes.

Dice el salmista; Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta. Salmo 34:10

El Único digno de confianza es el Dios creador del cielo y de la tierra, hacedor nuestro, quien se encarga se suplir todo lo que la persona necesita. No lo que quiere, sino lo que necesita para su diario vivir. Usted ¿Ya descubrió lo bueno que es Dios para con las personas que le buscan?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 29 de octubre de 2022

Esto fue escrito para enseñarnos a ser sabios.

Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. No vivan neciamente, sino con sabiduría.  Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos.  No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor.  No se emborrachen, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llénense del Espíritu Santo. Efesios 5:15-18

Ahora que estamos saliendo de esta pandemia que ha hecho tanto daño, no sé por qué pero se vive de una manera diferente, con mucha ansiedad, con cierta expectativa de que va a pasar, algunos muy nerviosos y esto hace que las conductas o actitudes cambien, y no siempre para bien porque se maltratan unos a otros y a veces sin motivo aparente.

Las personas somos complicadas, se piensa mucho en las cosas que faltan o no hay, y no lo que se tiene, eso produce ansiedad y nerviosismo, lo que para nada ayuda a solucionar el problema y en algunos casos surge la violencia, aun en la familia.

Es por esto que las Sagradas Escrituras recomiendan aprovechar bien el tiempo, eso significa vivir un día a la vez, ocuparse de administrar bien todos los recursos que tenemos a nuestro alcance, como ser los recursos materiales, afectivos, emocionales y espirituales. En otras palabras ser conscientes del momento en que se vive, hay situaciones que no se puede controlar porque está fuera de nuestro entorno, y aparecen algunas complicaciones, donde es necesario actuar con sabiduría. Normalmente algunas personas tratan de huir de ese tipo de dificultad, refugiándose en el alcohol, las drogas o alguna secta religiosa, lo cual hace que escape por un momento, para luego darse cuenta que no ha solucionado nada, y en algunos casos la cosa ha empeorado.

Para actuar correctamente, la persona necesita acercarse a Cristo el Salvador. Dios dice; clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3

Con el clamor a Dios, llega la ayuda en forma de enseñanza de cómo vivir correctamente, en medio de situaciones difíciles y complicadas de sobrellevar, pero entendiendo el amor y la misericordia de Dios para con nosotros, podemos actuar con sabiduría y tener éxito en todas las decisiones que se tomen,  en medio de los días malos que nos toque vivir.

Dios dice en su palabra; sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.
Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé.
Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 26 de octubre de 2022

En las Sagradas Escrituras leemos esto y es bueno que pensemos en lo que dice nuestro Señor Jesucristo. Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre si no es por mí. Juan 14:6

La canción popular dice; Los caminos de la vida, No son lo que yo esperaba, No son lo que yo creía, No son lo que imaginaba, Los caminos de la vida son muy difícil de andarlos, Difícil de caminarlos, Y no encuentro la salida.

En una sociedad que presenta varios caminos a seguir, aparentemente buenos, pero que la mayoría de ellos no terminan bien, hace que muchas veces no sepamos qué hacer, ni qué camino tomar. La biblia dice; hay caminos que al hombre le parece derecho, pero su final es camino de muerte.

Por eso tiene mucha importancia lo que Jesús dice, YO SOY EL CAMINO, Jesús se ofrece como el camino a seguir, el único camino seguro y confiable, y siempre con un final feliz. No intentes buscar otro, porque, sencillamente no hay.

 En una sociedad donde el engaño y la mentira, son los protagonistas de todo acto y propuestas. Es muy difícil encontrar la verdad, además decir la verdad es algo que a nadie hace popular. Mentir es algo que está muy enquistado en las instituciones civiles, políticas y religiosas. La mayoría de las propuestas se fundamentan en el engaño y la mentira, donde la verdad es algo relativo.

Jesús al decir; YO SOY LA VERDAD, toma fuerza esa afirmación, que él es la única verdad, y aunque estemos rodeados de mentiras, él es la verdad absoluta en la cual debemos andar. Porque solamente la verdad, puede descubrir y combatir las mentiras que la visten como si fueran verdades incuestionables.

Leemos en Proverbios 23 lo siguiente; Compra la verdad, y no la vendas. Usted ¿sabía que la verdad tiene un precio?  Sí, el precio de ser diferente, decir la verdad siempre aunque eso me resulte incómodo o me exponga a críticas y burlas. Sé que no es fácil hacerlo. Más fácil es vender la verdad, recibir un bien o algo a cambio de ocultar la verdad o cambiarla por una mentira, muy popular en estos tiempos. La biblia manda; Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Con la verdad, se hace un bien, con la mentira, se daña.

 En un mundo donde la vida humana dejó de tener importancia, donde matar es algo rutinario, donde la muerte permanentemente está al acecho en cada paso que damos, a tal punto, que ahora ya ni siquiera el vientre de una mujer, es resguardo seguro para la concepción de la vida, una sociedad donde una ley humana legaliza la muerte de los inocentes. Toma verdaderamente relevancia la voz de Jesús diciendo; YO SOY LA VIDA, esa vida que todo ser humano necesita, anhela y debe tener.

Dios es el autor y sustentador de la vida, a tal punto que dice; Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis…?

 Es por eso que debemos prestarle verdadera atención a esta palabra dicha por nuestro Señor Jesucristo, la cual quedó escrita en las Sagradas Escrituras. Como seres humanos creados por Dios, necesitamos de Dios y lo que Dios nos ofrece por medio de la persona de Cristo, es para nuestro bienestar terrenal y con trascendencia eterna.

Jesús también dijo; Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia.

Le dejo una pregunta; ¿Tiene usted esta vida que Jesús le ofrece?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 23 de octubre de 2022

¡Una pregunta muy importante!

Señores, ¿qué debo hacer para salvarme?

Ellos contestaron: Cree en el Señor Jesús, y obtendrás la salvación tú y tu familia. Hechos 16:31

Toda persona en algún momento de su vida pasa por algún problema o dificultad, y tiene la necesidad de que alguien lo salve o lo saque de esa situación por la cual está atravesando.

Pasa en todos los niveles de la sociedad, y en todas las naciones, siempre hay personas que se meten en algún problema difícil de salir con sus propias fuerzas. Quizás le haya pasado a usted, sin darse cuenta llegó un problema a su vida que parecía sin solución, nos pasa a todos es en el ámbito físico, material o espiritual.

Las Sagradas Escrituras nos dice; Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios. Romanos 3:23. Esto sí que es un verdadero problema para el ser humano, en el ámbito espiritual, y ninguna religión o persona puede solucionar, porque tiene que ver con el reino de Dios. Cristo Jesús, el Dios hecho Hombre, es el único mediador que toda persona necesita para solucionar el problema de acercamiento a Dios. Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de todos.

1 Timoteo 2:3

¿Qué debo hacer para ser salvo? Fue la pregunta del carcelero que custodiaba a Pablo el apóstol. Y esa sigue siendo la pregunta que toda persona se hace en momentos de mucha angustia, tristeza y soledad. La respuesta sigue siendo la misma que el apóstol le dijo al carcelero. ¡Cree en el Señor Jesucristo! Algo tan sencillo pero a la vez tan difícil. Porque toda persona cree que tiene que hacer un sacrificio para obtener la salvación. Pero Cristo ya pagó el precio por medio de su sacrificio en la cruz. Ahora todo lo que hay que hacer es creer y aceptar, no hace falta otra cosa para ser salvo. Eso sí, una vez obtenida la salvación por medio de la fe, hay que tener una vida de santidad y obediencia a Dios y a su palabra.

Usted, no importa si tiene alguna religión. ¿Ya creyó en Cristo? ¿Lo aceptó como su salvador personal? ¿Está seguro de su salvación? Dios quiera que haya tomado la hermosa decisión de rendir su vida al Señor Jesucristo. Porque en ningún otro hay salvación, solo en el Nombre de Jesús.

Feliz y bendecido comienzo de semana al amparo de Dios Todopoderoso.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.