domingo, 5 de mayo de 2024

Siempre es necesario recordar esto, porque la diferencia lo hace Cristo morando en nuestra vida.

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres. Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio. Tito 3

La rebeldía humana por causa del autoritarismo se manifiesta en no aceptar ningún tipo de autoridad, que quiera  establecer dirección o corrección sobre su diario andar, eso es común a toda persona, no hace diferencia entre autoridad y autoritarismo. Además se puede ver desde temprana edad, los niños ya rechazan o cuestionan la autoridad de sus padres, cuando son corregidos por sus progenitores los acusan de ser malos o se sienten maltratados por los mismos. Los estudiantes cuando son reprobados, culpan a los docentes, el ciudadano se molesta cuando un inspector de tránsito lo detiene en algún control de rutina. Estos son algunos ejemplos, pero hay mucho más de estos y usted los conoce.

Pero gracias a Dios que Cristo vino, para librarnos de estas conductas o actitudes rebeldes, porque esas conductas o actitudes, son consecuencias de estar separados de Dios, por causa del pecado de desobediencia. El Señor nos hace libre de toda rebeldía interior, cuando por medio de la fe, aceptamos a Cristo en nuestra vida como salvador y Señor nuestro. La biblia dice; Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. 1 Corintios 6:11. Antes de conocer al Señor Jesucristo, teníamos esas conductas equivocadas, pero ahora que el Señor nos perdonó y limpió nuestro corazón, esas conductas ya no deben permanecer porque somos nuevas criaturas.

Siempre debemos recordar que, lo único que nos hace diferente, es la presencia de Cristo en nuestro corazón, de no ser así, seriamos igual al resto de las personas que no conocen a Dios ni su palabra, por lo tanto viven vidas equivocadas, con principios y valores diferentes a los establecidos por Dios. Por eso es necesario permanecer en Cristo y sus enseñanzas de vida, para no cometer los mismos errores que los demás. Todo lo bueno que puede salir de nosotros, no es nuestro sino de Dios, de nosotros sale lo malo, lo pecaminoso aun cuando no lo queramos reconocer.  Jesús dijo que de nuestro corazón sale todas las cosas malas y que son contaminantes; Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:18. Solamente la sangre de Cristo puede limpiar ese corazón rebelde y contaminante, cuando entregamos nuestra vida a Cristo. Permaneciendo en Cristo y con su palabra guiando nuestro camino, todo esto es posible.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

viernes, 3 de mayo de 2024

¡Dios no acepta coimas ni se deja sobornar!

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Más el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. Juan 3:16

La verdad absoluta es que Dios nos amó, nos ama y amará, pero eso solo no nos hace salvos, no alcanza con que Dios nos ame, no es suficiente para entrar a su reino y disfrutar una eternidad con Él. ¿Por qué? usted dirá si es verdad que nos ama, tiene que dejarnos entrar a su reino de cualquier manera. La realidad es que su amor nos acerca a su reino, su misericordia nos lleva a Cristo como única entrada al reino y a la vida eterna. Pero, depende de cuál sea la respuesta y nuestra decisión con respecto al amor, la misericordia y compasión que Dios nos tiene, si aceptamos o rechazamos, eso hace la diferencia. Cuál será su  decisión para con el Señor, ¿creerá en Cristo, o rehusará creer?

Esto dicen las Sagradas Escrituras; Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 1 Juan 5:10. Les guste o no esta es la realidad, si se quiere buscar otra forma de obtener la vida eterna, presentando buenas obras, sacrificios físicos,  promesas o cualquier otra obra humana, es querer coimear a Dios para que mire para otro lado y les deje entrar sin cumplir con el único requisito de ingreso, que es tener a Cristo en sus vida, es lo que Dios en su Soberanía ha decidido.

Nuestra sociedad actual está muy corrompida, y es por eso que el soborno está vigente en todos los componentes sociales, como ser política, servidores públicos, dirigentes sociales, sindicatos e inclusive en las religiones. Las personas han naturalizado esta forma de conseguir cosas en esta vida, que muchas veces piensan que en la vida eterna con Dios también se puede conseguir de la misma manera, lo cual es un error. Pero sepa qué; Dios no se deja sobornar ni acepta coimas.

Los abraza en Cristo. P. sosa. 

 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Usted se preguntó alguna vez.

 

¿A qué reino pertenezco?

Dice el salmista. Cuando veo el cielo que tú mismo hiciste, y la luna y las estrellas que pusiste en él, pienso: ¿Qué es el hombre? ¿Qué es el ser humano? ¿Por qué lo recuerdas y te preocupas por él? Pues lo hiciste casi como un dios, lo rodeaste de honor y dignidad, le diste autoridad sobre tus obras, lo pusiste por encima de todo. Salmo 8

Es interesante poder reflexionar sobre este tema que hace a la identidad de cada persona, pues por causa de no pensar en esto muchas veces nos vemos afectados en nuestra autoestima, ya que generalmente no tenemos en claro quiénes somos, ni adonde pertenecemos y eso produce a veces comportamiento y actitudes confusas y perjudiciales.

Nos han enseñado que para el estudio y una mejor comprensión del origen y comportamiento de las cosas, los minerales se agrupan en el Reino Mineral, los vegetales los juntan en el Reino Vegetal y los animales los ubican en el Reino Animal. Y allí surge la pregunta que tal vez nunca nos hicimos, pero que es muy importante hacernos, los seres humanos ¿A qué reino pertenecemos? Pues personalmente no me siento identificado con ninguno de estos tres reinos mencionados y creo que usted tampoco.

Aunque por mucho tiempo nos hicieron creer y nos enseñaron que pertenecemos al reino animal, pero me resisto a creer y aceptar esa enseñanza y afirmación, porque es una gran mentira. Considero que por aceptar tal enseñanza, nuestra sociedad se va deteriorando vertiginosamente. Además en nombre de la civilización se ha destruido y exterminados a pueblos originarios, y a los que existen no se les atiende debidamente, ya que no se les consideró ni se los considera seres humanos útiles a la sociedad, sino que se les trató y se los trata como salvajes o animales que impedían e impiden el desarrollo y crecimiento de la misma.

Buscando información sobre nuestro origen, fui a la Carta Magna de la creación y descubro que, no somos animales evolucionados, aunque a veces nos comportemos como tales. Somos criaturas de un Dios Eterno y Creador que puso en nosotros su imagen y semejanza, que nos dio el Libre Albedrío y además la capacidad de razonar, de pensar, de elegir, de escoger, de aceptar o rechazar, de amar u odiar, de hacer bien o hacer mal, de ser necios o sabios, de obedecer o desobedecer, de construir o destruir. Somos un ser superior a la de los animales. Somos seres espirituales pensantes, que tenemos un alma y habitamos un cuerpo. Génesis 1 y 2. Con todo este equipamiento que nos hace diferente al resto de la creación, necesariamente debemos pertenecer a otro reino, que tal vez no ha sido estudiado, descubierto o aceptado. ¿Cuál será ese reino?

De acuerdo a lo que leemos en La Biblia de nuestro origen y el propósito de nuestra existencia, sin dudar podemos afirmar que el reino al cual pertenecemos los seres humanos es al Reino de Dios, del cual hemos sido echados por Dios, por causa del pecado, pero ha llegado el tiempo de regresar otra vez. Esto dice la biblia; Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3:23. Pero también sabemos que podemos y debemos regresar al mismo, para de esa manera recuperar nuestra verdadera identidad. Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Romanos 3:24. Y así volver a tener los principios y valores que El Creador nos entregó como tesoros que hermosean nuestra existencia, y además nos ayudan a relacionarnos entre nosotros, permitiendo una convivencia sana fundamentada en el amor, el respeto, las obligaciones y el derecho de cada uno. Y así poder construir si queremos una sociedad más justa, sin tanta violencia, marcando claramente la brecha que existe entre los seres humanos y los animales o bestias. Si creemos esto podemos estar seguro que al final de los tiempos, escucharemos esto que dice Jesús. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Vengan, benditos de mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Mateo 25:34.

Los abraza en Cristo. P. Sosa. 

sábado, 27 de abril de 2024

Esto fue escrito para enseñarnos a vivir con sabiduría.

Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. No vivan neciamente, sino con sabiduría.  Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos.  No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor.  No se emborrachen, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llénense del Espíritu Santo. Efesios 5:15-18

La pandemia, el dengue y otras enfermedades, han dañado mucho a las personas produciendo mucho miedo y angustia, eso hace que vivan de una manera diferente, con mucha ansiedad, con cierta expectativa de lo que va a pasar, algunos muy nerviosos y esto hace que las conductas o actitudes cambien, y no siempre para bien porque se maltratan unos a otros y a veces sin motivo aparente.

Las personas somos complicadas, se piensa mucho en las cosas que pueden llegar a suceder o faltan o no hay, y no lo que se tiene o el presente que están viviendo, eso produce ansiedad y nerviosismo, lo que para nada ayuda a solucionar el problema y en algunos casos surge la violencia, aun en la familia.

Es por esto que las Sagradas Escrituras recomiendan aprovechar bien el tiempo, eso significa vivir un día a la vez, ocuparse de administrar bien todos los recursos que tenemos a nuestro alcance, como ser los recursos materiales, afectivos, emocionales y espirituales. En otras palabras ser conscientes del momento en que se vive, hay situaciones que no se puede controlar porque está fuera de nuestro entorno, y aparecen algunas complicaciones, donde es necesario actuar con sabiduría. Normalmente algunas personas tratan de huir de ese tipo de dificultad, refugiándose en el alcohol, las drogas, el sexo ilícito, o en alguna secta religiosa, lo cual hace que escape por un momento, para luego darse cuenta que no ha solucionado nada, y en algunos casos la cosa ha empeorado.

Para actuar correctamente, la persona necesita acercarse a Cristo el Salvador. Cristo dice; Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. Mateo 11:28

Con el descanso en Cristo, llega esa ayuda en forma de enseñanza de cómo vivir correctamente, en medio de situaciones difíciles y complicadas de sobrellevar, pero entendiendo el amor y la misericordia de Dios para con nosotros, podemos actuar con sabiduría y tener éxito en todas las decisiones que se tomen,  en medio de los días malos que nos toque vivir.

Dios dice en su palabra; sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.
Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé.
Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón.
Razón suficiente para no tener miedo ni estar angustiado, solo confiando en Dios y su palabra, sabiendo que Dios es fiel y su palabra verdadera.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 21 de abril de 2024

¡No basta con decir Señor, hay que obedecer!

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros? Entonces les diré claramente: Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!  Mateo 7:21-23 

Es muy interesante esta exhortación de Jesús, referente a la relación del ser humano con él, y la esperanza de entrar al reino de Dios. Esta enseñanza deja en evidencia que tener comunión con Cristo como el Señor de nuestra vida y ser ciudadano del reino de los cielos, no consiste en las palabras que digamos o a que religión pertenezcamos, sino que actitud se toma con respecto a él y su palabra, no es lo que hacemos, sino lo que somos.

Al decir no todo, el que me dice Señor, entrará en el reino de los cielos, manifiesta claramente que decir, no es reconocer su Señorío y tampoco hay obediencia a la palabra. Luego la sentencia final hacia esas personas que hacen cosas en el nombre de Jesús sin tener una verdadera comunión con él, ¡es terrible! Jesús dice; entonces les diré claramente, nunca los conocí, aléjense de mí, hacedores de maldad. Qué triste es llegar a las puertas del reino de Dios, con algunos títulos y pergaminos, y tener que ser echado por el dueño del reino, por no haber tenido una relación verdadera de obediencia con él.

Pero, pensemos por un momento, como es el amor de Dios hacia cada persona, vemos que la intención del Señor no es condenar al ser humano, sino cambiar su condición y salvarlo.

Esa es la razón por la cual quedó registrada esta palabra del Señor, como advertencia para todos, para que no haya sorpresa cuando estemos en su presencia a las puertas del reino. Allí no se ingresa de cualquier manera, tampoco por pertenecer a tal o cual religión, menos por hacer cosas en el nombre del Jesús, sino por tener una verdadera comunión con el Señor.

Aquí nuevamente toma mayor importancia las palabras del Señor dicha a Nicodemo, el religioso de su época, si no naces de nuevo, no puedes entrar al reino de Dios.

Paremos un momento, revisemos nuestra vida a la luz de las palabras del Señor, y preguntemos no, ¿Qué me habilita el ingreso al reino de Dios? ¿Mis buenas obras o la obra de Cristo en la cruz? ¿El hacer muchas cosas para él, o el ser como él es?

Que la maravillosa persona del Espíritu Santo, le convenza y le guíe a la respuesta correcta que le abrirá ampliamente la puerta del reino de Dios.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

 

jueves, 18 de abril de 2024

Esto le mostró nuestro Señor Jesucristo al apóstol Juan, con respecto a su venida para llevarnos con Él.

El ángel me dijo: Estas palabras son verdaderas y dignas de confianza. El Señor, el mismo Dios que inspira a los profetas, ha enviado su ángel para mostrar a sus siervos lo que pronto va a suceder. ¡Vengo pronto! ¡Dichoso el que hace caso del mensaje profético que está escrito en este libro! Yo, Juan, vi y oí estas cosas. Y después de verlas y oírlas, me arrodillé a los pies del ángel que me las había mostrado, para adorarlo. Pero él me dijo: No hagas eso, pues yo soy siervo de Dios, lo mismo que tú y que tus hermanos los profetas y que todos los que hacen caso de lo que está escrito en este libro. Adora a Dios. También me dijo: No guardes en secreto el mensaje profético que está escrito en este libro, porque ya se acerca el tiempo de su cumplimiento. Deja que el malo siga en su maldad, y que el impuro siga en su impureza; pero que el bueno siga haciendo el bien, y que el santo siga santificándose. Sí, vengo pronto, y traigo el premio que voy a dar a cada uno conforme a lo que haya hecho. Yo soy el alfa y la omega, el primero y el último, el principio y el fin. Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y poder entrar por las puertas de la ciudad. Pero fuera se quedarán los pervertidos, los que practican la brujería, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los que adoran ídolos y todos los que aman y practican el engaño. Yo, Jesús, he enviado mi ángel para declarar todo esto a las iglesias. Yo soy el retoño que desciende de David. Soy la estrella brillante de la mañana. El Espíritu Santo y la esposa del Cordero dicen: ¡Ven! Y el que escuche, diga: ¡Ven! Y el que tenga sed, y quiera, venga y tome del agua de la vida sin que le cueste nada. A todos los que escuchan el mensaje profético escrito en este libro, les advierto esto: Si alguno añade algo a estas cosas, Dios le añadirá a él las calamidades que en este libro se han descrito. Y si alguno quita algo del mensaje profético escrito en este libro, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa que en este libro se han descrito. El que declara esto, dice: Sí, vengo pronto. Amén. ¡Ven, Señor Jesús! Que el Señor Jesús derrame su gracia sobre todos.

Apocalipsis22:6-21

¡Cristo viene! ¡Glorioso momento! ¡Ven Señor Jesús! ¡Tu esposa te espera! ¡Queremos ir contigo a vivir eternamente en tu reino! ¡Es lo mejor que nos puede pasar! sobre todo en estos momentos de gran incertidumbre y violencia internacional, con guerras, rumores de guerra, corrupción y desprecio por la vida.

El rapto de la iglesia es algo que todos los que hemos nacido de nuevo en Cristo estamos esperando. Es un momento único en la historia de la humanidad, donde millones de personas seremos sacadas del mundo, sin pasar por los dolores de la muerte, para reunirnos con el Señor en el aire, y con todos aquellos que han muerto en Cristo y están a la espera de la resurrección, para ir y estar para siempre con el Señor en su reino.

Luego de eso los que se quedan en esta tierra, por haber rechazado a Cristo y el amor de Dios pasaran por grandes problemas, lo que la biblia llama la gran tribulación, donde el mundo entero estará bajo el gobierno del Anticristo. Esto va a suceder, se crea o no, pero es la verdad escrita en las Sagradas Escrituras. Ahora bien, ninguna persona tendría que quedarse a sufrir en este mundo, pero por causa de su incredulidad muchos van a quedarse, pero todavía están a tiempo, la puerta de la salvación está abierta, se llama Jesús, él dijo; Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará. Será como una oveja que entra y sale y encuentra pastos. Juan 10-9. Por favor, no deje pasar esta oportunidad, humíllese ante Dios y dígale que necesita el perdón de sus pecados y también a Cristo en su vida.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.