lunes, 30 de agosto de 2021

 

¡Cuánto amor!

Cuando me hallaste Señor sufriendo en esclavitud,

En las manos despiadadas de un terrible y feroz amo,

Me miraste con amor y decidiste comprarme,

Y aunque el precio era muy alto, ¡Lo pago! Te oí decir,

Porque en la cruz del calvario, tu vida diste por mí,

Allí con sangre pagaste, el precio de redención,

Dándome la libertad, libre de condenación.

 

Me tomaste en tus manos cual laborioso alfarero,

Con paciencia trabajaste para lograr tu propósito,

Sentido diste a mi vida dejándola como nueva,

Quitaste toda impureza y sanaste toda herida,

El odio y la indiferencia fueron quitados de cuajo,

Ese lugar lo llenaste de un amor incomparable,

Mi vacío corazón con tu Espíritu ocupaste.

 

¡Cuánto debo agradecer, por lo que hiciste por mí!  

Ningún otro en este mundo, esto haría a mi favor,

Solo el Dios de los cielos que al ser humano creó,

Nunca se da por vencido, al tener que restaurar,

A la persona que el diablo, quiere destruir y matar,

Lo levanta, lo defiende, de todas fuerzas del mal,

Lo recibe, como hijo y heredero por toda la eternidad.

PS 2021

domingo, 29 de agosto de 2021

La letra de este antiguo himno cristiano, es especial para comenzar la semana y un nuevo mes.


Que mi vida entera esté.

1. Que mi vida entera esté
consagrada a Ti, Señor;
que a mis manos pueda guiar
el impulso de tu amor.
2. Que mis pies tan sólo en pos
de lo santo puedan ir,
y que a Ti, Señor, mi voz
te complazca en bendecir.
3. Que mi tiempo todo esté
consagrado a tu loor;
que mis labios al hablar,
hablen sólo de tu amor.
4. Toma ¡oh Dios! mi voluntad
y hazla tuya, nada más;
toma, sí, mi corazón
y tu trono en él tendrás.

Bendiciones

viernes, 27 de agosto de 2021

La seguridad de los primeros cristianos.

 

Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha hecho nacer de nuevo, y nos ha dado una vida con esperanza. Esto lo ha hecho Dios por su gran amor hacia nosotros y por el poder que mostró cuando resucitó a Jesucristo de entre los muertos y de que nos dará todo lo que nos ha prometido y que tiene guardado en el cielo. Lo que nos ha prometido no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse. Ustedes confían en Dios, y por eso él los protege con su poder, para que puedan ser salvados tal y como está planeado para los últimos tiempos.

Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense! La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.

Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras. Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él. 1 Pedro 1:6-10

¡El Poder de Dios sigue intacto! Que esta misma confianza pueda acompañar a cada seguidor de Cristo en este tiempo de dificultad e incertidumbre que atraviesa el mundo entero. Aunque nosotros le fallemos. ¡Dios permanece Fiel!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 25 de agosto de 2021

¡Hay victoria en el Nombre de Jesús!

 

Amados amigos y hermanos en Cristo.

Este es un tiempo de un trato individual y personal de Dios con cada uno de nosotros, debido a su gran amor y misericordia. Es un tiempo de prueba de nuestra fe, como está y dónde está puesta, porque es más valiosa que el oro y siendo aprobada produce salvación. Es un tiempo para unificar la fe que tengo, con la que digo tener. Un tiempo para analizar cuanto creo, de lo que se de las Escrituras, un tiempo de mayor acercamiento a Dios y a su palabra. Un tiempo para cerrar toda grieta espiritual y quitar toda contaminación de carne y espíritu, perfeccionándonos en la santidad, porque sin ella nadie verá al Señor. En definitiva, un tiempo de revisar nuestra integridad con el Señor.

Dice el Señor; Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.

¡Maravilloso tiempo propuesto por Dios! Nos aisló de toda dependencia humana, para tratar directamente con cada uno mostrándonos que Él es suficiente, y así cuando esto pase, ¡solo a él daremos honra, gloria y alabanza!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 22 de agosto de 2021

El apóstol Pablo le dice a su discípulo Timoteo.

En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos, te doy este solemne encargo:

Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar.  2 Timoteo 4

¡Hay que predicar el evangelio! Es lo que se dice normalmente a las personas y a los nuevos creyentes en Cristo. Pero ¿Qué es predicar? Es simplemente repetir como loro lo que la Biblia dice, o ¿hay algo más? ¿Cuál es el compromiso de la persona que predica el evangelio? Últimamente han aparecido muchos predicadores, pero muy pocos comprometidos con el mensaje del evangelio de Jesucristo.

La Biblia nos cuenta que; El Señor Jesús después de haber resucitado y antes de ascender al cielo, les da un mandato a sus discípulos y hoy a nosotros sus seguidores.

¿Cuál es el mandato del Señor?

Jesús les dijo; Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Mateo 28:18

El mandato del Señor que ha dejado para todos sus seguidores incluye, predicación, discipulado, bautismo y obediencia de todo lo que el Señor ha ido enseñando a lo largo de su andar físico en este mundo. Eso tiene que ver con los principios de vida establecidos del reino de Dios. Por lo tanto los que anunciamos el evangelio, no solo debemos anunciar con las palabras, sino también mostrar el efecto de ese evangelio en nuestra vida diaria, eso nos da autoridad para enseñar obediencia al evangelio de nuestro Señor. Eso hará que la promesa del Señor de estar siempre, se cumpla en nosotros, lo cual nos libera de angustia y temores ante situaciones difíciles que nos toque vivir en este mundo que nos es adverso.

Recordemos que los seguidores de Cristo, no solo debemos creer en él, sino también ser discípulos de él.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

sábado, 21 de agosto de 2021

Esto escribió el apóstol Juan.

 

 Esta carta habla de la Palabra de vida, la cual ya existía desde antes de que Dios creara el mundo. La escribimos para contarles lo que hemos visto y oído acerca de ella, para que juntos podamos alegrarnos completamente. Así ustedes se mantendrán unidos a nosotros, como nosotros nos mantenemos unidos a Dios el Padre y a su Hijo Jesucristo.

La Palabra de vida es Jesucristo, que es quien da la vida verdadera: la vida eterna. Jesucristo estaba con Dios el Padre, pero vino a nosotros. Y nosotros, sus discípulos, lo vimos con nuestros propios ojos, lo escuchamos hablar, y hasta pudimos tocarlo.

Jesucristo nos enseñó que Dios es luz, y que donde Dios está no hay oscuridad.  Éste es el mensaje que ahora les anunciamos. 1 Juan 1

Esto es muy importante recordar, que Jesús el Hijo de Dios, existió siempre con el Padre Dios, solo que llegado el tiempo de venir a este mundo a redimir al ser humano, nació como un ser humano de la virgen María, engendrado por el Espíritu Santo. Es el único que nace sin pecado, porque no hubo participación de un varón, para que María quedara embarazada. Por eso venció a la muerte, porque nació sin pecado y puede redimirnos para Dios. Su sangre derramada en la cruz, es lo único que limpia de pecado al ser humano.

Si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.

El Señor nos ayude por medio de su Espíritu a vivir en la luz de Dios.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 19 de agosto de 2021

La Biblia dice:

 Si el justo deja de hacer lo bueno y hace lo malo, morirá por culpa de sus malas acciones. Por el contrario, si el malvado se aparta de su maldad y hace lo que es recto y justo, salvará su vida.

Ezequiel 18
Debemos saber que no hay pasado en la vida de cada persona que Dios no pueda solucionar. No importa en qué tipo de cosas estaba metido y que conducta tenía, o a cuantas personas dañó y cuánto daño se hizo a sí mismo. Si viene a Cristo arrepentido y le confiesa sus pecados, y se aparta de su mal camino, Dios le perdona y cambia su vida para bien.
Por lo tanto dejemos a Dios el juicio, nosotros practiquemos la misericordia, eso nos hace bien y ayuda a los demás a salir de la situación en la que están metidos.
La persona ya tiene suficiente dificultad al tener que luchar con su propia conducta o actitudes, que sin duda por más terrible que parezca esa persona, su conciencia también le acusa. Es verdad lo que merece cada uno que hace mal es un castigo, pero lo que necesita es ser perdonada y tener otra oportunidad.
Si yo fuera el sujeto ¿qué me gustaría que se hiciera conmigo? Que me condenen o que tengan misericordia. Usted tiene la respuesta.
El Señor nos dé su sabiduría para que hagamos siempre lo correcto con sabiduría.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.