viernes, 30 de julio de 2021

Está llegando el momento de las juntadas otra vez. ¡Cuidémosla!

 

Cuando se junten o se reúnan, canten salmos, himnos y canciones espirituales. Alaben a Dios el Padre de todo corazón, y denle siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5:19

¡Cómo se extrañan las reuniones! ¡Cómo se extraña el juntarnos! Poder vernos, conversar, hacer planes, compartir experiencias de vida, eso es gratificante. Aunque también hay veces que juntarse para pasar un rato, no siempre termina bien, porque si hay algo que al ser humano le cuesta es ponerse de acuerdo sobre algo.

En este pasaje bíblico hay sugerencias prácticas de cosas que se pueden realizar en común, y que sin duda no traerá ningún conflicto. Pero muchas veces esto se toma como algo que se hace solo en las reuniones religiosas, y no creo que sea así. Porque las personas siempre tenemos motivos al encontrarnos para dar gracias a Dios. Por su amor, por su bondad, por su misericordia, por su cuidado, por darnos el don de la amistad, por sus provisiones y por sobre todo, por darnos vida y salud.

Si se practica esto sin duda que no habrá espacio para las críticas innecesarias de unos a otros, ni tendrá entrada el chisme que tanto daño hace, ni la calumnia destructiva de personas y amistades. Todo lo que se haga será edificante, redundará en beneficio propio y de los demás, la amistad será fortalecida, el compañerismo crecerá, y lo más lindo será el hecho de construir momentos inolvidables para que otros también tengan el deseo de participar de estos encuentros.

Todos estamos esperando el momento de las “juntadas”, cuando vuelvan, aprovechemos para construir una mejor convivencia colectiva de amistad y compañerismo en nuestra sociedad.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.  

jueves, 29 de julio de 2021

Esto está escrito en La Biblia, y es bueno reflexionar.

 


Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: No me trae ningún placer vivirlos. Hazlo ahora, cuando aún no se apaga la luz del sol, de la luna y de las estrellas, y cuando aún hay nubes después de la lluvia.  Llegará un día en que tiemblen los guardianes del palacio y se doblen los valientes; quedarán tan pocas molineras, que dejarán de moler; las que miran por las ventanas, comenzarán a perder la vista.  Cuando llegue ese día, se cerrarán las puertas que dan a la calle; el ruido del molino se irá apagando; las aves dejarán oír su canto, pero las canciones dejarán de oírse;  la altura causará miedo, y en el camino habrá peligros.

El almendro comenzará a florecer, la langosta resultará una carga y la alcaparra no servirá para nada. Pues el hombre va a su hogar eterno, y en la calle se escucha ya
a los que lloran su muerte.

Acuérdate de tu Creador ahora que aún no se ha roto el cordón de plata ni se ha hecho pedazos la olla de oro; ahora que aún no se ha roto el cántaro a la orilla de la fuente ni se ha hecho pedazos la polea del pozo. Después de eso el polvo volverá a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio. Eclesiastés 12

Lo bueno de esta vida es que en todo momento podemos contar con la ayuda de Dios si nos acercamos a él. Además en cualquier etapa de la vida, se puede tomar esa decisión, pero mejor es hacerlo lo más temprano posible en nuestra vida, así podemos vivir tranquilo y confiado bajo su amparo.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

martes, 27 de julio de 2021

Alguien golpea a tu puerta.

 

Dice Jesús el Salvador; Yo estoy a tu puerta, y llamo; si oyes mi voz y me abres, entraré en tu casa y cenaré contigo. Apocalipsis 3:20

¡Qué lindo es recibir visitas! Más cuando la persona que llega es importante. Nos hace sentir tan bien el hecho de que nos considere dignos de ser visitados por ella. Pero, no todos tenemos ese privilegio de recibir personas importantes en nuestra casa. Normalmente somos nosotros lo que invitamos a la persona a nuestra casa, pero nos cuesta mucho invitar a alguien que consideramos importante, como ser una autoridad, un profesional de renombre, o un jefe de estado. Nos parece impropio invitarlo a cenar en nuestra modesta vivienda. Sin embargo, Jesús, el Rey de Reyes y Señor de los señores, se presenta a la puerta, en la noche de cada persona en este mundo y quiere tener un trato personal con cada uno, sin apuro, y él mismo propone que lo deje entrar y propone que cenamos juntos. ¡Maravillosa propuesta!

La actitud del Señor Jesús al acercarse a cada persona, manifiesta que viene en paz, y a traer paz a la persona. Por eso habla de una cena, sentarse a comer, y allí en la mesa dialogar. Jesús dice; No sólo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de la boca de Dios.

La sobremesa puede extenderse hasta altas horas de la noche, sin apuro, a solas. Donde la persona puede abrir su corazón ante el Señor y expresarle sin reserva todo lo que hay dentro del mismo. Sin duda que al amanecer de un nuevo día, será una persona nueva, renovada, feliz de haber pasado la noche con Jesús, y comenzará a ver brillar sobre ella, el Sol de Justicia. ¿Se anima a dejar entrar a Jesús y cenar con él?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 24 de julio de 2021

El camino a la felicidad.

 


Feliz el hombre que honra al Señor y se complace en sus mandatos. Los descendientes del hombre honrado serán bendecidos y tendrán poder en la tierra. En su casa hay abundantes riquezas, y su generosidad es constante. Brilla una luz en la oscuridad para los hombres honrados, para el que es compasivo, clemente y justo. El hombre de bien presta con generosidad y maneja con honradez sus negocios; por eso jamás llegará a caer. ¡El hombre justo será siempre recordado!

No tiene miedo de malas noticias; su corazón está firme, confiado en el Señor. Su corazón está firme; no tiene miedo, y aun mira con burla a sus enemigos. Reparte limosna entre los pobres, su generosidad es constante, levanta la frente con honor.
El malvado se enfurece al verlo; en su impotencia rechina los dientes. La ambición de los malvados fracasará. Salmo 112

En este tiempo de tanta incertidumbre, nerviosismo, violencia y malas noticias que son impedimentos para que las personas vivan felices. Dios en su palabra, muestra el camino a seguir para que nada se interponga en el bienestar de las personas y sus familias.

Si usted todavía no encontró la felicidad en su vida. ¿Le gustaría probar transitando por este camino? Yo, ya hace más de cincuenta años que estoy en este camino, en el construí mi familia y le aseguro que ¡es fantástico! ¡Vale transitar por el!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 21 de julio de 2021

Complicado


 

Jesús dijo

 


Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos;  pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran. Mateo 7:13

¡Qué importante es la puerta! Por ella se puede entrar o salir. Hay distintos tipo de puertas. Hay puertas blindadas que impiden el ingreso a extraños que no están autorizados a entrar, hay puertas que se abren para darnos franca entrada, y hay puertas que se cierran en  momento de mucha necesidad.

Aquí Jesús está hablando de dos tipos de puerta específica, una ancha y una angosta y ambas con un camino a transitar. Las dos están abiertas y son de acceso libre, pero es diferente lo que pasa en el camino y con el final en cada una, ambas conducen a una vida sin fin.  

La puerta ancha es muy atractiva y seductora, la persona que entra por ella no tiene que preocuparse de nada, solo hacer lo que bien le parezca. Lo lamentable es que a medida que va transitando, comienza a sentir insatisfacción, no es lo que deseaba encontrar, y lo que más le produce temor es el final que puede tener y no sabe a quién acudir para buscar ayuda.

La puerta angosta en cambio no seduce a nadie ni lo atrae, no es fácil de entrar porque requiere humillarse. Sin embargo aquel que entra por ella, descubre un mundo diferente al conocido, cuando más camina por ese angosto camino, le invade una paz indescriptible, un gozo inefable, todo es más claro, la luz brilla con mayor intensidad y avizora un final con esperanza renovada a cada paso que da, aunque sea con dificultad. Sabe que no está sola, que alguien le acompaña hasta el final.

Ahora bien, ninguna persona está obligada a entrar por ninguna de las dos puertas. Entrar es una elección y una decisión personal. Usted, ¿Qué puerta le atrae más? ¿Cuál elige?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.