domingo, 3 de septiembre de 2023

Plenitud de vida en Cristo

Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente en Cristo, y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad. En él también, ustedes han sido circuncidados, no con una circuncisión hecha por los hombres, sino con la circuncisión hecha por Dios al unirlos a Cristo y despojarlos de su naturaleza pecadora. Al ser bautizados, ustedes fueron sepultados con Cristo, y fueron también resucitados con él, porque creyeron en el poder de Dios, que lo resucitó. Ustedes, en otro tiempo, estaban muertos espiritualmente a causa de sus pecados y por no haberse despojado de su naturaleza pecadora; pero ahora Dios les ha dado vida juntamente con Cristo, en quien nos ha perdonado todos los pecados. Dios anuló el documento de deuda que había contra nosotros y que nos obligaba; lo eliminó clavándolo en la cruz. Dios despojó de su poder a los seres espirituales que tienen potencia y autoridad, y por medio de Cristo los humilló públicamente llevándolos como prisioneros en su desfile victorioso. Por tanto, que nadie los critique a ustedes por lo que comen o beben, o por cuestiones tales como días de fiesta, lunas nuevas o sábados. Todo esto no es más que la sombra de lo que ha de venir, pero la verdadera realidad es Cristo. No dejen que los condenen esos que se hacen pasar por muy humildes y que dan culto a los ángeles, que pretenden tener visiones y que se hinchan de orgullo a causa de sus pensamientos humanos. Ellos no están unidos a la cabeza, la cual hace crecer todo el cuerpo al alimentarlo y unir cada una de sus partes conforme al plan de Dios. Ustedes han muerto con Cristo y ya no están sujetos a los poderes que dominan este mundo. ¿Por qué, pues, viven como si todavía fueran del mundo, sometidos a reglas tales como: «No toques eso, no comas aquello, no lo tomes en tus manos»? Todas estas reglas tienen que ver con cosas que se acaban con el uso, y sólo son mandatos y enseñanzas de hombres. Es verdad que tales cosas pueden parecer sabias, porque exigen cierta religiosidad y humildad y duro trato del cuerpo, pero son cosas que no honran a nadie, pues sólo sirven para satisfacer los deseos puramente humanos. Colosenses 2:8-23

¡Cuán grande es el amor de Dios! ¡Cuánto nos ama a nosotros sus hijos! Por este amor que tiene hacia nosotros sus escogidos, es que instruyó al apóstol Pablo revelándole el verdadero evangelio de Jesucristo, para que nos enseñe y haga conocer los misterios escondidos en las Sagradas Escrituras, a fin de que crezcamos en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Cuando más conocemos al Señor, crece mucho más la comunión y amor entre nosotros. Eso produce que haya menos críticas y más edificación en el cuerpo de Cristo, alentándonos al amor y a las buenas obras para la gloria de Dios.

También nos libera de todo temor, y fortalece la confianza en nuestro Dios y Señor, sabiendo que en Cristo estamos completos, evita que seamos engañados y confundidos por enseñanzas humanas que nada tienen que ver con lo que enseñan las Sagradas Escrituras. Hay que dejarse enseñar por el Espíritu de verdad, así nadie nos podrá condenar por no cumplir, en cuanto a rituales o tradiciones humanas que no edifican para nada.

Usted al estar en Cristo, es libre de toda condenación. Es libre para amar y servir a Dios y al prójimo, en cualquier tiempo y lugar.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

viernes, 1 de septiembre de 2023

Pablo es el apóstol escogido por Dios para enseñar las Sagradas Escrituras a los gentiles.

Ahora me alegro de lo que sufro por ustedes, porque de esta manera voy completando, en mi propio cuerpo, lo que falta de los sufrimientos de Cristo por la iglesia, que es su cuerpo. Dios ha hecho de mí un servidor de la iglesia, por el encargo que él me dio, para bien de ustedes, de anunciar en todas partes su mensaje, es decir, el designio secreto que desde hace siglos y generaciones Dios tenía escondido, pero que ahora ha manifestado al pueblo santo. A ellos Dios les quiso dar a conocer la gloriosa riqueza que ese designio encierra para todas las naciones. Y ese designio secreto es Cristo, que está entre ustedes y que es la esperanza de la gloria que han de tener. Nosotros anunciamos a Cristo, aconsejando y enseñando a todos en toda sabiduría, para presentarlos perfectos en Cristo. Para esto trabajo y lucho con toda la fuerza y el poder que Cristo me da. Colosenses 1:24

El apóstol Pablo se esfuerza en dar a conocer las Sagradas Escrituras y la voluntad de Dios, a toda persona no judía, para que sepan del amor, compasión y misericordia de Dios.

El pueblo judío tiene un conocimiento ancestral de las Sagradas Escrituras, en cambio nosotros que no pertenecemos a ese pueblo, sino que provenimos del pueblo gentil, no tenemos ese conocimiento. Por lo tanto necesitamos que alguien nos enseñe y haga conocer las Sagradas Escrituras y la voluntad de Dios para todo ser humano. Es por eso que Dios escoge al apóstol Pablo para este ministerio, quien a través de sus escritos nos va dando a conocer todo el consejo de Dios, para nosotros los gentiles.

Toda persona que haya nacido de nuevo en Cristo, debe saber que pasa a formar parte de la iglesia de Cristo. Escuche bien, es parte de la iglesia de Cristo, no, de una congregación en particular. Porque solamente el nuevo nacimiento en Cristo, le otorga ciudadanía celestial al creyente en Cristo. Usted quizás pueda ser miembro de una congregación en particular, o liderar un grupo dentro de esa congregación, pero, si no nació de nuevo por la palabra de Dios y por el Espíritu Santo, no es de Dios, ni forma parte de la iglesia de Cristo.

La biblia enseña que; Los que se preocupan por seguir las inclinaciones de la naturaleza débil son enemigos de Dios, porque ni quieren ni pueden someterse a su ley. Por eso, los que viven según las inclinaciones de la naturaleza débil no pueden agradar a Dios. Pero ustedes ya no viven según esas inclinaciones, sino según el Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios vive en ustedes. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Pero si Cristo vive en ustedes, el espíritu vive porque Dios los ha hecho justos, aun cuando el cuerpo esté destinado a la muerte por causa del pecado. Romanos 8:7

Esto es lo que debemos entender con respecto a la vida en Cristo. No se trata de cumplir rituales, sino de una relación diaria con nuestro salvador. Estar dispuesto siempre para ser utilizados por Dios, en donde quiera que nos encontremos, siendo instrumento de Dios para suplir por amor, una necesidad física o espiritual para con mi prójimo, cumpliendo así el mandato de Jesús de amarnos unos a otros, como él nos ha amado.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

sábado, 26 de agosto de 2023

Para este tiempo de angustia, difícil, pero no imposible.

No te enojes por causa de los malvados, ni sientas envidia de los malhechores, pues son como la hierba que al cortarla pronto se seca. Tú debes confiar en Dios. Dedícate a hacer el bien, establécete en la tierra y mantente fiel a Dios. Entrégale a Dios tu amor, y él te dará lo que más deseas. Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor; así todos verán con claridad que tú eres justo y recto. Calla en presencia de Dios, y espera paciente a que actúe; no te enojes por causa de los que prosperan ni por los que hacen planes malvados. No des lugar al enojo ni te dejes llevar por la ira; eso es lo peor que puedes hacer. Los malvados serán destruidos, pero los que esperan en Dios recibirán la tierra prometida. Salmo 37
Mirando a nuestro alrededor y ver tanta maldad e injusticia nos pone mal, pero debemos creer lo que Dios dice por medio de su palabra escrita, confiar que solamente Dios puede cambiar la situación y la vida de las personas corruptas, violentas y malvadas.
Para nosotros es imposible, pero para Dios no. Pongamos nuestra confianza en Él y disfrutemos la vida que Dios nos permite vivir. Esa vida buena, saludable, siendo compasivo con aquellos que se equivocan con su forma de vivir, porque el problema lo tienen ellas y no nosotros.
No permitamos que las conductas corruptas o violentas, cambien nuestros valores y comportamiento, dañando nuestra confortable manera de vivir en familia y en paz.
Sepamos que este mundo en el cual vivimos, va camino a su propia destrucción por causa de la maldad del ser humano. Es por eso que debemos estar atento a nuestro comportamiento, así evitamos correr la misma suerte que el mundo. Dios por medio de su palabra nos advierte; Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.
Tengamos misericordia y compasión de todas aquellas personas que viven una vida equivocada de egoísmo, violencia y mezquindad, sabiendo cual es el final que les espera si no cambian su actitud. Que la Gracia del Señor les alcance bendiciendo sus vidas con arrepentimiento, para un cambio de actitud y comportamiento, así tendrán una calidad de vida mejor, teniendo armonía y paz interior.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 24 de agosto de 2023

Conociendo al Dios de la biblia.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Romanos 5:1

Todas las personas que hemos aceptado a Cristo como nuestro salvador personal, comenzamos a descubrir una nueva forma de vivir, en esta vida renovada que recibimos de Dios en Cristo. Una vida diferente a la que conocemos, diferente a lo que las personas viven en el mundo, es la vida que se vive en el reino de Dios. Nos maravillamos de cada cosa que nos pasa o que vemos en otros hermanos en la fe, de cómo actúa Dios en la vida diaria de las personas que le pertenecen.

Descubrimos a un Dios cercano, un Padre bueno que nos enseña y corrige con paciencia y amor, diferente al dios que la religión enseña. El dios que las religiones presentan en un dios vengativo, enojado y dispuesto a castigar al ser humano, con todo el peso de la Ley. Sin embargo la Biblia dice; Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar a las personas, sino para que las personas sean salvas por él. Juan 3:16-17.

Es por eso que hay que conocer las Sagradas Escrituras leyéndolas, memorizando y meditando en ellas pidiendo al Espíritu Santo, que vaya revelando lo que Dios quiere y pide de cada persona en este mundo.

Normalmente las personas por comodidad o por alguna otra razón, no se dedican a leer las Sagradas Escrituras, prefieren escuchar lo que otros están leyendo, y se conforman con eso. Pero lo mejor y más saludable es que cada cristiano pueda leer su biblia, así puede hacerlo detenidamente, pensando en lo que está leyendo, y si algo no entiende, volver a leerlo hasta que pueda entender con la ayuda del Espíritu de Dios. Así cuando lo entiende y es algo que debe vivir, puede comenzar a practicar en su vida y cuando es algo que a Dios no le agrada, podrá despojar de su vida para no seguir ofendiendo a Dios.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

lunes, 21 de agosto de 2023

Reconciliados con Dios por medio de la muerte de Cristo

Cristo es la imagen visible de Dios, que es invisible; es su Hijo primogénito, anterior a todo lo creado. En él Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, tanto lo visible como lo invisible, así como los seres espirituales que tienen dominio, autoridad y poder. Todo fue creado por medio de él y para él. Cristo existe antes que todas las cosas, y por él se mantiene todo en orden. Además, Cristo es la cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Él, que es el principio, fue el primero en resucitar, para tener así el primer puesto en todo. Pues en Cristo quiso residir todo el poder divino, y por medio de él Dios reconcilió a todo el universo ordenándolo hacia él, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que Cristo derramó en la cruz. Ustedes antes eran extranjeros y enemigos de Dios en sus corazones, por las cosas malas que hacían, pero ahora Cristo los ha reconciliado mediante la muerte que sufrió en su existencia terrena. Y lo hizo para tenerlos a ustedes en su presencia, santos, sin mancha y sin culpa. Pero para esto deben permanecer firmemente basados en la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio que oyeron. Éste es el mensaje que se ha anunciado en todas partes del mundo, y que yo, Pablo, ayudo a predicar.

Colosenses 1:15-23

El nacimiento de Jesús, vida, obra, muerte, resurrección y ascensión a la diestra de Dios para interceder por nosotros, es algo que no todos, comprenden la dimensión que tiene esa obra de Cristo a favor nuestro. Todo esto ha hecho Dios para rescatarnos del pecado en el cual se vive, sacarnos de la mano del diablo, y darnos vida eterna en Jesús. La humanidad fue creada por Dios, y para Dios.

Es verdad que el enemigo de Dios, el diablo, por medio de su astucia, engaña a la persona haciéndola dudar de la palabra de Dios que dice; He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Isaías 59:1. Le quiere hacer creer que con ser una persona religiosa y hacer cosas buenas, ya tiene ganado el cielo. Eso es un engaño del diablo, Jesús dice; Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Juan 10:9. Es necesario llegar a Dios por medio de Cristo, él es el único mediador, porque su amor y misericordia es mucho más grande que cualquier maldad que el enemigo pueda hacer para apartar a la persona de Dios, o pecado que el ser humano pueda cometer estando lejos de Dios. Nunca jamás alguien podrá quitar algo a nuestro Dios, menos aún sacar a una persona de su mano.

Jesús dijo; Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. Juan 10:27-30

Esta es la buena noticia, no hay nada que pueda impedir que cada persona en este mundo pueda reconciliarse con Dios, excepto la incredulidad de cada persona, al que cree todo le es posible. Quien ha nacido de nuevo en Cristo, no hay nada ni nadie que lo aparte del amor de Dios en Cristo Jesús.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.