martes, 21 de mayo de 2024

¡Testigos en el hogar del cambio de vida en Cristo!

Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.  Más Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.  Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban. Marcos 5

¡Cuántas personas han recibido un milagro de Dios, por medio de la obra de Cristo en su vida! ¡Desean estar con Jesús, quieren andar con él, quieren contar a otros acerca de Jesús, quieren llevar el mensaje a las naciones!

Es natural querer hacer todo esto, porque es tan grande lo que se recibe del Señor, que la persona quiere que todos conozcan el poder de Dios obrando para transformar sus vidas y cuán grande es su misericordia.

Pero, hay que empezar en el lugar donde éramos conocidos, con nuestra conducta anterior, no hay que apurarse a salir fuera del entorno familiar. Es tanto el entusiasmo que no se toman el tiempo suficiente para conocer más a Dios, aprender más de Dios, de su palabra y del obrar de Dios en las vidas entregadas a él, algo tan necesario, tomarse el tiempo para experimentar y aprender más.

Antes de salir a contar a otros lo que Dios hizo en su vida en particular, es necesario volver al hogar, volver donde está la familia, los que le conocen bien, que ellos sean los primeros en ver el poder transformador de Dios obrando en su vida, siendo testigo del cambio que hace Cristo en el corazón de aquel que se entrega a él.

Mientras tanto continuar conociendo al Salvador, leyendo y meditando en las Sagradas Escrituras, descubriendo el mover del Espíritu Santo en su vida, preparándose para dar testimonio a todos aquellos que quieran saber que pasó en su vida, que fue lo que hizo de usted una persona diferente. O sea ir creciendo y madurando en el conocimiento del Salvador, de esa manera, podrá ser testigo y además testificar con poder y autoridad el mensaje del evangelio de Jesucristo el Señor.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

viernes, 17 de mayo de 2024

La familia bíblica, una especie en extinción.

El buen funcionamiento familiar no es algo que se aprende con la religión, tampoco son las instituciones, menos aún deben ser los gobiernos quienes establezcan las condiciones dentro para la formación y funcionamiento de la familia, eso es exclusividad de Dios por medio de su palabra escrita, allí dejó establecidas las condiciones matrimoniales.

La santidad en el matrimonio es fundamental, porque la familia es la base de la sociedad, y si en el matrimonio no se guarda santidad, o sea ser el uno para el otro, se va deteriorando y corrompiendo y las consecuencias se ven reflejadas en familias destruidas e hijos abandonados.

Debemos recordar que el matrimonio no es un capricho humano, sino que ha sido instituido por Dios. Por lo tanto es Dios quién determina los valores, principios y orden dentro del mismo para el correcto funcionamiento. El manual de la familia es la Biblia, ahí el Creador ha dejado registrado todo lo que necesitamos saber acerca de la familia y podemos y debemos consultarla, para no cometer errores.

En el comienzo de la humanidad Dios estableció que el matrimonio es; la unión entre un hombre y una mujer de manera indisoluble. Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer. Y los dos serán una sola carne, dejando de lado el pensamiento individual e incorporando el nosotros, que nos libra de toda conducta egoísta. La actividad sexual también es exclusiva del matrimonio, el sexo nos ha sido dado por Dios con el propósito de unirnos, procrear y que disfrutemos del placer, que produce esa práctica fortaleciendo la relación matrimonial.

También nos advierte con respecto al adulterio, con tristeza hay que reconocer que es una práctica común en muchos matrimonios, inclusive en los que dicen ser cristianos. El apóstol Pablo escribió; Honroso sea  en todo el matrimonio, y el lecho sin mansilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. Hebreos 13:4. Sin embargo algunos no aceptan y preguntan por qué, Pues porque el Señor es testigo de que tú has faltado a la promesa que le hiciste a la mujer con quien te casaste cuando eras joven. ¡Era tu compañera, y tú le prometiste fidelidad! ¿Acaso no es un mismo Dios el que ha hecho el cuerpo y el espíritu? ¿Y qué requiere ese Dios sino descendientes que le sean consagrados? ¡Cuiden ustedes, pues, de su propio espíritu, y no falten a la promesa que le hicieron a la esposa de su juventud! Malaquías 2:14-15

Hay mandamiento específico para la mujer y para el varón. Asimismo vos mujer, estad sujeta a tu marido, para que también  los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de su esposa, considerando tu conducta casta y respetuosa. Vos, marido, igualmente, viví con ella sabiamente, dando honor a tu mujer como vaso más frágil, y como a coheredera de la gracia de la vida, para que tus oraciones no tengan estorbo. 1 Pedro 3:1 y 7.

Pero también es real que en las relaciones matrimoniales y familiares existen conflictos, por eso es necesario aferrarse a la palabra de Dios, ahí nos enseña cómo lograr un entendimiento y armonizar las relaciones en familia. Porque no luchamos contra gente como nosotros, sino contra espíritus malvados que actúan en el aire. Ellos imponen su autoridad y su poder en el mundo actual.  Por lo tanto, ¡protéjanse con la armadura completa! Así, cuando llegue el día malo, podrán resistir los ataques del enemigo y se mantendrán firmes hasta el fin. Efesios 6:12-13.

Todo esto podemos leer en la Biblia como valores y principios dados para el matrimonio y la familia, practicándolo siempre habrá armonía familiar, y si le pedimos a Dios que nos ayude, Él lo hace por medio de su Espíritu Santo fortaleciendo nuestra relación.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

lunes, 13 de mayo de 2024

El origen bíblico de la familia.

La familia es la institución que se remonta al origen mismo de la humanidad y no es un invento humano, pero en este tiempo está en peligro de extinción. Por lo tanto debemos conocerla a fondo para poder defenderla de los ataques perversos que sufre. ¿Cómo fue su origen? ¿Cómo está formada? ¿Cuál es su función? ¿Cuál es su orden natural? Para encontrar respuesta a estos interrogantes, debemos volver al comienzo mismo de la humanidad, y eso podemos hacerlo a través de las páginas de la Biblia.

Y en ella leemos lo siguiente en Efesios 3:14-15 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quién toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra. De esta afirmación Bíblica podemos ver que el origen de la familia está en Dios el Creador, él es el creador de la misma por lo tanto no son los gobiernos que deben decidir cómo constituir una familia y como debe funcionar, pues todo lo que necesitamos saber acerca de ella, debemos buscarlo en Dios y su Palabra dejando que su Santo Espíritu nos enseñe.

El matrimonio entre un hombre y una mujer como lo estableció el Creador, es el principio de una familia de acuerdo con lo que leemos en Génesis 2:21-25 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomo una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán; Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne, esta será llamada varona, porque del varón fue tomada. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

En ese instante ocurrió el primer matrimonio en la historia de la humanidad, realizado por el mismo Creador y  da comienzo a la primera familia de la tierra. También en ese momento se estaba estableciendo en que consiste el matrimonio, cuál es el propósito y quiénes son los integrantes del mismo. Encontramos a un hombre y una mujer, entregados mutuamente renunciando por amor a la individualidad, fusionándose de tal manera que ya no son dos sino una sola carne. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Efesios 5:31.

Es interesante que el creador no trajo un animal para acompañar al hombre, tampoco hizo otro hombre, menos aún varias mujeres, sino que de una costilla formo la ayuda idónea que necesitaba como complemento ideal para cumplir con su propósito de vida. De esa manera quedo establecido lo que sería el matrimonio de ahí en adelante. Donde los integrantes del mismo deben estar dispuestos a dejar inclusive padre y madre para cumplir ese propósito divino de formar una nueva familia. Dice un Proverbio 18:22 El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová. Y en Proverbio 14:1 dice: La mujer sabia edifica su casa. Y en19:14 leemos: La casa y las riquezas son herencia de los padres, más de Jehová la mujer prudente.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 10 de mayo de 2024

Nos hace bien meditar y reflexionar sobre este tema.

Esto escribió el apóstol Pablo, a fin de que sepamos como debe ser el comportamiento diario de un creyente en Cristo, y debemos tenerlo presente continuamente para no tener una actitud equivocada.

Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Éste es el verdadero culto que deben ofrecer. No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

Por el encargo que Dios en su bondad me ha dado, digo a todos ustedes que ninguno piense de sí mismo más de lo que debe pensar. Antes bien, cada uno piense de sí con moderación, según los dones que Dios le haya dado junto con la fe. Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, y no todos los miembros sirven para lo mismo, así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo y estamos unidos unos a otros como miembros de un mismo cuerpo. Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno. Por lo tanto, si Dios nos ha dado el don de profecía, hablemos según la fe que tenemos; si nos ha dado el don de servir a otros, sirvámoslos bien. El que haya recibido el don de enseñar, que se dedique a la enseñanza; el que haya recibido el don de animar a otros, que se dedique a animarlos. El que da, hágalo con sencillez; el que ocupa un puesto de responsabilidad, desempeñe su cargo con todo cuidado; el que ayuda a los necesitados, hágalo con alegría.

Ámense sinceramente unos a otros. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno. Ámense como hermanos los unos a los otros, dándose preferencia y respetándose mutuamente. Esfuércense, no sean perezosos y sirvan al Señor con corazón ferviente. Vivan alegres por la esperanza que tienen; soporten con valor los sufrimientos; no dejen nunca de orar. Hagan suyas las necesidades del pueblo santo; reciban bien a quienes los visitan. Bendigan a quienes los persiguen. Bendíganlos y no los maldigan. Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No sean orgullosos, sino pónganse al nivel de los humildes. No presuman de sabios. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Hasta donde dependa de ustedes, hagan cuanto puedan por vivir en paz con todos. Queridos hermanos, no tomen venganza ustedes mismos, sino dejen que Dios sea quien castigue; porque la Escritura dice: A mí me corresponde hacer justicia; yo pagaré, dice el Señor. Y también: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; así harás que le arda la cara de vergüenza. No te dejes vencer por el mal. Al contrario, vence con el bien el mal. Romanos 12.

Esto nos debe recordar que la palabra de Dios, debe estar siempre en nuestra mente y corazón, para meditarla ante cada situación que nos toque atravesar. Es natural que en todo momento se presente algún dilema que debamos resolver, en esos momentos necesitamos de la sabiduría divina para resolverlos sin que nos hagamos daño, ni dañemos a nadie.

No tengan ninguna duda que si ponemos en práctica lo que la palabra de Dios nos enseña, tendremos éxitos en nuestras decisiones, sobre todo en estos tiempos conflictivos que vivimos.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

miércoles, 8 de mayo de 2024

La fórmula de la felicidad.

Sus nombres ya están escritos en el libro de la vida. Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca. No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. Filipenses 4:4

Quizás usted se pregunte, ¿puede una persona ser feliz? En un mundo violento, en una sociedad entristecida, en medio de tanta corrupción, con personas que casi no tienen esperanza. A pesar de todo esto, en la biblia leemos que permanentemente debemos tener gozo, que debemos gozarnos en todo tiempo y en toda circunstancia. ¿Cómo hacerlo en un mundo entristecido? Parece imposible, pero no lo es, el secreto está en recordar quienes somos, donde estamos y de quien dependemos. El cristiano debe y puede vivir con alegría, con gozo en su corazón. El apóstol Pablo nos da la formula, Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí. Gálatas 2:20

Cuando tenemos claro nuestra identidad y propósito, es más fácil gozarse en medio de situaciones complicadas. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que cuando entregamos nuestra vida a Cristo, nacemos de nuevo, no a nivel físico, sino en el ámbito espiritual. Eso nos constituye en hijos de Dios, y aunque seguimos viviendo en el mundo, ya no somos del mundo, somos ciudadanos celestiales del reino de Dios, ya no dependemos del sistema de este mundo, debemos depender del reino de los cielos. Ya no actuamos en nuestra fuerza y sabiduría humana, sino que ahora es la palabra de Dios enseñada por el Espíritu Santo, la que dirige nuestros pasos en el diario andar. Es por eso que podemos gozarnos en todo tiempo y lugar, porque nuestra esperanza está en el Señor que nos dio la vida y nos salvó, y no en los gobiernos o instituciones terrenales.

Por eso es bueno recordar siempre que, estamos en Cristo, somos ciudadanos celestiales y dependemos del reino de Cristo, y Dios suple todas nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Por lo tanto no hay motivo para no gozarnos, porque cualquiera sea el problema o la dificultad que tengamos, en Cristo somos más que vencedores, y el Señor nos lleva de triunfo en triunfo para la gloria de su Nombre, aun cuando en este mundo tengamos aflicciones podemos confiar en Cristo, porque Él ha vencido al mundo. Así que, ¡A gozarnos en el Señor siempre! ¡Felices en el Señor Jesucristo!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.