Por tanto, amados míos, como siempre
habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi
ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que
en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced
todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos,
hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en
medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra
de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido
en vano, ni en vano he trabajado. Filipenses 2:12-17
¡Qué tema este
de la salvación! Muchos son los que se preguntan, ¿Se puede perder la
Salvación? Usted, ¿Qué piensa? ¿Se pierde, o no?
Hay cosas que
damos por hecho y no le prestamos mayor atención. Por ejemplo; algunas personas
creen que nunca van a perder su dentadura, por lo tanto no le dan la atención
necesaria y el cuidado continuo. Sin embargo con el paso del tiempo se dan
cuenta que la han perdido, y deben conformarse con ponerse una dentadura
postiza.
Así también
puede pasar con la salvación que nos ha dado Cristo en la cruz del Calvario, si
no nos ocupamos de ella cuidándola, pero la salvación no tiene sustituto.
Para poder
encontrar la respuesta que satisfaga, debemos buscarla en la palabra del autor
de la salvación del hombre (Dios), y por medio de su Espíritu Santo recibir la respuesta
correcta, confirmada en nuestros corazones.
La biblia nos
enseña que para entender lo espiritual, debemos hacerlo por medio de las cosas
materiales o físicas.
¿Qué haríamos si alguien nos
entregara algo de mucho valor, como ser una corona de oro refinado con
incrustaciones de diamantes, para ser presentada en una ocasión especial?
Sin dudar
podemos decir que trataremos de cuidar lo mejor posible, para no perderla por
algún descuido fortuito o involuntario. Permanentemente vigilaremos que esté en
el lugar correcto, lejos de todo aquello que pueda dañarla o de alguien que
pueda robarla.
La
biblia nos dice que: Sin santidad, nadie verá al Señor. Hebreos 12:14
La santidad es un requisito
indispensable en la vida de cada persona que ha sido salvada por Jesús. No hay
que confundir santidad, con religiosidad.
La santidad en la persona, consiste en
una vida que se aparta de todo aquello que Dios dice que no nos conviene
practicar. Como ser; fornicación, adulterio, chismes, habladurías, idolatría en todas sus formas, estafa, engaño,
conductas perversas, maldad, envidia, no cumplir con las obligaciones y no
pagar las cuentas. Estas son algunas de las cosas que no deben ser parte de
nuestro diario vivir, porque no pertenecen al reino de los cielos. El
caminar en santidad, muestra que somos salvos e hijos de Dios.
En la biblia también leemos esto que Jesús
dice; El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su
nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y
delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
iglesias. Apocalipsis 2:5-6
La persona salva, debe prestar especial
atención a esto que terminamos de leer, el que venciere será vestido de vestiduras
blancas. Usted tal vez se pregunte ¿vencer qué? vencer el deseo de ser
o tener la conducta y actitud que tienen las personas que son del mundo, porque
ellas practican todas esas cosas que a Dios no le agradan, porque están lejos
de Dios. Ellos no pueden ni quieren agradar a Dios, porque todavía no han
nacido de nuevo.
Sin embargo el creyente en Cristo, es un
nacido de nuevo, es una nueva criatura, y está en condiciones de tener una vida
limpia, transparente, porque Cristo vive en él. Viviendo así, Dios dice que; no
borrará su nombre del Libro de la Vida.
Su salvación está asegurada; Esto dice la biblia; Bienaventurado
el hombre que soporta la
tentación, porque una vez que
haya sido aprobado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12
Si
encontramos recomendaciones en la palabra de Dios, que se debe cuidar la
salvación, quiere decir que si la descuidamos, podemos llevarnos una sorpresa
al momento de dejar este mundo para ir al encuentro del Señor Jesús nuestro
salvador.
Pero también la biblia nos dice; No
tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. Sé fiel hasta la muerte, y
yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10
Porque, para ser salvo debemos ser
perseverantes en cuanto a lo que es la vida en Cristo, hay que permanecer en
obediencia a la palabra de Dios hasta el fin. Aunque esa obediencia signifique
padecer por amor al Señor que nos salvó. Recordar que el amor es sufrido. Pero
vale la pena sufrir por causa del Señor y no por ser una mala persona.
Por último, si se pierde o no la
salvación, no es un problema que angustie a las personas que permanecemos en
obediencia a Cristo, ya que la biblia dice; Ninguna condenación hay para los
que están en Cristo Jesús, los que no viven conforme a la carne sino conforme
al Espíritu. Romanos 8:1. Que el Santo Espíritu de Dios confirme en el
corazón de cada persona, si está viviendo conforme a su naturaleza humana, o
conforme al Espíritu.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.