Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, siguiendo a espíritus engañadores y enseñanzas que vienen de los demonios. Harán caso a gente hipócrita y mentirosa, cuya conciencia está marcada con el hierro de sus malas acciones. Esta gente prohíbe casarse y comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes y los que conocen la verdad los coman, dándole gracias. Pues todo lo que Dios ha creado es bueno; y nada debe ser rechazado si lo aceptamos dando gracias a Dios, porque la palabra de Dios y la oración lo hacen puro.
Enseña estas cosas a los hermanos, y serás un buen servidor de Cristo Jesús, un servidor alimentado con las palabras de la fe y de la buena enseñanza que has seguido. Pero no hagas caso de cuentos mundanos y tontos. Ejercítate en la piedad; pues aunque el ejercicio físico sirve para algo, la piedad es útil para todo, porque tiene promesas de vida para el presente y para el futuro. Esto es muy cierto, y todos deben creerlo. Por eso mismo trabajamos y luchamos, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos, especialmente de los que creen. Estas cosas tienes que mandar y enseñar. Evita que te desprecien por ser joven; más bien debes ser un ejemplo para los creyentes en tu modo de hablar y de portarte, y en amor, fe y pureza de vida. Mientras llego, dedícate a leer en público las Escrituras, a animar a los hermanos y a instruirlos. No descuides los dones que tienes y que Dios te concedió cuando, por inspiración profética, los ancianos de la iglesia te impusieron las manos. Pon tu cuidado y tu atención en estas cosas, para que todos puedan ver cómo adelantas. Ten cuidado de ti mismo y de lo que enseñas a otros, y sigue firme en todo. Si lo haces así, te salvarás a ti mismo y salvarás también a los que te escuchan. 1 Timoteo 4
¡Cuánta actualidad tiene esta advertencia bíblica! El sistema del mundo contaminado por el pecado, dice querer prevenir las enfermedades, la violencia familiar, la inseguridad social, la economía deficitaria, dictando normas y conductas de vida para las personas, que muchas veces resultan más nocivas que las cosas que quieren prevenir.
Las Sagradas Escrituras nos hacen ver claramente, que las cosas que llevan a las personas a apartarse de la fe, es por escuchar a espíritus engañadores y seguir enseñanzas de los demonios. Es por eso que se debe profundizar en la enseñanza bíblica, guiada por el Espíritu de verdad.
El apóstol Pablo escribió; Porque el reino de Dios no es cuestión de comer o beber determinadas cosas, sino de vivir en justicia, paz y alegría por medio del Espíritu Santo. Romanos 14:17.
No interesa tanto la edad física que se tenga, para liderar una congregación o grupo de personas, lo importante es la madurez espiritual y el crecimiento que se tenga en Cristo. Cuando la persona que está al frente de una congregación o lidera un grupo, entiende y acepta en su vida esto que la biblia enseña, sin duda alguna que también enseñará lo mismo a las personas que están bajo su responsabilidad. Esto hará que sea un fiel servidor de Cristo Jesús, alimentado y alimentando con la palabra de la fe, para seguir creciendo en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y salvador Jesucristo, quien con su sangre nos redimió. El Señor por medio de su Espíritu Santo, nos ayude a permanecer fieles en el llamado que tenemos, para no escuchar ni enseñar un evangelio diferente que proviene del enemigo de nuestras almas.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.
