domingo, 29 de marzo de 2020

Reflexión de cuarentena


Hay caminos que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte.
Proverbio 14:12
Traten a los demás como quieren que les traten a ustedes. Jesucristo. Mateo 7:12

Debemos acordarnos que la sociedad la formamos entre todos los seres humanos y nuestra conducta individual hará que sea la conducta de la sociedad, por eso es muy importante como vivimos.
Detenernos a reflexionar ¿Qué camino estoy transitando? ¿Obediencia o desobediencia? ¿Cómo saberlo? ¿Cuál es mi trato con los demás?
Es fácil, si usamos esta palabra de Jesús el Hijo de Dios como espejo, para mirar nuestro andar y comportamiento diario.
El mundo entero está ante una crisis de salud por la sencilla razón de no tomar en serio los acontecimientos que van sucediendo diariamente.
Cuando comenzó el problema del virus en la nación china, el resto del mundo no tomó los recaudos necesario para evitar este mal, sino que siguió su caminar como si nada pasara. Es allá, son ellos los que tienen el problemas, acá no sucede nada, era el comentario de muchos. Después que varios lugares pagaron el precio de no creer y prepararse para esa ocasión, sufrieron el contagio y la muerte física de sus habitantes.
Ahora el virus ya está aquí en nuestro país, y se ha decretado un aislamiento social con el propósito de evitar la circulación del virus y el contagio masivo en la población.
Pero por qué no todos obedecen esa orden del gobierno nacional. Sencillamente porque somos personas libres, pero mal utilizamos la libertad individual, nos olvidamos que mi libertad limita con la libertad del otro, por lo tanto con mi conducta no debo violar la libertad del otro. Si yo no obedezco la orden de aislarme en mi domicilio, pudiendo hacerlo, perjudico al vecino que sí tiene necesidad de salir por el tipo de trabajo o función que cumple. Sé que no es fácil quedarse en casa porque hay necesidades, pero dentro de lo posible, seamos solidarios y tratemos de salir lo menos posible.
El bien es para todos. De eso trata los versículos bíblicos que puse al principio, por más que a mí me parezca que no hago nada malo con salir sin necesidad de hacerlo, es malo.
Esto escribo a modo de reflexión para ayudarnos unos a otros a pensar en nuestra conducta y actitud diaria.
Que tengamos un bendecido comienzo de semana bajo la protección del Dios Todopoderoso, colocándonos voluntariamente bajo su cuidado y protección. P. Sosa

viernes, 27 de marzo de 2020

¿Reunirse?


Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.
Hebreos 10: 23-25
Si leemos estos versículos sin meditarlos, podemos caer en el error de creer que durante este periodo de tiempo que estamos viviendo, esto no es posible hacer.  Pero ¿Es así?
Es cierto que por ahora no se puede concurrir a los templos y reunirse, sin embargo es en este momento donde más necesitamos el alentarnos y estimularnos unos a otros al amor y las buenas obras. ¿Cómo hacerlo?
Congregarse, es reunirse. Pero ¿Con quién? ¿Dónde?
Este es el mejor momento porque la familia está reunida (congregada) en su casa, pueden conocerse, interesarse por cada integrante de la misma, conocer sus necesidades afectivas, emocionales, materiales y espirituales de cada uno, que sin duda son distintas, porque cada integrante de la familia es diferente y muchas veces desconocido para el otro, aunque viven junto, pero que muchas veces se ven poco o tienen poco tiempo para conversar.
La familia es la congregación primaria donde se debe practicar todo esto que dicen las Sagradas Escrituras. Porque en la familia es necesario amarse, aguantarse, escucharse, respetarse, soportarse unos a otros, animarse y estimularse, porque no son unas horas sino días, semanas y meses de convivencia. Para esto hay que proponerse y exponerse a fracasar o cometer errores en función de aprender la convivencia familiar, pero no hay que desanimarse, hay que continuar intentado, porque nos estamos preparando para cuando llegue el momento de juntarnos a la gran familia en el reino de Dios.
Además en la familia es donde se aprende una verdadera y genuina comunión y dependencia con nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Jesús dijo; Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.  Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. El propósito de congregarse siempre debe ser la Adoración a Dios, y el estimularnos al amor para fortalecernos unos a otros en la vida del reino de los cielos.
Porque si se aprende esta lección en la casa, en la congregación grande que es la iglesia nos resultará más fácil el poder amar y animar a otros, alentar a otros, preocuparse por el otro, porque no habrá ni asomo de competencia, egoísmos o intereses personales, sino que juntos tendrán un propósito en común, el extender el reino de Dios, reino de amor, de respeto, de santidad y de servicio a Dios a través de servir al prójimo.
Por último; no dejen de congregarse ¿Dónde? Ante el trono de gracia, en la persona de nuestro Señor Jesucristo, por medio del Espíritu Santo, para estimularse al amor y las buenas obras como familias cristianas, sin salir de sus casas, entendiendo el verdadero significado de la palabra congregarse.
Preparándonos para este gran día que dijo Jesús; Cuando yo, el Hijo del hombre, regrese, vendré como un rey poderoso, rodeado de mis ángeles, y me sentaré en mi trono.  Gente de todos los países se presentará (congregará) delante de mí, y apartaré a los malos de los buenos, como el pastor que aparta las cabras de las ovejas.  A los buenos los pondré a mi derecha, y a los malos a mi izquierda. Entonces yo, el Rey, les diré a los buenos: ¡Mi Padre los ha bendecido! ¡Vengan, participen del reino que mi Padre preparó para ustedes desde antes de la creación del mundo! Mateo 25:31 ¡¡¡Glorioso Día!!!
Que pasen un bendecido fin de semana, juntos y en armonía, porque allí Dios envía bendición y vida eterna.  P. Sosa

miércoles, 25 de marzo de 2020

Me cuido, te cuido.


Amados hermanos y amigos en Cristo, Dios les cuida, les guarda y les protege.
Ante esta situación que estamos viviendo. No tengan temor, pero cuídense y obedezcan todas las directivas de prevención dadas por las autoridades, que es una forma del cuidado de Dios. Obedecer a las autoridades es obedecer a Dios.
Este es un tiempo de prueba que hay que atravesar. Jesús dijo; En el mundo tendrán aflicción, pero confíen, yo he vencido al mundo. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Esta prueba como tal va a terminar en algún momento, sin duda que saldremos fortalecidos en fe y confianza. Pero no hay que bajar los brazos, porque vendrán otras pruebas, de otro tenor, más fácil o más complicadas, no lo sé. Pero el salmista declara: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿De quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿De quién he de atemorizarme?
Con este mismo pensamiento debemos vivir el día a día, vistiendo toda la armadura de Dios, para poder estar firmes contra las acechanzas del diablo en cualquiera de sus formas, porque nuestra lucha no es contra personas, sino contra espíritus y fuerzas malvadas que actúan en el aire. Por lo tanto, ¡hay que protegerse con la armadura completa! Así, cuando llegue el día malo, podrán resistir los ataques del enemigo y se mantendrán firmes hasta el fin.
Que el Señor nos de entendimiento y sabiduría para saber y creer que estamos en los últimos tiempos, tiempo de mucha dificultad, pero victoriosos, creyendo que en Cristo somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Un fuerte abrazo en Cristo. Bendiciones. P. Sosa

domingo, 22 de marzo de 2020

Para reflexionar en cuarentena.



 Este es un tiempo muy particular que estamos viviendo, es el momento justo para revisar la fe personal.
¿Me sirve lo que creo? ¿Deposité mi fe en el lugar correcto?
Son preguntas que ayudan para revisar por qué creo lo que creo, y si tengo fundamento para creer en algo o en alguien.
Conversando con algunas personas me manifiestan que no creen en la existencia de Dios. ¿Cuál es su argumento? Dicen que no lo han visto, por lo tanto dudan de su existencia.
Me pregunto y les pregunto ¿Es un argumento válido? Creo que no, porque aunque nadie lo ha visto, hay demasiadas evidencias de su existencia. Que se quiera ignorar esas evidencias no quitan el valor de las mismas. Además los mismos que dicen que no creen en Dios, se benefician con todo lo que Dios les da, como ser la vida, la salud, las capacidades, etc.

En este momento estamos todos refugiados en nuestros hogares sin poder salir del mismo, ¿por qué?  Por la sencilla razón que hay una pandemia que está afectando a miles de personas en todo el mundo, un mal invisible, pero que está y hace mucho daño. No lo vemos, pero existe y contagia a miles de personas y mata a muchas de ellas. Por lo tanto es una necedad no querer creer de su existencia y peligrosidad, y peor aún no cuidarse ni respetar las directivas dadas por las autoridades con el propósito de frenar este mal. Por más que se trate de ignorar el peligro de este mal, no evita que sufra las consecuencias que produce su contagio. Es por eso que hay que tomar con responsabilidad, cuidándose y cuidando al otro.

Ahora bien, se puede creer en Dios y acudir a Él aunque no se lo pueda ver. Es necesario creer en un Dios invisible pero real, además pedirle ayuda ante este flagelo invisible pero real que está destruyendo tantas vidas. Solamente alguien que conoce lo invisible, puede socorrer al ser humano de los peligros que surgen de ahí. Jesucristo nuestro Señor ya tiene experiencia de luchar y vencer las fuerzas invisibles del mal y al maligno que las dirige.
El ser humano desde el comienzo mismo de su existencia cayó bajo el poder del maligno, quien sembró en él, el virus del pecado de la desobediencia que afectó a la humanidad entera, apartándole del Creador, dañando relaciones, destruyendo vidas sin que nada lo pueda detener, porque no hay ser humano que pueda hacer algo porque todos estamos contaminados y el final es la muerte física y eterna.

Pero Dios en su infinito amor, envió a su Único Hijo para que destruya al que tenía el imperio de la muerte. Cristo vino y a través de su muerte en la cruz del Calvario, venció a la muerte resucitando al tercer día para no morir nunca más. Esta victoria fue lograda en lo invisible a los ojos humanos, en lo espiritual, pero sacó a la luz la vida y la inmortalidad.
Es por eso que Poderoso es Él, para sacarnos y protegernos de los peligros que acechan desde la oscuridad. Solo hay que mantenerse firme como viendo al Invisible.
Bendiciones. P. Sosa

viernes, 20 de marzo de 2020

Para reflexionar y Meditar.


Es tiempo que pensemos que nuestro Señor Jesucristo antes de ascender al cielo después de su resurrección, dijo que volvería por su pueblo. Él habló de sacarnos de este mundo antes del tiempo del fin, una vez que ya no estemos en este mundo se desatará un tiempo de mucho sufrimiento para los que se quedan en la tierra. Dijo algunas cosas que van a suceder antes de que Él venga, y que le prestáramos atención porque servirán de señales de que el tiempo está cerca.
Por eso, estén siempre alerta, pues ustedes no saben el día en que yo, su Señor, vendré otra vez.  Les aseguro que si el dueño de una casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, vigilaría la casa y no permitiría que el ladrón entrara. Del mismo modo, ustedes deben estar atentos y preparados, porque yo, el Hijo del hombre, llegaré cuando menos lo esperen.
¿Quién es el sirviente responsable y atento? Es aquel a quien el amo deja a cargo de toda su familia, para darles de comer a su debido tiempo. ¡Qué feliz es el sirviente si su dueño lo encuentra cumpliendo sus órdenes! Les aseguro que el dueño lo pondrá a administrar todas sus posesiones. Pero supongamos que un sirviente malo piensa: Mi amo salió de viaje y tardará mucho en volver,  y comienza a golpear a sus compañeros, y a comer y beber con borrachos. Cuando vuelva su amo, en el día y la hora en que el sirviente menos lo espere, lo castigará como se castiga a todos los que engañan a sus amos. Entonces llorará y le rechinarán de terror los dientes. 
Mateo 24
Entonces todos los que pertenecemos al pueblo de Dios, debemos estar atentos meditando en las palabras de Jesús, y mirando los acontecimientos que vayan sucediendo a nuestro alrededor, para que cuando llegue ese momento el Amo, nos encuentre como sirviente responsable y atento, haciendo cada uno lo que debemos hacer.
Que pasen un bendecido fin de semana en familia, cuidándose pues Dios nos protege. Pr. Sosa

¡¡¡Seguro de vida total!!!


El salmo 91 es la Póliza de seguro del pueblo de Dios. Su cobertura es contra todo riesgo y no tiene letra chica. Si quieres acceder a la misma, puedes hacerlo.
Condiciones en el evangelio de Juan 1:12