domingo, 18 de septiembre de 2022

En la lucha contra el mal.

El creyente en Cristo, forma parte de las fuerzas especiales de Dios, en la lucha contra el mal y la maldad.

Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo,  ni luchamos con las armas de este mundo. Al contrario, usamos el poder de Dios para destruir las fuerzas del mal, las acusaciones  y el orgullo de quienes quieren impedir que todos conozcan a Dios. Con ese poder hacemos que los pecadores cambien su manera de pensar y obedezcan a Cristo. 2 Corintios 10:3-5

Para luchar y tener la seguridad de obtener una victoria contundente, es necesario saber contra quien se lucha y así escoger el arma apropiada. Las personas que tomaron la decisión de entregar su vida a Cristo por la fe, pasaron a ser hijos de Dios y por lo tanto, tienen una nueva identidad, una nueva vida en Cristo. Aunque están en el mundo, no pertenecen al mundo, lo dijo el Señor Jesús.

Cada persona en este mundo tiene un enemigo en común, aun cuando no lo crean o no lo acepten, ese enemigo es el diablo, que está empecinado en destruir al ser humano, y es por eso que influencia en sus vidas para mal, los guía hacia la maldad y así lograr que vayan a la condenación eterna. Jesús el Hijo de Dios, está decidido a salvar a cada persona que quiera ser libre de esa influencia y libre de toda condenación, es por eso que continuamente por distintos medios les hace saber de su amor y su misericordia para cada uno de ellas.

Ahora bien, hay que entender que todo esto se desarrolla en el ámbito espiritual, pero que repercute en lo físico. Y es ahí precisamente que toda persona debe saber que la lucha no es física, sino espiritual, no es contra personas, sino contra huestes espirituales de maldad que actúan en el aire. Por lo tanto las armas a utilizar deben ser armas espirituales, ese arsenal que provee Cristo el Salvador, con ese armamento, utilizando en el momento justo y el arma apropiada, la victoria es segura. Y aunque la sociedad continúe deteriorándose, usted será diferente, porque reflejará la vida de Cristo en usted. Eso hará que otros también deseen ser como usted, tener esa vida diferente, sana, libre de vicios, respetuosa y servicial, no formando parte de las personas violentas, sino trasmitiendo paz, misericordia y compasión.

Todo esto es posible cuando el creyente en Cristo, usa las armas espirituales para la destrucción de fortalezas que quieren impedir el conocimiento de Cristo y de Dios. Usted ¿Ya vivió esta experiencia? ¿Ya forma parte de las fuerzas especiales de Dios, en la lucha contra el mal y la maldad? Sino, la inscripción está abierta.

Que tengan una feliz y victoriosa semana en familia.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 15 de septiembre de 2022

Receta para una vida saludable.

Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.

Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. 1 Pedro 3:8-12

¡Que complicado es vivir en este mundo! ¡Qué difícil es ponerse de acuerdo! ¿Por qué será? Creo que la respuesta está, en que cada uno quiere decidir por sí mismo la vida y no aceptamos correcciones, todos creemos saber cómo se debe comportar el otro, pero cuesta saber y aceptar que yo tampoco sé, si mi actitud es la correcta.

¿Cómo saberlo? Mi conducta ¿Afecta para bien al prójimo? Mis palabras ¿Edifican la vida de mi prójimo? Mis acciones ¿Ayudan a cambiar situaciones para bien? Estas y otras preguntas debemos hacernos, con el propósito de evaluarnos y ver en qué debo cambiar yo. Porque cualquier transformación que me gustaría que ocurra, debe comenzar en mí.

Hay que cultivar la unanimidad de pensamiento en base a un objetivo, ojo, lea bien, no digo uniformidad de pensamiento, sino unanimidad de pensamiento. Si todos pensamos lo mismo, no sirve, en cambio la diversidad de pensamiento enriquece. La uniformidad de pensamiento no produce crecimiento, en cambio la unanimidad aporta, desafía, produce crecimiento personal y conduce a una mayor búsqueda de objetivos para el bien común.

Cuando encontramos un objetivo en común, ajustamos nuestros sentires hacia ese objetivo y buscando la mejor opción para lograrlo, adecuamos nuestro pensamiento para que vaya ensamblando la idea del bien que nos propusimos hacer.

Es necesario esforzarse en cultivar el amor, la compasión, la amistad, la misericordia, estas cualidades en la vida personal son muy útiles a la hora de relacionarnos con alguien, eso evita malos entendimientos y no permite la entrada a sentimientos de maldad.

Por eso la recomendación bíblica, sean todos de un mismo sentir, porque, esa unidad de sentimientos potencia la acción de ayuda comunitaria, y hace amar la vida y a las personas.

¿Estamos de acuerdo? Pero si tiene algo que quiera aportar ¡Bienvenido!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

martes, 13 de septiembre de 2022

Con las raíces en Cristo.

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;
arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. Colosenses 2:6-10

Es muy interesante, cuando meditamos en las enseñanzas de las Sagradas Escrituras, porque el Espíritu Santo va revelando a nuestros corazones cuál debe ser nuestra vivencia diaria en Cristo. Además, nos advierte que tengamos cuidado de los engaños a través de las falsas enseñanzas que aparecen continuamente, tratando de confundir y desviar la mirada del verdadero evangelio de Cristo.

Con tristeza debo admitir que el mundo, con su inmoralidad, su apego a los placeres, su amor al dinero, su filosofía de vida, su soberbia, su falta de compasión, su idolatría, su desprecio a la palabra de Dios, se ha metido en algunas congregaciones influenciando en sus pastores y líderes quienes por medio de sus falsas enseñanzas, producen confusión en la mente de la feligresía alejándolas de las enseñanzas bíblicas.

Hoy más que nunca se debe tener presente la advertencia de Dios que dice; mi pueblo fue destruido por falta de conocimiento, y en otro lugar dice; mi pueblo fue llevado cautivo por falta de conocimiento. Es necesario retomar las sendas antiguas donde el pueblo de Dios era conocido como, “El pueblo del Libro”. Hoy día aunque la biblia está al alcance de todos, en todos sus formatos y versiones, hay poca lectura y meditación, entre los creyentes hay un desconocimiento de las Sagradas Escrituras, que pueden ser engañados fácilmente y manipulados por personas de una mentalidad perversa, utilizándoles con propósitos que nada tienen que ver con el servicio a Dios, aunque lo hagan en nombre de Dios.

Amado amigo y hermano, no se deje engañar por esas personas, en Cristo estamos completos, refúgiese en El. Dios por medio de su Espíritu Santo nunca dejará que usted sea engañado ni confundido, esto dice su palabra; Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón. Jeremías 29:11-13. Usted pertenece a Dios por haber sido creado por Él y para Él, no se deje esclavizar por nadie. Júntese, reúnase, tenga comunión con personas que hayan nacido de nuevo, sometidos a la autoridad de la palabra de Dios, a la guía del Espíritu Santo, al señorío de Cristo, y a la Soberanía de Dios Padre.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Un momento de reflexión.

Por eso, con respeto y devoción a Dios, dedíquense a entender lo que significa ser salvado por Dios.

Porque es Dios quien los motiva a hacer el bien, y quien los ayuda a practicarlo, y lo hace porque así lo quiere.

Hagan todo sin hablar mal de nadie y sin discutir por todo, para que no pequen ni nadie pueda culparlos de nada. En este mundo lleno de gente malvada y pecadora, ustedes, como hijos de Dios, deben alejarse de la maldad y brillar por su buen comportamiento.

Nunca dejen de creer en el mensaje que da vida. Filipenses 2:12-16

Ocuparse de la salvación y no de cualquier manera, es la recomendación del apóstol Pablo a la iglesia de Filipos. Hoy continúa la misma recomendación para cada cristiano en particular. ¿Por qué? si la salvación es por gracia porque debo ocuparme, quizás se pregunte usted. Por la sencilla razón que hay alguien que quiere robarla, y está dispuesto a realizar todas sus tretas con el propósito de que usted la descuide.

La salvación del ser humano es gratis para la persona, pero nuestro Dios tuvo que pagar un precio muy alto por cada uno de nosotros, le costó la vida de su Santo Hijo Jesús, en el cual tuvo que castigar todos los pecados de la humanidad, para que usted y yo podamos ser perdonados y tener una nueva vida de santidad.

Es por eso que debemos valorar esta nueva vida en Cristo, dependiendo de él para vivir de acuerdo a sus principios, porque la nueva vida en Cristo, va en contra sentido de la vida que vive el mundo, y muchas veces la corriente del mundo quiere arrastrar al creyente que no está fortalecido y firme en Cristo y su palabra.

El cristiano tiene toda la armadura necesaria para resistir y vencer toda tentación que viene del enemigo de su alma, y así una vez que termine esa lucha personal contra las fuerzas del mal que le atacan, puede permanecer firme en su vida de santidad, brillando en todo su comportamiento en Cristo Jesús.

Feliz y bendecido comienzo de semana.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Para practicar la vida de santidad en Cristo.

Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 1 Pedro 2:1-3

La vida actual está caracterizada por la violencia, la hipocresía, el odio, las mentiras, envidias, una moralidad en decadencia, etc. Esta es la realidad del diario vivir en este mundo, una sociedad con mucha malicia. Tampoco las congregaciones escapan a esto, muchas veces se descubren algunas de estas conductas entre sus miembros que afectan a la iglesia en general y la credibilidad del evangelio.

Por eso esta recomendación bíblica es muy oportuna para este tiempo actual, cada uno de nosotros debemos tener presente esta advertencia de parte del Señor, para no caer en estos comportamientos nocivos que dañan al creyente en Cristo y afectan la santidad de la iglesia. Todos coincidimos que queremos agradar al Señor que nos salvó, pero no todos le prestamos suficiente atención a las Sagradas Escrituras, muchas veces queriendo o sin querer, desechamos sus enseñanzas divinas y nos volcamos a las enseñanzas humanas por conveniencia personal o por ignorancia de las verdades bíblicas.

La misma palabra que nos hizo renacer, es la que tiene autoridad para enseñarnos y corregirnos en el camino de la vida, llevándonos en victoria hacia la preciada meta que es la salvación de nuestra alma. Por lo tanto dejemos que ella sea; lámpara a nuestros pies, y luz en nuestro diario caminar. El tiempo del rapto de la iglesia de Cristo, está cada vez más cerca de lo que creemos o esperamos, pero es una realidad incuestionable. ¡Debemos estar preparados para tan grato acontecimiento!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.