sábado, 9 de noviembre de 2024

¡Increíble! Dos en uno, ¡Perfecta creación!

Esto no fue evolución, es producto del amor de Dios.

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente…

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él… Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban. Génesis 2:18

Es interesante poder descubrir y ver en la creación de la humanidad, el amor, la sabiduría, y la inteligencia de Dios al crear la raza humana. Fue una creación diferente al resto de los seres vivos, como ser los peces, las aves, las bestias salvajes y los animales del campo.

En la creación del primer hombre, Dios se toma el trabajo de formarlo del polvo de la tierra. Pero, al crear la primera mujer no pasó lo mismo, no tomó polvo de la tierra, sino que toma una costilla del hombre creado. ¿Por qué? Esa es seguramente la pregunta que muchas personas se hacen. La respuesta está, en el acto mismo de creación. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:27

La idea y el propósito de Dios al crear al ser humano, fue crear la raza de un solo linaje, así al reproducirse, no estaría contaminado con otra especie. El hombre al ser creado a la imagen y semejanza de Dios, ya contenía en su ser, todo lo necesario para la reproducción de la especie, dando origen a la raza humana cumpliendo con el propósito de Dios.

Adán necesitaba alguien que le ayudara a cumplir el propósito para el cual ha sido creado, por lo tanto Dios decide crear de una costilla suya, otro ser como él, pero diferente, que se complemente con él, y sea así su ayuda idónea.

Ahora bien, si Dios tomara otro puñado de polvo, ya no sería parte del varón, sería algo externo, algo ajeno al primer hombre. Es por eso que, Dios en su sabiduría toma una costilla de Adán, y con ella forma la primera mujer, siendo así una parte de Adán y no algo fuera de Adán. Recordemos que la historia bíblica nos cuenta que, antes de la creación de Eva, Dios trajo toda clase de animales para que Adán le pusiera nombre y estuvieran con él, pero, en ninguno de esos animales, había ayuda idónea para Adán.

Por eso Dios decide crear a Eva, para que cumpla ese propósito. Una vez creada Eva y presentada al varón, Adán reconoce a Eva como una parte suya y dice: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. ¡Gloriosa declaración del hombre! Dando el reconocimiento que toda mujer se merece. Ella no es propiedad del varón como algo adquirido, sino que, es parte del varón porque de él fue tomada para ser su ayuda idónea. Desde ese momento el varón y la mujer, como matrimonio, son una sociedad indivisible en cuanto al plan y propósito de Dios para la humanidad.

Es verdad, todo esto ha sido contaminado y distorsionado por causa del pecado. Desde la antigüedad distintas corrientes filosóficas y libres pensadores, fueron dando una interpretación equivocada, con respecto al rol y función de la mujer en la sociedad.

En este tiempo, los movimientos feministas, la diversidad de género, los llamados derechos humanos, etc., han llevado a confundir y degradar, los roles y las funciones del ser humano. Eso trae aparejado un sinfín de problemas y dificultades en la relación varón/ mujer, porque no terminan de entender que son complementos entre sí, y no competidores de roles y funciones.

Pero Dios, en Cristo, está restaurando las conductas equivocadas y los pensamientos erróneos, que desconocen la verdad, no aceptando la realidad de que uno es parte del otro, porque así fuimos creados.

La obra redentora de Cristo hace que el varón ame, cuide, proteja, valore y respete a las mujeres, tratándolas como lo que son, personas preciosas y necesarias, y no como un objeto descartable sin valor. En cuanto a la mujer, hace que se valore y respete a sí misma, no ofreciéndose como un producto de mercado, sino, como alguien importante y necesaria en los planes y propósitos de Dios. Siendo co-heredera de la gracia de Dios, para dar a luz la vida que lleva en su vientre, y no ser el verdugo sin compasión de ese inocente.

Bendita obra de Dios de restauración en Cristo, a través de su obra redentora en la cruz, restaurando así a cada persona que desea tener una vida mejor, siendo parte del perfecto plan de Dios para la humanidad. Si los seres humanos entendiéramos esto, ¡Que distinta seria la sociedad! 

Los abraza en Cristo. P. Sosa. 

 

domingo, 3 de noviembre de 2024

Reflexión de la semana.

Dios no desecha a su pueblo Israel, siempre hay un remanente fiel.

Por tanto, pregunto: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera!, porque también soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis lo que dice la Escritura acerca de Elías, de cómo se quejó ante Dios contra Israel, diciendo: "Señor, a tus profetas han dado muerte y tus altares han derribado; solo yo he quedado y procuran matarme"? Pero ¿cuál fue la divina respuesta? "Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal". Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia. Y si es por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no sería obra. ¿Qué, pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: "Dios les dio espíritu insensible, ojos que no vean y oídos que no oigan, hasta el día de hoy". Y David dice: "Sea vuelto su banquete en trampa y en red, en tropiezo y justo castigo. Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre".

Romanos 11:1-8

Muchas veces se ignora la importancia del pueblo de Israel para Dios y su plan de salvación. Israel es el pueblo escogido por Dios, para dar a conocer sus leyes, decretos y estatutos, también para manifestar su amor, misericordia, compasión, fidelidad, poder y justicia. Además es el pueblo a través del cual conocemos las Sagradas Escrituras, y vino Cristo para ser el salvador del mundo. Solo que el pueblo judío no entendió el plan de Dios, y rechazó a Jesús como el Mesías.

El cristiano debe ser respetuoso del pueblo Judío, gracias a que ellos rechazaron a su Mesías, nosotros fuimos beneficiados con la salvación por gracia. Eso quiere decir que sin merecer el perdón de Dios, y la vida eterna, y la adopción como hijos, a Dios le ha placido darnos por gracia todo eso, por el solo hecho de creer en Cristo. ¡Bendito amor de Dios!

Pero no se ha olvidado de Israel, solo hizo una pausa, todavía el pueblo Hebreo continúa en los planes y propósitos de Dios, sobre todo para los últimos tiempos de la humanidad, cuando la iglesia ya no esté en este mundo.

Ahora, en este tiempo, le toca a la iglesia de Cristo extender el reino de Dios, predicando el evangelio de Jesucristo, la salvación por gracia creyendo en Cristo y su obra en la cruz. Pero no somos enemigos de Israel, sino que en este tiempo a nosotros nos toca ser testigos de la obra de Cristo en la cruz, mientras Israel espera ser redimido, entendamos el plan y propósito de Dios con Israel y con la Iglesia.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 1 de noviembre de 2024

La misericordia es mejor que los sacrificios.

 Reflexión para comenzar un nuevo mes.

Bienaventurado los misericordioso, porque ellos alcanzarán misericordia. Mateo 5:7

Hay un tema que siempre está en vigencia, aunque muchas veces no se quiere hablar del mismo, porque produce sentimientos y opiniones encontradas. Pero es necesario hablarlo porque hay vidas inocentes de por medio. El aborto legal o clandestino no es otra cosa que el asesinato de inocentes a los que Dios da vida, y las personas insensibles se encargan de matarlos sin piedad antes que vean la luz del día.

Dice la biblia; He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Salmo 127. Esto debe llevar a reflexionar a hombres y mujeres que no son ellos los que producen la vida, un hombre y una mujer solo mezclan los ingredientes en el momento del acto sexual, luego es Dios, quien da la vida, y comienza el proceso de formación de la criatura en el vientre materno. ¡Qué obra maravillosa de creación! por lo tanto el varón ni la mujer son dueños del ser que se desarrolla en el vientre, solo es portadora de la nueva vida que Dios quiere introducir en este mundo, haciéndole partícipe al ser humano de este maravilloso misterio de producir vida. Eso debe hacer pensar que no hay derecho a destruir arbitrariamente, esa vida que Dios está formando con un propósito noble de parte de Él.

Esto dicen las Sagradas Escrituras con respecto a la vida humana en el Salmo 139;  Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo.  Soy una creación maravillosa, y por eso te doy gracias. Todo lo que haces es maravilloso, ¡de eso estoy bien seguro! Tú viste cuando mi cuerpo fue cobrando forma en las profundidades de la tierra; ¡aún no había vivido un solo día, cuando tú ya habías decidido cuánto tiempo viviría! ¡Lo habías anotado en tu libro!

Ahora bien, si esa criatura, es una vida que se está formando en el vientre materno es obra de Dios, ¿Por qué se lo quiere destruir? ¡Si matar es un delito penalizado por la ley humana y la ley de Dios! ¿Por qué se acepta el aborto? ¡Eso es un asesinato de inocentes, y en gran escala! Los asesinos seriales no solamente son aquellos que andan suelto por las calles y esperan a sus víctimas en lugares solitarios, amparados por la oscuridad de la noche o la soledad del día. También hay asesinos seriales que esperan a sus víctimas en la comodidad de un consultorio, amparados por algunos títulos colgados en la pared, otros simplemente vestidos de blanco y en habitaciones en penumbras. Estos con paciencia esperan, sabiendo que pronto llegaran varones con mujeres insensibles, trayendo en el vientre de la mujer, a inocentes criaturas para el sacrificio, ofrecido, en bien de una supuesta vida mejor para ellas. ¡Esto es un acto perverso! A lo sumo si no lo quieren aceptar en la familia por la razón que sea, recuerden que hay personas compasivas que están dispuestas a recibirlos en su familia como si fueran propios. Por supuesto, si no se acepta o no se cree que es Dios el dador de la vida, se quita todo limite a las acciones o actitudes con respecto a la vida en general. Ejemplo; no se cuida la vida propia, se la destruye con conductas equivocadas, con vicios perniciosos, con hábitos insanos, con alimentación inapropiada y costumbres que dañan. Si eso se hace con la propia, ¿Qué no se haría con la vida ajena?

En ese contexto no es difícil realizar abortos, pues la sociedad se conduele y se lamenta cuando se entera que se matan personas, que tienen un nombre, a la que se le ha visto o enterado de su existencia por algún medio. Sin embargo no pasa lo mismo, cuando se enteran que una mujer se hizo un aborto, que mató el fruto de su vientre, que se frustro una vida inocente. No interesa solidarizarse con esa inocente persona en formación, que todavía no está visible, no responde a un nombre, y que muchos ni saben de su existencia, pues está oculto al ojo humano, pero no al de Dios. Pero sí, se solidarizan con aquella que produjo el hecho. ¿Algo no está bien? ¿Cuál es la diferencia, entre matar una persona fuera del vientre, y otra en el vientre? La que se mata fuera del vientre, se le dio la oportunidad de nacer, crecer, desarrollarse y adquirir la capacidad de defenderse. La que se mata en el vientre no tuvo ninguna oportunidad de nada.

Queridos amigos debemos replantearnos algunos pensamientos con respecto a este tema que no es político ni religioso, ¡es humano! Creo que es demasiado importante una vida, como para no detenerse a pensar por un momento, y así tener la actitud compasiva, el pensamiento sabio y la acción correcta para defender a los inocentes, de estas actitudes perversas.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 26 de octubre de 2024

ESTO ES LA GRACIA DE DIOS.

Con el nacimiento de la Iglesia, la justificación ante Dios es por medio de la fe, no por buenas obras que hagamos.

Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios es por la salvación de Israel, porque yo soy testigo de que tienen celo por Dios, pero no conforme al verdadero conocimiento. Ignorando la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios, pues el fin de la Ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. Moisés escribe así de la justicia que es por la Ley: "El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas". Pero de la justicia que es por la fe, dice así: "No digas en tu corazón: "¿Quién subirá al cielo?" (esto es, para traer abajo a Cristo); o, "¿quién descenderá al abismo?" (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos)". Pero ¿qué dice?: "Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón". Esta es la palabra de fe que predicamos: Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. La Escritura dice: "Todo aquel que en él cree, no será defraudado", porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan; ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: "¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!" Pero no todos obedecieron al evangelio, pues Isaías dice: "Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?" Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Pero yo pregunto: ¿Acaso no han oído? Antes, bien, "Por toda la tierra ha salido la voz de ellos y hasta los fines de la tierra sus palabras". También pregunto: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: "Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; con pueblo insensato os provocaré a ira". E Isaías dice resueltamente: "Fui hallado por los que no me buscaban; me manifesté a los que no preguntaban por mí". Pero acerca de Israel dice: "Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde". Romanos 10:1-21

El pueblo de Israel, como pueblo de Dios, recibió las leyes de Dios en el Monte Sinaí. Esas leyes daban a conocer al pueblo de Israel y a toda la humanidad, cuál es la escala de valores establecidas por Dios, en cuanto a la conducta y moralidad para el ser humano. La ley de Dios es el diagnóstico de la conducta humana, pues muestra que es imposible que se pueda cumplir realmente con lo que ella establece como norma de vida diaria. Por esa razón Dios también prometió un Mesías, un salvador que nació y vivió sin pecado, para que ocupe el lugar del ser humano y pague el precio del pecado, que es la muerte.

Este salvador vino para Israel, pero como no fue aceptado por su pueblo, Dios abre la puerta de la salvación por gracia a toda la humanidad. Porque no es por obra, sino por GRACIA, toda la humanidad tiene la misma oportunidad de ser salvo, esto es judíos y gentiles todos por igual. Porque el único requisito es creer. La biblia dice; Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17. Así Dios muestra que es Justo, porque solamente el pueblo de Israel conocía la ley de Dios, nosotros, el pueblo gentil no la conocíamos, por lo tanto no la podíamos cumplir. Sin embargo en Cristo, todos tenemos libre acceso al trono de la gracia de Dios. ¡Maravilloso amor de Dios! manifestándose para judíos y gentiles que han decidido creer en Cristo como su único Salvador, obteniendo la salvación por gracia.

Los abraza en Cristo. P. Sosa. 

miércoles, 23 de octubre de 2024

Iglesia de Cristo.

 ¡Ojo, con las falsas enseñanzas!

Como ya te rogué al irme a la región de Macedonia, quédate en Éfeso, para ordenar a ciertas personas que no enseñen ideas falsas ni presten atención a cuentos y cuestiones interminables acerca de los antepasados. Estas cosas llevan solamente a la discusión y no ayudan a conocer el designio de Dios, que se vive en la fe. El propósito de esa orden es que nos amemos unos a otros con el amor que proviene de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. Algunos se han desviado de esto y se han perdido en inútiles discusiones. Quieren ser maestros de la ley de Dios, cuando no entienden lo que ellos mismos dicen ni lo que enseñan con tanta seguridad. Sabemos que la ley es buena, si se usa de ella conforme al propósito que tiene.  1 Timoteo 1:3-11

En el mundo entero, las falsas enseñanzas siempre estuvieron y estarán, porque siempre habrá falsos maestros que quieren enseñar a otros, cosas que ellos mismos no han aprendido, aspectos de vidas que nacen de su propio corazón, sencillamente les gusta sin detenerse a pensar, si es bueno o es malo, si es saludable o destructivo, si ayuda o entorpece la vida de los oyentes.  De estas personas y de sus enseñanzas hay que cuidarse, para no ser engañados y sin querer se aparten de la verdad del evangelio de Cristo.

Hablan y enseñan cosas que le son desconocidas para ellos, que solo tienen una vaga noción porque no han tenido esa experiencia de vida nueva en el Señor, sobre todo cuando se trata de aspectos de vida espiritual y de principios y valores que están arraigados profundamente en la palabra de Dios. Siempre hay que tener presente lo que el Señor Jesús dijo; por sus frutos serán conocidos.

Es por eso que el apóstol Pablo recomienda a su discípulo Timoteo, estar atento a esas falsas enseñanzas destructivas, a fin de que no sea dañada la comunión de la iglesia por causa de esas ideas hipócritas y legalistas de falsa piedad. Y esa misma palabra nos advierte hoy a nosotros, los creyentes en Cristo Jesús, para que tengamos cuidados de qué es lo que creemos, y a quien le estamos creyendo. ¿Cómo saberlo? Si lo que creemos nos edifica, conduciendo al respeto y el amor de los unos por los otros, es de Dios, en cambio si lo que se cree destruye, enfrenta y separa trayendo odio, amargura y resentimiento, eso no proviene de Dios. Porque lo que viene de Dios edifica, corrige, consuela y exhorta  en amor, trayendo fortaleza y unidad al cuerpo de Cristo, que es la iglesia.

Los abraza en Cristo. P. Sosa. 

domingo, 20 de octubre de 2024

 

Israel no entendió el propósito de Dios con ellos y rechazaron al Mesías.

No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé, más a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Más antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles? Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente. También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo; porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes. ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; más Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.

Romanos 9:6-33

Con la venida de Cristo a este mundo, naciendo de la virgen María en forma humana, y siendo rechazado por Israel, se abre la puerta del reino de Dios por medio de Cristo, para todas las naciones de la tierra, dando cumplimiento a la promesa hecha a Abraham. Ahora, en este tiempo, es la iglesia la encargada de extender el reino de Dios. Pero, ¡ojo! La iglesia de Cristo, nunca suplantó a Israel, es otro ente diferente, portadora de las buenas noticias para la humanidad. ¡La salvación por gracia! Dios abre un paréntesis con Israel, e inserta a la iglesia, para la proclamación del evangelio de Jesucristo. Recordemos que la iglesia se nutre de judíos y gentiles, ahora en Cristo somos un cuerpo, el cuerpo de Cristo en la tierra.

Israel es un pueblo étnico que tiene su tierra en medio oriente, la iglesia es un pueblo espiritual, cuya ciudadanía está en los cielos de donde también esperamos a nuestro Señor y salvador Jesucristo.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.