viernes, 12 de agosto de 2022

¡Restauración o parche!

Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también tú seas tentado. Gálatas 6:1.

Hay personas que están heridas, lastimadas, engañadas, abusadas, decepcionadas por alguien o por algo. Son personas que sufren y andan por la vida con ese sufrimiento a cuestas. Necesitan ser sanadas y restauradas no en lo físico, sino en su alma, porque son almas cansadas y sufrientes. Esto es una tarea pastoral para la iglesia de Cristo, no me refiero al edificio de ladrillos, sino a la comunidad que tiene verdadera comunión con Dios el Padre, su Hijo Jesús y con su Espíritu Santo.

Pero tristemente ocurre que muchas veces van a una congregación, hermano  o pastor para ser restauradas, y salen más lastimadas y decepcionadas todavía. ¿Por qué ocurre eso?

Por la sencilla razón que no se sabe o no se conoce en qué consiste la restauración en una persona. Por lo tanto en lugar de ocuparse de escuchar a la persona herida o lastimada y ocuparse del consuelo y edificación espiritual, se la pone a “trabajar para el Señor”, creyendo que de esta manera se la está ayudando, lo cual es un error.

Lo que esa persona necesita es ser escuchada, contenida, consolada y sanada en su ser interior. Hay que reconocer que no todos estamos preparados para esa tarea espiritual, solo aquellos que entendemos que no es obra nuestra, sino que la obra la hace el Espíritu Santo en el interior de la persona. Nosotros somos simples canales o herramientas que Dios puede utilizar, si nos ponemos en manos de Dios.

Recordemos que el Espíritu Santo también es llamado Espíritu consolador. Una persona herida o lastimada lo primero que necesita es sentirse amada para recibir consuelo. Al ser escuchada, se siente confiada y segura para seguir contando lo que está dañando sus emociones y sentimientos, eso le permite pensar que no la juzgan sino que entienden su situación.  Esto es el comienzo para una verdadera restauración.

El camino de una restauración es largo, por eso requiere la mansedumbre y paciencia de la persona que Dios está utilizando. Ser sanada en su interior no ocurre de un día para el otro, porque ocurre en el alma y espíritu de la persona. Necesita restaurar sus emociones, sentimientos y voluntad y eso lleva su tiempo, porque necesita sanar su corazón, cambiar sus pensamientos y someter su voluntad a la voluntad de Dios.

Cuando se acerca a Dios, hay esperanza para cada persona necesitada; Entonces ora a Dios, y en su bondad Dios lo deja ver su rostro, le devuelve la alegría, y lo restaura a su estado anterior Job 33:26.

Descubre la bondad de Dios y clama; ¡Devuélveme el gozo de tu salvación! ¡Dame un espíritu dispuesto a obedecerte! (Sal 51:12).

¡Es maravilloso ser amado, sanado y restaurado por Dios, mediante la acción del Espíritu Santo en nuestro interior! ¡Somos nuevas personas! ¡Amamos a Dios y amamos a las personas! ¿Ha vivido esa experiencia?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

martes, 9 de agosto de 2022

¿Violencia o convivencia?

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Mateo 11:12

Normalmente decimos que el reino de los cielos se caracteriza por ser un reino de paz y es así. Sin embrago cuando leemos esta declaración de Jesús, nos lleva a reflexionar, pensar y meditar ¿qué nos quiere enseñar el Señor? Porque Él es la palabra autorizada para enseñarnos sobre el reino de los cielos.

La enseñanza que nos da el Señor es que, el reino de los cielos es quien sufre violencia. ¿Quién produce esa violencia contra el reino? Se preguntará usted. La misma biblia nos dice que son las fuerzas espirituales de las tinieblas.

Vístanse de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:10

Cuando el reino de los cielos sufre violencia, nosotros los que somos ciudadanos del reino también sufrimos las consecuencias. ¿Cuál es la violencia que sufre el reino?

Las fuerzas espirituales del mal siempre tratan de hacer el mayor daño posible dentro del reino de los cielos, con el propósito de confundir, desanimar y provocar malestar en cada persona que quiere vivir, la vida que se vive en el reino de Dios. Es por eso que siembra en la mente y corazón de los creyentes en Cristo pensamientos impuros, los cuales producen discordia, desconfianza, enemistades, orgullo espiritual, incredulidad a la palabra de Dios y vanagloria. Esa es la razón por lo cual todo hombre o mujer que sigue a Cristo, sufre estos ataques provocando algún tipo de problema en la familia, trabajo, amistades, comunidad o congregación a la que asiste. Ve a la otra persona como enemiga sin darse cuenta que no es la persona, sino que está en medio de fuerzas espirituales que tratan de provocar malestar para destruir la paz interior y producir enemistades. ¿Entiende ahora por qué hay problemas en las congregaciones?

Es ahí donde necesitamos usar inteligencia espiritual para descubrir el origen del problema y así atacar directamente al espíritu que está produciendo y no a la persona que está siendo usada por ese espíritu. Con ese propósito Dios nos ha dado la armadura, a fin de que usándola correctamente podamos penetrar ese mundo espiritual y salir victorioso.

Decirlo es fácil, no así la práctica, porque el mundo espiritual de maldad es violento y despiadado, y para vencer en esa dimensión el creyente también debe ser violento y firme contra esas fuerzas de maldad que operan en el mundo.

Nuestro ejemplo a seguir es el Señor Jesucristo. Él nos enseñó con su vida como se vence en el mundo espiritual. Su mayor batalla la dio en la cruz del calvario, y la mayor victoria sobre la tumba que no lo pudo retener.

El secreto radica en la continua obediencia a Dios el Padre celestial, sometiéndonos a la guía del Espíritu Santo y la palabra de Dios utilizada como espada del Espíritu para derribar todo argumento que se levanta en contra del reino de los cielos y sus escogidos.

El Señor nos ayude a utilizar la sabiduría y la inteligencia espiritual en las luchas diarias que debamos atravesar, y así salir victoriosos como dignos ciudadanos del reino celestial.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 7 de agosto de 2022

Esto debemos hacer en este tiempo.

Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.
Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos.  Salmo 103:1-6

Que buen ejemplo del salmista para nosotros hoy, él le dice a su alma que alabe a su Señor y Dios, que no se olvide ninguno de los beneficios que diariamente recibe de parte de Dios. Hay momentos en nuestra vida que es necesario recordar a nuestra alma, todo lo que el Señor hace a nuestro favor. El salmista hace un recuento y nosotros debemos hacer lo mismo, porque ahí descubrimos que Dios no solo se ocupa del espíritu, sino de todo nuestro ser, o sea la persona como tal. Porque somos seres espirituales, que habitamos un cuerpo y tenemos un alma que es el asiento de las emociones, la voluntad y los afectos, por lo tanto todo nuestro ser se ve afectado por el pecado, el cual nos va causando un deterioro en todo nuestro ser.

Continuamente estamos expuestos al pecado, a las enfermedades y dolencias, en peligro de muerte, que muchas veces ni siquiera hay fuerzas para resistir, sin embargo no sucumbimos, ¿por qué? Porque Dios se ocupa de proveer todo lo necesario, cubriéndonos con su amor y librándonos de todos esos peligros y aflicciones, de tal manera que hay veces que no alcanzamos a percibir todos esos beneficios divinos. Esto debe llevarnos a un ejercicio continuo, en la gratitud y el reconocimiento de nuestro Salvador que no nos abandona, y que nunca lo hará. Muchas veces animamos a otros a confiar en Dios, lo cual está bien y es necesario hacerlo, pero eso no quita, que nosotros también hagamos lo mismo en los momentos más complicados que nos toque atravesar, y que no nos olvidemos de alabar y bendecir a nuestro amado Dios y Salvador que nos corona de favores y misericordias.

Que siempre podamos decir con seguridad, ¡Bendice alma mía al Señor, y no te olvides ninguno de sus beneficios! Más aun en tiempo de angustia y tribulación.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 6 de agosto de 2022

Es triste ver esto


 

Mandato Divino

 

Amar

Ámense unos a otros lo dijo el Señor Jesús,

Es la fórmula perfecta contra el odio y el rencor,

El que ama no hace daño ni abusa de los demás,

A dar amor aprendemos, cuando tememos a Dios.

Toda persona normal siempre anhela ser amada,

Sin embargo se confunde, el querer con el amar,

Cuando se dice te quiero, es una frase inconclusa,

Manifiesta el egoísmo, y no la entrega absoluta.

El amar a las personas implica desprendimiento,

 Dejar de lado rencores y viejos resentimientos,

Buscar la mejor manera de servir a los demás,

Eso es amor genuino, eso es construir la paz.

PS. 23.02.21

viernes, 5 de agosto de 2022

Para meditar y reflexionar

Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no decimos la verdad. Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Si decimos que nunca hemos hecho lo malo, hacemos que Dios aparezca como un mentiroso, y no hemos aceptado el mensaje que él nos ha dado. 1 Juan 1

¡Qué desafío nos presenta este pasaje bíblico! ¡Vivir en la luz en medio de tanta oscuridad! ¡Buscar la unidad cuando más cuesta aceptarnos! ¡Caminar en la verdad en medio de tanto engaño! ¡Asumir responsabilidad cuando nadie se hace cargo de nada! ¡Dejar de pecar y vivir en santidad! Todo esto es lo que el Señor Jesucristo nos enseña, forma parte de la nueva vida en Cristo, y cuando decidimos seguir a Cristo también aceptamos su enseñanza, y en el poder de su Espíritu debemos vivir en ella. Porque no es con ejército, no es con fuerza sino con el Espíritu de Dios, ha dicho el Señor.

Practicando esto en el diario andar, hará que las relaciones personales también mejoren, y haya un ambiente de paz y seguridad, tan necesaria en estos tiempos de mucha violencia familiar, religiosa, política y social.

Que pasen un feliz y bendecido fin de semana meditando en las Sagradas Escrituras.

Los abraza en Cristo. P. Sosa