miércoles, 18 de diciembre de 2024

Para salvar a la humanidad

 

Nació para ir al Calvario.

Desde el pesebre a la cruz, sin prisa pero sin pausa,

Jesús recorrió el camino, y lo hizo por amor,

Siendo un bebé todavía, ya intentaron matarle,

Pero el Padre celestial, lo protegió del peligro,

Lo cuidó con su Poder y no permitió tocarle,

Nadie puede hacerle daño, Jesús es Hijo de Dios.

Él hizo muchos milagros por dondequiera que andaba

Alimentó multitudes, a los ciegos hizo ver,

Las personas endemoniadas, quedaban libres por él,

Esto es solo una muestra, de lo que Él puede hacer,

También perdonó pecados, resucitó a los muertos,

Reprendió la tempestad, trayendo una dulce calma,

A los temerosos discípulos, les puso paz en sus almas.

Predicó sobre el amor, el respeto y el perdón,

Enseñó las Escrituras con autoridad sin par,

Sacó a la luz lo escondido, que esclavizaba a la gente,

Mostró que Dios es amor, que Él no condena a nadie,

También dio a conocer que la religión no salva,

Lo que saca al ser humano de su triste condición,

Es aceptar, es creer y obedecer los mandamientos de Dios.

Llegó el tiempo establecido en que debía morir,

Para salvar la humanidad que estaba en condenación,

Solo él podía hacerlo, es el Cordero de Dios,

Su sangre al ser derramada, hace libre al pecador,

Que contrito y humillado, está clamando el perdón,

Reconoce su pecado, necesita un Salvador,

Y solo en Jesús, el Cristo, se encuentra la redención.

P. Sosa  2024

lunes, 16 de diciembre de 2024

Reflexión terminando el año.

Libre para tomar decisiones sabias.

El rey Nabucodonosor ordenó también que a esos jóvenes se les diera todos los días de los mismos alimentos y vinos que a él le servían, y que los educaran durante tres años, al cabo de los cuales quedarían a su servicio. Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey, y pidió al jefe del servicio de palacio que no le obligara a contaminarse con tales alimentos. 

Daniel 1: 8

Esto es una maravillosa historia bíblica que nos deja una hermosa enseñanza de vida.

Los jóvenes a los cuales se refería el rey de Babilonia que se les diera el mismo alimento que él consumía, son jóvenes Hebreos que habían sido llevados cautivos por su ejército, al término de una batalla contra Jerusalén. Entre los cuales estaba este Daniel, un joven hebreo con una actitud diferente con respecto a su situación. Si bien él formaba parte de los cautivos, se consideraba libre para tomar decisiones propias. Y la primera decisión fue sabia, no contaminarse, no ser uno más del montón, ser y seguir siendo diferente, aunque eso significara un riesgo para su vida.

Pero entendió también que esa decisión le abría otras oportunidades, pues se apoyó sabiamente en el Dios de Israel, el Dios a quien servía. Aunque estaba en un lugar de cautiverio físico, seguía estando libre en el espíritu, su cuerpo lo tenían sus captores pero él como persona estaba en las manos de su Dios, estaba bajo su protección, y ninguno que ponga su confianza en Dios, será avergonzado declara las Escrituras.

No comer ni beber de lo mismo que comía y bebía el rey pagano, significaba que Daniel no estaba dispuesto a consumir el alimento que le ofrece su enemigo, será muy lindo y atractivo esos manjares, pero no es bueno ni conviene consumirlos. Tampoco va a saciar su sed con el vino de la corte,  para embotar su cerebro y así tal vez olvidar su situación actual de cautivo. Daniel prefería comer legumbres y beber agua que es el alimento fresco que proviene de parte de Dios el creador, eso hizo que Daniel estuviera correctamente alimentado y con sus facultades mentales libre de contaminación pagana, al momento de ser requerido por el rey. Dios recompensa esa actitud, y hace que Daniel sea más sabio que todos los sabios del reino babilónico. Aunque seguía estando en cautiverio físico, continuaba libre para servir al Dios de Israel. Trabajaba en Babilonia, estaba bajo las órdenes del rey babilónico, pero obedecía y servía a Dios el Padre celestial.

Amigos y hermanos en Cristo esta maravillosa historia de Daniel, nos muestra que no es el lugar físico donde nos encontremos, sino más bien la posición espiritual donde estemos, y solo hay dos lugares espirituales posibles, estar en Cristo, o estar fuera de Cristo.

Permítame preguntarle; ¿Dónde se encuentra usted? ¿Está dispuesto a no contaminarse con lo que el mundo ofrece, por más atractivo que sea? De eso depende una vida de libertad y en victoria, aun estando físicamente en territorio enemigo, pero no bajo su control. ¡En Cristo somos más que vencedores!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Especial para este tiempo complicado que se vive.

Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las supera, le da el premio y el honor más grande que puede recibir una persona: la vida eterna, que Dios ha prometido a quienes lo aman. Cuando seamos tentados a hacer lo malo, no le echemos la culpa a Dios, porque él no puede ser tentado, ni tienta a nadie a hacer lo malo.  Al contrario, cuando somos tentados, son nuestros propios deseos los que nos arrastran y dominan.  Los malos deseos nos llevan a pecar; y cuando vivimos sólo para hacer lo malo, lo único que nos espera es la muerte eterna. Mis queridos hermanos y amigos, no seamos tontos ni nos engañemos a nosotros mismos.  Dios nunca cambia. Fue Dios quien creó todas las estrellas del cielo, y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto.  Además, quiso que fuéramos sus hijos. Por eso, por medio de la buena noticia de salvación nos dio una vida nueva en Cristo. Santiago 1

La humanidad está atravesando un tiempo muy difícil, con mucha violencia, injusticias, enfrentamientos, guerras, desplazamientos, y muchas otras cosas más. La sociedad no confía y está muy enojada con sus representantes en los gobiernos de turno. Los gobiernos no pueden o no saben cómo poner un poco de orden en la sociedad. Todo esto pasa por causa que las personas por causa de ser engañadas por las religiones, han sacado a Dios de sus vidas. Ese es el gran problema del ser humano, al no confiar en Dios y mantenerse alejado de él, está sin Dios y sin esperanza en este mundo. Pero Dios continúa esperando que cada persona, reflexione y se acerque a Dios en busca de ayuda. Las Sagradas Escrituras dicen; Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:14

El amor de Dios hacia nosotros los seres humanos es maravilloso, y todo lo que hace o dice es para nuestro bien. Porque nos ama. Nunca deje de acercarse a él, amados amigos y hermanos en Cristo. El amor de Dios sobrepasa todo entendimiento, es tan alto, tan ancho, y tan profundo que difícilmente lo podamos comprender, solo debemos aceptar que es así. ¡Esto es maravilloso! ¡Nos llena de gozo y paz! Con Cristo viviendo en nuestro corazón podemos soportar todas las dificultades que aparezcan.

Los abraza en Cristo. P. Sosa 

lunes, 9 de diciembre de 2024

Para aumentar la fe y la confianza en Dios.

 La salvación de los judíos y los no judíos es por la gracia de Dios.

No quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: el endurecimiento de una parte de Israel durará hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Luego todo Israel será salvo, como está escrito: "Vendrá de Sión el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados". Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de sus padres, porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Como también vosotros erais, en otro tiempo, desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también estos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia, pues Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. ¡Profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!, porque, ¿quién entendió la mente del Señor? ¿o quién fue su consejero? ¿Quién le dio a él primero, para que le fuera recompensado?, porque de él, por él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Romanos 11:25-36

Esto no debemos olvidar Israel es el pueblo de Dios. La iglesia es la esposa del Cordero. La fidelidad de Dios, hará que después que Cristo venga por su iglesia sacándola de este mundo, Dios seguirá tratando con su pueblo Israel. Porque la promesa es que todo Israel será salvo. Nuevamente esto muestra claramente que la salvación es por gracia, tanto para gentiles como para los judíos. El pueblo judío tendrá que pasar por circunstancias muy feas y dolorosas en la gran tribulación por haber rechazado a su Mesías, pero al final, Dios tendrá misericordia de su pueblo escogido, y les dará la salvación.

Ni el pueblo judío, ni los gentiles pueden jactarse de merecer la salvación por tener una religión, hacer buenas obras, o por haber cumplido con los rituales de la ley. La salvación del ser humano es por gracia, solo por gracia, por haber creído en Jesús y su obra redentora en la cruz del calvario. ¡Toda la gloria es para Dios por su gran misericordia!

Los abraza en Cristo. P. Sosa

viernes, 6 de diciembre de 2024

Estar justificado ante Dios.

¡Es algo maravilloso y saludable!

El Señor nuestro Dios conoce a cada persona en este mundo, no hay nada que se pueda esconder de él. Sabe de nuestro orgullo, de nuestra rebeldía contra él, de lo testarudo que somos, lo necesitado que estamos, pero que intentaremos mil maneras de solucionar nuestro problema, antes de acudir a él en busca de ayuda. Por eso dice;  Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir. No seas como el mulo o el caballo, que no pueden entender y hay que detener su brío con el freno y con la rienda, pues de otra manera no se acercan a ti. Es tan grande su amor y misericordia por la persona, que con mucha paciencia y sabiduría, insiste en ofrecer su ayuda, pero sin obligar a nadie, sino que quiere que cada persona haga uso de su libertad para escoger lo que piensa que es bueno para ella. Dios está dispuesto para ayudar a quien lo necesite, pero espera con paciencia que llegue el pedido de ayuda de parte de la persona necesitada.

Toda persona quiere estar en paz con Dios, porque crea o no, un día tendrá que estar delante de él para rendir cuentas. Ahora bien, para estar sin culpa delante de Dios, hay que creer en Cristo, confesar a Dios el pecado y apartarse del mal.

Así se siente una persona que todavía no ha sido perdonada. Mientras no confesé mi pecado, mi cuerpo iba decayendo por mi gemir de todo el día, pues de día y de noche tu mano pesaba sobre mí. Como flor marchita por el calor del verano, así me sentía decaer. Pero te confesé sin reservas mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste. Por eso, en momentos de angustia los fieles te invocarán, y aunque las aguas caudalosas se desborden, no llegarán hasta ellos. Tú eres mi refugio: me proteges del peligro, me rodeas de gritos de liberación.

Así como hay dicha y felicidad en la persona al sentirse perdonada, nada es más doloroso y triste, que no reconocer, confesar, pedir perdón y apartase del pecado. Mientras la persona persista en esconder su pecado delante de Dios, no tendrá paz interior, tendrá angustia, tristeza, su cuerpo estará enfermo con dolores, que nada puede calmar. Es por eso que muchas veces la persona dice, Dios me está castigando, pero no es así, está sufriendo las consecuencias de no arrepentirse y pedir a Dios que la perdone. La biblia dice; el que encubre su pecado, no prosperará, más el que confiesa y se aparta, alcanzará misericordia. Por lo tanto no es necesario vivir en esa condición, para que seguir sufriendo teniendo la medicina al alcance de una oración sincera a Dios, hecha con el corazón en el lugar donde se encuentre. No es necesario contarle a nadie, no necesita ir a un determinado lugar, ni hace falta un intermediario. Las Sagradas Escrituras dicen; Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro gran Sumo sacerdote que ha entrado en el cielo. Por eso debemos seguir firmes en la fe que profesamos. Pues nuestro Sumo sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros; sólo que él jamás pecó. Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad. Esto es lo bueno de tener un Sumo sacerdote en los cielos que nos representa ante el Padre celestial, Jesús es quien intercede por nosotros, ¡Qué privilegio!

Cuando la persona se acerca a Dios, reconoce y confiesa su pecado, es perdonada y quitada su culpa, le invade una sensación de paz y felicidad sin igual.

Feliz la persona a quien sus culpas y pecados le han sido perdonados por completo. Feliz el hombre que no es mal intencionado y a quien el Señor no acusa de falta alguna.
No debe existir felicidad más grande para una persona, como la de saber que delante de Dios está libre de culpa, porque sus pecados han sido perdonados. ¡Qué dicha tan grande! Es como si le sacaran una tremenda mochila que traía encima, cargando de por vida. Tal vez alguna no entienda todo lo que le está pasando, pero se siente diferente, puede dormir tranquila, sin temor, con gozo, sintiéndose amada, y lo único que puede decir es gracias Dios mío, gracias por tu perdón, gracias por tu misericordia, gracias Jesús por haber ocupado mi lugar en la cruz, gracias por tan grande salvación, que a ti te costó tanto, pero para mí es gratis, es por gracia. ¡Aleluya, Gloria a Dios!

Pero no se debe olvidar que; Los malvados tendrán muchos dolores, pero el amor del Señor envuelve a los que en él confían. Alégrense en el Señor, hombres buenos y honrados; ¡alégrense y griten de alegría! salmo 32.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

lunes, 2 de diciembre de 2024

Solo viviendo en Cristo, se puede vivir de esta manera.

Todos deben someterse a las personas que ejercen la autoridad. Porque no hay autoridad que no venga de Dios, y las que existen, fueron puestas por él. Así que quien se opone a la autoridad, va en contra de lo que Dios ha ordenado. Y los que se oponen serán castigados; porque los gobernantes no están para causar miedo a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo. ¿Quieres vivir sin miedo a la autoridad? Pues pórtate bien, y la autoridad te aprobará, porque está al servicio de Dios para tu bien. Pero si te portas mal, entonces sí debes tener miedo; porque no en vano la autoridad lleva la espada, ya que está al servicio de Dios para dar su merecido al que hace lo malo. Por lo tanto, es preciso someterse a las autoridades, no sólo para evitar el castigo, sino como un deber de conciencia. También por esta razón ustedes pagan impuestos; porque las autoridades están al servicio de Dios, y a eso se dedican. Denle a cada uno lo que le corresponde. Al que deban pagar contribuciones, páguenle las contribuciones; al que deban pagar impuestos, páguenle los impuestos; al que deban respeto, respétenlo; al que deban estimación, estímenlo. No tengan deudas con nadie, aparte de la deuda de amor que tienen unos con otros; pues el que ama a su prójimo ya ha cumplido todo lo que la ley ordena. Los mandamientos dicen: No cometas adulterio, no mates, no robes, no codicies; pero éstos y los demás mandamientos quedan comprendidos en estas palabras: Ama a tu prójimo como a ti mismo. El que tiene amor no hace mal al prójimo; así que en el amor se cumple perfectamente la ley. En todo esto tengan en cuenta el tiempo en que vivimos, y sepan que ya es hora de despertarnos del sueño. Porque nuestra salvación está más cerca ahora que al principio, cuando creímos en el mensaje. La noche está muy avanzada, y se acerca el día; por eso dejemos de hacer las cosas propias de la oscuridad y revistámonos de luz, como un soldado se reviste de su armadura. Actuemos con decencia, como en pleno día. No andemos en banquetes y borracheras, ni en inmoralidades y vicios, ni en discordias y envidias. Al contrario, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no busquen satisfacer los malos deseos de la naturaleza humana. Romanos 13

Nuestra sociedad es reacia a cumplir con las obligaciones a la hora de pagar los servicios, impuestos, o deudas contraídas, muchos quieren vivir bien con todas las comodidades, pero gratis, por eso muchas veces no pagan sus impuestos, se “enganchan” para tener energía eléctrica o servicio de cable de tv, algunos cristianos también caen en esas prácticas.

La enseñanza de las Sagradas Escrituras, siempre choca en las personas con la carnalidad o naturaleza humana. Debemos saber que la biblia es un libro que habla a nuestro espíritu, no a nuestros sentimientos, porque nuestra naturaleza humana, no puede agradar a Dios y tampoco quiere. La biblia dice que las personas carnales piensan en las cosas de la carne, en cambio los espirituales piensan en las cosas que son del Espíritu. La enseñanza bíblica solo se puede practicar de verdad, cuando se vive en el Espíritu, solo así se entiende lo que Dios pide, y se obedece esa enseñanza, no razonando con la mente carnal, sino con la mente espiritual, de otra manera es casi imposible aceptar esas enseñanzas.

El mundo en el cual vivimos, es un mundo natural físico carnal, dedicado a satisfacer sus deseos naturales, físicos, carnales, y siempre que se quiera satisfacer esos deseos, lleva a centrarse en uno mismo, sin importar las necesidades del prójimo. Esas conductas o actitudes atentan contra las buenas relaciones, porque siempre se considera que se tiene razón en cuanto a su comportamiento, sin importar a quien afecte o dañe, porque es una conducta egoísta, con mucha soberbia, donde lo único que importa es el bienestar propio. Eso va en contra de las enseñanzas de Cristo, por lo tanto toda persona que dice seguir a Cristo, debe tomar la sabia decisión de escoger las enseñanzas de Cristo o continuar con las enseñanzas que brinda este mundo, y toda persona que quiera vivir bien y en paz, también debe aceptar a Cristo y su enseñanza.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

domingo, 1 de diciembre de 2024

Reflexionando en Diciembre.

Comenzando un nuevo mes en tiempo difícil, con esperanza renovada.

Los seres humanos siempre hemos atravesado momentos de felicidad, pero también enfermedades, angustias, tristezas en situaciones difíciles, un tiempo donde parece que no hay salida a esa situación. Pero aun en las peores circunstancias, se puede y se debe seguir confiando en las promesas que Dios  ha hecho en Cristo para toda la humanidad, pero solo el que cree se beneficia. Dios es Fiel, sus promesas son fieles y verdaderas, su amor es infinito y su misericordia se renueva cada día sobre nuestras vidas.

Esto escribió el apóstol Juan para los que creen y prestan atención a la palabra de Dios.

Dios dijo desde su trono: ¡Yo hago todo nuevo! Y también dijo: Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza. Después me dijo: ¡Ya todo está hecho! Yo soy el principio y el fin. Al que tenga sed, a cambio de nada le daré a beber del agua de la fuente que da vida eterna. A los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré todo eso, y serán mis hijos, y yo seré su Dios. Pero a los cobardes, a los que no confíen en mí, a los que hagan cosas terribles que no me agradan, a los que hayan matado a otros, a los que tengan relaciones sexuales prohibidas, a los que practiquen la brujería, a los que adoren dioses falsos, y a los mentirosos, los lanzaré al lago donde el azufre arde en llamas; y allí se quedarán, separados de mí para siempre. Apocalipsis 21:5-9

Tan grande es el amor que Dios tiene para con la humanidad. Que advierte a cada persona en este mundo, para que no  sigan el camino equivocado, y comiencen a confiar siempre en las promesas de Dios y obedezcan las enseñanzas de Cristo que representan vida.

El Señor por medio de su palabra escrita y la ayuda de su Espíritu Santo, capacita al creyente para permanecer firme en sus enseñanzas, por eso es necesario creer. Jesucristo es la única persona en la cual se puede confiar plenamente y estar seguro, porque él, es el mismo ayer, y hoy y por los siglos, en él no hay cambio ni sombra de variación. ¡Somos bienaventurados al creer lo que dicen las Sagradas Escrituras! ¡Hay esperanza de una nueva vida en Cristo, es eterna y es gratuita! ¡No deje pasar esta oportunidad! Aférrese a nuestro Señor y salvador Jesucristo.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.