martes, 31 de julio de 2018
Independencia Argentina
El
nueve de Julio, celebramos el aniversario de la Independencia Nacional, algo
muy caro al sentimiento argentino. Es el recuerdo de haber dejado de ser
colonia española, de que otros tomen decisiones por nosotros, lo cual fue necesario para el crecimiento de la joven nación.
Es
el tiempo donde se debe aprender a pensar como país, cuando todos son
necesarios y valiosos, aportando ideas y mano de obra, para realizar aquello
que se considera importante y necesario para el desarrollo nacional.
Es
el momento de cultivar el sentimiento nacional, lo que se llama patriotismo, donde
se deja de lado los intereses mezquinos, y se piensa en el bien común. Tiempo
en el cual se renuncia al egoísmo de querer acumular. Fortalecer el crecimiento
de los pequeños emprendimientos industriales, que irán dando forma a la
soberanía nacional, generando recursos genuinos, cultivando el suelo argentino
para dar bienestar al hermano necesitado.
Son
más de doscientos años de independencia que estamos celebrando.
¿Hemos aprendido
el patriotismo? ¿Se piensa como nación, o todavía existe el pensamiento
egoísta?
Debemos
reconocer que Dios, nos ha dado una porción del territorio mundial, con
muchísima riquezas, con recursos inagotables, para que la nación toda la
disfrute, y no que sean solamente algunos los privilegiados. Un país donde los
recursos naturales son para todos, pues pertenece al Creador que le ha placido
darnos a nosotros los argentinos.
Un
país donde no debería existir la pobreza, si se utilizaran esos recursos
correctamente, siendo sabio y compasivo con los que menos tienen. Es tiempo de
reflexión.
Nunca más actual
los versos del Martín Fierro que dice: Los hermanos sean unidos, porque esa es
la ley primera, haya unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si
entre ellos pelean, los devoran los de afuera.
Por
lo tanto, necesitamos detenernos un momento, mirar el camino recorrido y ver
como lo hemos hecho.
Como
nación ¿estamos haciendo las cosas bien? Podemos decir que se practica la
justicia, que se contribuye al bien nacional. Cuando se dictan leyes son para
beneficiar al bien común, o son leyes que se ajustan a ciertos sectores
solamente.
Como
nación que se autodenomina cristiana, no se debe tener miedo de recurrir a la
Biblia para saber lo que Dios tiene para decirnos como personas, con respecto a
estos temas sociales tan complejos que atravesamos. Él es la fuente de toda
Razón y Justicia que necesitan consultar los gobernantes de turno, para
encausar esta hermosa Argentina que nos tocó vivir.
El sabio Salomón
escribió en el libro de proverbios lo siguiente;
La Justicia engrandece
a la nación. Mas el pecado es afrenta para las naciones. Proverbio 14: 34
(Reina-Valera)
El orgullo de un pueblo es que se haga justicia;
la desgracia de los pueblos es que se cometa pecado. Proverbio 14:34 (Biblia
lenguaje actual)
Esto no es
religión, son principios que deben regir los pueblos si se quiere progresar, no
se necesitan nuevas leyes, sino reconocer la única ley que es universal,
atemporal y transcultural, que no envejece, no tiene falla, no necesita ser
actualizada y es para todos.
La ley de Dios es perfecta, que convierte el
alma. El testimonio de Dios es fiel, que hace sabio al sencillo. Salmo 19:7
(Reina- Valera)
La ley de Dios es perfecta, y nos da nueva vida.
Sus mandatos son dignos de confianza, pues dan sabiduría a los jóvenes. Salmo
19:7 (Biblia Lenguaje Actual)
Debemos
celebrar la fiesta de la independencia, con esto en mente. Ser independiente,
no significa que seamos libres.
Jesús
dijo; Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos;
y conocerán la verdad, y la verdad les hará libres.
Juan
8:31-32 (Reina- Valera)
Jesús les dijo a los que habían creído en
él: Si ustedes obedecen mis enseñanzas, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán
la verdad, y la verdad los hará libres.
Juan
8:31-32(Biblia Lenguaje Actual)
domingo, 29 de julio de 2018
sábado, 28 de julio de 2018
viernes, 27 de julio de 2018
miércoles, 25 de julio de 2018
¿Quién es mi líder?
Pero no seguirían a un
desconocido; más bien huirían de él, pues no reconocerían su voz. Juan 10:5
Los seres humanos normalmente, buscan tener un líder. Alguien que les
inspire confianza, alguien que admiren, alguien a quien quieren imitar y a
quien siguen sin condiciones. Acuden a él cuando aparece alguna necesidad o
dificultad que deban resolver.
Eso ocurre y ocurrió en todas las épocas, a nivel personal, comunitario,
y nacional e incluso en el plano espiritual.
Cuando una persona o sociedad, se ve afligida por algún tipo de
sometimiento físico, territorial, emocional o espiritual que no le permite hacer
uso de las libertades existentes, busca un líder.
Es cierto que muchas veces los líderes que surgen espontáneamente, no
siempre son ejemplo a seguir, pues tienen actitudes difíciles y conductas poco
claras. Eso produce desánimo, frustración y desconcierto.
Eso no debe ser un impedimento para continuar en la búsqueda de un líder
o liderazgo sano y comprometido con el bien común.
Como personas creadas por un Dios amoroso y compasivo, necesitamos
acudir a él, para ser guiados y conducidos a una vida sana y con propósito,
pero necesitamos de un líder que nos conduzca en esa búsqueda de bienestar
interior.
Existen hombres y mujeres capacitadas por Dios, para liderar a otros,
conduciéndolos a un encuentro con Jesús, el verdadero líder.
En Las Sagradas Escrituras, Jesús
dijo; Sígueme. Marcos 2:14.
En otra oportunidad dijo; Vengan a mí, y yo les daré el descanso que
ustedes necesitan, ese descanso para sus almas cansadas y agobiadas por los
problemas cotidianos. Mateo 11:28
La Biblia recomienda, poner los ojos en Jesús el autor y consumador de
la fe.
Este es mi Hijo amado, a él oíd. Mateo 17:5
Jesús el Cristo, es la persona digna de ser seguida, es un líder digno
de imitar, pues nunca abandona a quienes deciden estar bajo su liderazgo, su
promesa es; He aquí yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del
mundo. Mateo 28:20
Pero debemos saber que es un líder exigente, alguien que desea la
excelencia en todo y de todos.
Ese es el líder que cada persona necesita seguir.
Jesús dice; Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo
les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar
de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.
Juan 10
Es mi deseo y oración a mi Dios, que cada persona en esta sociedad,
puedan encontrar en Cristo, el Líder a seguir, es el único confiable ciento por
ciento.
Bendiciones. Pastor Sosa
Seguidores de Cristo
Todos aquellos que decimos que creemos y
seguimos al Cristo resucitado, debemos pensar que nuestra vida debe reflejar
eso, leemos en las Escrituras que; todo aquel que dice que permanece en Cristo,
debe andar como Él anduvo. (1 Juan 2:6)
Nuestra conducta diaria debe diferenciarse de
los que no profesan la fe en Cristo, pues ellos viven a su manera, en cambio
nosotros debemos y tenemos que ser diferentes, las Sagradas Escrituras nos da
la respuesta; ¡Pero
esto no es lo que ustedes aprendieron acerca de Cristo! Porque ustedes oyeron el mensaje
acerca de él, y saben vivir como él manda, siguiendo la verdad que él enseñó. Por eso, ya no vivan ni se
conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir.
Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y
santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para
ser como él. (Efesios 4: 17-24)
Esto nos confronta con una
realidad diferente a lo que normalmente se dice, nos compromete a ser distinto
al común de la gente y no tiene que ver con la religión, sino con una actitud
de vida.
Por eso, ya no deben mentirse los unos a los otros.
Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la
verdad. Si
se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo
el día, ni deben darle al diablo oportunidad de tentarlos. Quien antes fue ladrón, debe dejar de robar, y
ahora trabajar bien y con sus propias manos. Así tendrá dinero para ayudar a
las personas necesitadas. No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas
buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy
necesario.
No hagan que se ponga triste el Espíritu Santo de
Dios, que es como un sello de identidad que Dios puso en ustedes, para
reconocerlos cuando llegue el día en que para siempre serán liberados del
pecado. Dejen
de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer
el mal. Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los
otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo. (Efesios 4: 25-32)
Cuan importante es esto que terminamos de leer, son
los principios de vida que el evangelio de nuestro Señor Jesucristo nos
propone, para que al incorporar en nuestro diario andar, marquemos un camino a
seguir por todos aquellos que están cansados de un estilo de vida, que conduce
al enfrentamiento inútil sobre cosas materiales y que no ayuda a la sana
convivencia social, y eso hace que el mundo que vivimos se vuelva cada día más
complicado y violento. Donde se prioriza los derechos más que las
responsabilidades que cada uno tenemos y que por lo tanto eso hace que nos
distanciemos unos de otros, porque espero del otro y no me ocupo de tomar la
iniciativa.
Debemos recordar que Jesús nos enseña que; trate a
los demás como me gustaría que me trataran a mí.
Todo esto como pueden apreciar, nada tiene que ver
con una religión, sino más bien tiene relación directa con un estilo de vida
fundamentada en las enseñanzas de Jesús el Cristo Hijo de Dios, quién vino a
este mundo nacido de mujer, pero sin pecado, como una persona más, con las
mismas limitaciones que nosotros, tuvo que ser amamantado, aprender a caminar,
a comer, a hablar, a obedecer. Fue perseguido desde la cuna misma, tuvo que
huir para que no lo mataran antes de tiempo, tuvo hambre, tuvo sed, se cansó,
tuvo sueño a tal punto que se durmió en medio de una tormenta en el mar, fue
traicionado, fue tentado por el diablo, pero nunca se le escuchó quejarse ni
reclamar nada para Él, pero eso si lo vemos permanentemente ocupándose de la
necesidad de los demás en lo físico, emocional y espiritual.
Por eso su vida terrena es un desafío para el ser
humano, porque al pasar por todas las circunstancia que la vida le propuso,
logró salir victorioso. ¿Cuál ha sido su secreto? Su continua dependencia de
Dios el Padre celestial. Es lo que propone al ser humano si quiere tener una vida
distinta, pero eso sí, tiene su costo que no es barato.
Fíjese que la Biblia relata que Jesús tuvo que aprender la
obediencia a través de sufrimiento, si
él siendo sin pecado tuvo que sufrir para aprender a obedecer. ¡Cuánto más
nosotros miserables pecadores! Pensemos que si estamos como estamos, no es
porque no haya otra alternativa, sino porque nosotros, las personas, no
queremos pagar el precio de aprender a obedecer.
Bendiciones. Pastor Sosa
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