viernes, 18 de agosto de 2023

Entendiendo las Escrituras.

El apóstol Pablo pide que Dios les conceda sabiduría espiritual a los creyentes de todos los tiempos.

Siempre que oramos por ustedes damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Pues hemos recibido noticias de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen a todo el pueblo santo, animados por la esperanza de lo que a ustedes se les ha reservado en el cielo. De esto ya oyeron hablar al escuchar el mensaje de la verdad contenido en el evangelio que llegó hasta ustedes. Este mensaje está creciendo y dando fruto en todas partes del mundo, igual que ha sucedido entre ustedes desde que oyeron hablar de la bondad de Dios y reconocieron su verdad. Esto les enseñó nuestro querido Epafras, quien ha trabajado con nosotros y en quien ustedes tienen un fiel servidor de Cristo. Él nos ha traído noticias de ustedes y del amor que el Espíritu les inspira. Por esto nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos dejado de orar por ustedes y de pedir a Dios que los haga conocer plenamente su voluntad y les dé toda clase de sabiduría y entendimiento espiritual. Así podrán portarse como deben hacerlo los que son del Señor, haciendo siempre lo que a él le agrada, dando frutos de toda clase de buenas obras y creciendo en el conocimiento de Dios. Pedimos que él, con su glorioso poder, los haga fuertes; así podrán ustedes soportarlo todo con mucha fortaleza y paciencia, y con alegría darán gracias al Padre, que los ha capacitado a ustedes para recibir en la luz la parte de la herencia que él dará al pueblo santo. Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos llevó al reino de su amado Hijo, por quien tenemos la liberación y el perdón de los pecados. Colosenses 1:3-14

La oración de Pablo por los creyentes, siempre es a favor de un crecimiento espiritual, para una total dependencia de Cristo en su diario andar. De esa manera los creyentes no dependen de las personas para que le digan como tienen que vivir, qué tienen que hacer y adonde tienen que ir, sino que dependen de la lectura de las Sagradas Escrituras y la enseñanza del Espíritu de Cristo. Esto es así porque cada persona que cree en Cristo, pertenece a Cristo, no al pastor,  iglesia o congregación. Si, puede formar parte de una comunidad de fe arraigada en Jesucristo, pero no es propiedad de esa comunidad ni de sus líderes.

Esto es importante destacar, porque hay pastores, líderes o congregaciones que se siente que son los dueños de las personas, piensan por ellos, deciden por ellos, viven de ellos, y no les permiten hacer nada sin su consentimiento. Los creyentes no son libres para tomar decisiones propias de vida con sus familias o en sus relaciones sociales, para cada circunstancia necesitan la autorización de sus líderes o pastores. Eso no es así, la biblia dice; Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gálatas 5:1. Cada creyente debe tomar su propia decisión de vida, fundamentada en las Sagradas Escrituras.

Amados de Dios, el propósito de Dios al hacernos salvos en Cristo, es para que disfrutemos la vida abundante que nos ha dado, sabiendo que nuestros pecados han sido perdonados y que fuimos adoptados como hijos por Dios el Padre celestial. ¡Esto es la Gracia de Dios! ¡Cristo nos ha hecho totalmente libres de los poderes de las tinieblas! ¡No hay nada que temer! Mucho por disfrutar con nuestro amado Señor.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

 

miércoles, 16 de agosto de 2023

Esto dicen Las Sagradas Escrituras respecto de la iglesia de Cristo.

La iglesia viviente es el cuerpo de Cristo, que se congrega en distintas congregaciones y distintas denominaciones, pero estamos todos unidos por el Espíritu de Cristo. Eso hace que seamos un cuerpo donde Cristo es la cabeza.

Un solo cuerpo y un solo Espíritu; como también fuimos llamados con una misma esperanza de nuestro llamamiento; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, a través de todos y en todos.  Efesios 4:4-6

Todos los que hemos nacido de nuevo en Cristo, aunque sea miembro de una congregación o forme parte de una denominación, no es pertenencia ni del pastor, ni de la congregación, ni de la denominación sino que pertenece a Cristo, Él es quien murió y resucitó por cada persona, por lo tanto no debe dejarse esclavizar de un sistema religioso o eclesiástico.

Cristo nos hizo libre de todo eso, además de libertarnos del pecado, nos hizo libre para que hagamos lo que Dios quiere, para que vivamos de acuerdo a las leyes del reino de Dios, que nos acercan a Dios y no de un sistema humano que nos aparta de Él, nos aleja de los hermanos en Cristo y de las personas.

Por eso es necesario conocer las Sagradas Escrituras, leer y meditar en ellas para que Dios hable a nuestro corazón, y como buen Padre nos corrija y enseñe, lo que Él quiere de cada uno en particular, saber que servir al Señor, no significa estar al servicio del pastor, sino de Dios, quien por medio de su Espíritu nos hace saber cuál es su voluntad para nuestro diario andar.

Eso no significa que no se deba amar y obedecer a los pastores que velan por las almas, al contrario, la verdadera dependencia de Dios da el equilibrio justo para saber, si esa persona está pastoreando la iglesia de Cristo, o simplemente usa a las personas para su propio provecho.

La misma biblia nos dice que, hay que acordarse de los pastores que nos hablaron la palabra de Dios; considerar cual haya sido el resultado de su conducta, para imitar su fe. Hebreos 13:7

Que el Espíritu Santo les de discernimiento y sabiduría para entender el verdadero significado de lo que es ser parte del cuerpo de Cristo y servir al Señor de esa manera.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

lunes, 14 de agosto de 2023

Reflexión para comenzar la semana.

El apóstol Pablo escribe a cristianos reconociendo que son un ejemplo a seguir en cuanto al servicio y amor a Dios.

Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, y los recordamos en nuestras oraciones. Continuamente recordamos qué activa ha sido su fe, qué servicial su amor, y qué fuerte en los sufrimientos su esperanza en nuestro Señor Jesucristo, delante de nuestro Dios y Padre. Hermanos amados por Dios, sabemos que él los ha escogido. Pues cuando nosotros les anunciamos el evangelio, no fue solamente con palabras, sino que lo hicimos también con demostraciones del poder de Dios y de la actividad del Espíritu Santo, y con una gran abundancia de gracias. Bien saben cómo nos portamos entre ustedes, buscando su propio bien. Ustedes, por su parte, siguieron nuestro ejemplo y el ejemplo del Señor, y recibieron el mensaje con la alegría que el Espíritu Santo les daba en medio de grandes sufrimientos. De esta manera llegaron a ser un ejemplo para todos los creyentes en las regiones de Macedonia y Acaya. Partiendo de ustedes, el mensaje del Señor se ha extendido, no sólo por Macedonia y Acaya, sino por todas partes, y se sabe de la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que ya no es necesario que nosotros digamos nada. Al contrario, ellos mismos hablan de nuestra llegada a ustedes y de cómo ustedes abandonaron los ídolos y se volvieron al Dios vivo y verdadero para servirle y esperar que vuelva del cielo Jesús, el Hijo de Dios, al cual Dios resucitó. Jesús es quien nos salva del terrible castigo que viene. 1 Tesalonicenses 1

Cuando se predica el verdadero evangelio de Cristo en el poder del Espíritu Santo, esa palabra viva de Dios, hace que la persona que la escucha se sienta compungida en su interior, reconociendo que necesita acercarse a este Dios de amor, misericordioso y compasivo.

El evangelio de Cristo no anuncia condenación, sino que comunica a todo ser humano, que Dios le ama y tiene grandes promesas para la vida presente y porvenir, pero que cada persona necesita creer en Jesús y creerle a Dios en todo lo que está escrito. Si le cree significa que rinde su vida a Cristo, es una persona nueva, diferente, con una visión realista de la vida en este mundo, y de las consecuencias que produce una vida apartada de Dios.

Esa entrega a Cristo produce en cada una de las personas un nuevo nacimiento, que no es físico sino espiritual. Su espíritu recibe vida en Jesús y comienza a tener comunión con el autor de la vida, Jesús, quien a través de las Sagradas Escrituras le va diciendo todo lo que necesita saber como hijo de Dios, y por medio de su Santo Espíritu le da entendimiento para comprender y entender lo maravilloso que es formar parte de la familia de este Dios amoroso, misericordioso y compasivo.

Ahora ya no tiene necesidad de buscar en personas ni en ídolos inertes, la ayuda que necesita para vivir el día a día, porque ahora su ayuda viene de Dios, quien vive en su interior por medio de su Espíritu, y es quien le enseña, corrige, fortalece y provee todo lo necesario para una vida en plenitud, dándole sabiduría y dominio propio para vivir esta nueva vida en Cristo.

Comienza a relacionarse y tener comunión con otras personas que también han tenido esta experiencia de vida, forman una comunidad, no de religiosos, sino de fe para amar a Dios y servir al prójimo sin distinción.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 12 de agosto de 2023

En medio de tanta inseguridad

 

¡Protección asegurada!

Dios mío, tú eres mi luz y mi salvación; ¿de quién voy a tener miedo? Tú eres quien protege mi vida; ¡nadie me infunde temor! Cuando mis malvados enemigos me atacan y amenazan con destruirme, son ellos los que tropiezan, son ellos los que caen. Me puede atacar un ejército, pero yo no siento miedo; me pueden hacer la guerra, pero yo mantengo la calma. Salmo 27:1-3

Vivimos en un mundo y una sociedad con mucha violencia, donde la vida humana no tiene ningún valor, angustias, miedos, temores, son sentimientos que acompañan casi continuamente a la mayoría de los seres humanos, estando solos, acompañados, o cuando deben tomar decisiones. También cuando tienen que realizar un trabajo, ante una enfermedad inesperada, al entrar a un lugar desconocido o enfrentar una situación complicada. Todas estas cosas producen miedos, temores o angustias a las personas. Los miedos y temores paralizan a la persona y no le permiten avanzar y terminan siendo esclavas de algo o de alguien, que les utilizan para su propio provecho.

El salmista habiendo atravesado distintas situaciones de peligros, inclusive de muerte, siempre ha tomado la decisión de refugiarse en Dios, ante los peligros que le asechaban para destruir su vida. Reconoce que puede confiar plenamente en el Dios Todopoderoso, sabe que Dios nunca le abandonará, que nunca lo dejará, que siempre le sostendrá con su mano poderosa, y así puede vivir y andar tranquilo, sin miedo y sin temor a nada. El pasado ya no cuenta por más triste que haya sido, en el presente camina seguro de la mano de Dios, y el futuro deja de ser una preocupación, porque sabe que allí también estará Dios para cuidar de él. ¡Qué seguridad! ¡Cuánta paz interior trae esto! ¡No se compara con nada!

Personalmente hace más de cincuenta años que tomé esta decisión de confiar en el Dios de los cielos, nunca me ha dejado ni me dejará. Puedo decir con el salmista; El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada; aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano. Yo fui joven, y ya soy viejo, pero nunca vi desamparado al hombre bueno ni jamás vi a sus hijos pedir limosna. A todas horas siente compasión, y da prestado; sus hijos son una bendición. Salmos 37:23-26

Espero que también usted haya probado lo maravilloso que es ¡confiar en el Dios viviente!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 4 de agosto de 2023

La vida en Cristo de los salvos por Él. (Parte 2)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:4-10

La reflexión anterior fue sobre la salvación por gracia, dada por Dios. Recordando que para ser salvo, solo se debe creer en Cristo. No hay más nada que agregar. Cristo en la cruz dijo; Consumado es. Juan 19:30.  

Tal vez usted diga; ¿Qué pasa con la persona que creyó, y fue salva por la obra de Cristo en la cruz? ¿No tiene ninguna responsabilidad? ¿No tiene nada que hacer, solo esperar el momento de ir al cielo? No, no es así. Ahora como persona salva, justificada y adoptada por Dios como hija, debe comenzar a andar en las buenas obras que Dios preparó de antemano, para cada uno de sus hijos.

La biblia enseña que ahora la persona, como salva por la fe en Cristo, debe hacer lo siguiente. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

1 Corintios 7:1 Cada persona por estar en Cristo a través de la salvación por medio de la fe, tiene todo lo que necesita para ir adoptando las enseñanzas bíblicas en su propia vida.

Ahora debe tener presente esto que escribió el apóstol Pablo, quien ha sido escogido por Dios, para que enseñe las Sagradas Escrituras, a los no Judíos; Esto, pues, es lo que les digo y les encargo en el nombre del Señor: que ya no vivan más como los paganos, los cuales viven de acuerdo con sus equivocados criterios y tienen oscurecido el entendimiento. Ellos no gozan de la vida que viene de Dios, porque son ignorantes a causa de lo insensible de su corazón. Se han endurecido y se han entregado al vicio, cometiendo sin freno toda clase de cosas impuras.

Pero ustedes no conocieron a Cristo para vivir así, pues ciertamente oyeron el mensaje acerca de él y aprendieron a vivir como él lo quiere, según la verdad que está en Jesús. Por eso, deben ustedes renunciar a su antigua manera de vivir y despojarse de lo que antes eran, ya que todo eso se ha corrompido, a causa de los deseos engañosos. Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad. Efesios 4:17-24

¡Gloriosa sabiduría del Señor! Ahora que ya no está en riesgo mi vida eterna en el reino de Dios, tengo los  mandamientos dados por el Señor, los cuales debo cumplir, no para asegurar mi salvación, sino para vivir esa vida plena y abundante que Cristo vino a traer, y al final en el reino de Cristo, recibir todas las recompensas que el Señor tiene para mí.

¿Cuáles son esos mandamientos?  

Jesús dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mateo 22:37-39

Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos. Juan 13:34-35

También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen. Mateo 5:43

El apóstol Pablo escribió; Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. No vivan neciamente, sino con sabiduría. Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos. No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor. No se emborrachen, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llénense del Espíritu Santo. Háblense unos a otros con salmos, himnos y cantos espirituales, y canten y alaben de todo corazón al Señor. Den siempre gracias a Dios el Padre por todas las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5.

El apóstol Pedro escribió, Dios, por su poder, nos ha concedido todo lo que necesitamos para la vida y la devoción, al hacernos conocer a aquel que nos llamó por su propia grandeza y sus obras maravillosas. Por medio de estas cosas nos ha dado sus promesas, que son muy grandes y de mucho valor, para que por ellas lleguen ustedes a tener parte en la naturaleza de Dios y escapen de la corrupción que los malos deseos han traído al mundo. Y por esto deben esforzarse en añadir a su fe la buena conducta; a la buena conducta, el entendimiento; al entendimiento, el dominio propio; al dominio propio, la paciencia; a la paciencia, la devoción; a la devoción, el afecto fraternal; y al afecto fraternal, el amor. Si ustedes poseen estas cosas y las desarrollan, ni su vida será inútil ni habrán conocido en vano a nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no las posee es como un ciego o corto de vista; ha olvidado que fue limpiado de sus pecados pasados.

2 Pedro 1:3-15

Estas son las cosas que todo seguidor de Cristo debe tener presente en su diario vivir, porque la vida en Cristo no se desarrolla dentro una capilla, templo o catedral, sino en el lugar donde la persona vive, trabaja, estudia, practica deporte, cuando sale con la familia o amigos a lugares de entretenimientos. Así que, ¡A disfrutar de la vida en Cristo diariamente!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 3 de agosto de 2023

Ninguno se gana el cielo.

La Salvación, favor no merecido, es la Gracia de Dios. (Parte uno)

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:4-10

Los cristianos tienen un permanente debate, cuestionamientos, incertidumbre, miedos, temores, ansiedad y dudas sobre la salvación eterna dada por Dios.

Personalmente, creo que esto se debe al desconocimiento de la palabra de Dios y del carácter de Dios. La biblia es clara en cuanto a la doctrina de la Salvación por Gracia. Pero, ¿Por qué el creyente no entiende? Quizás sea por causa de no meditar las Escrituras, o debido a las malas interpretaciones, tal vez por las enseñanzas equivocadas que reciben, o simplemente por tradiciones humanas que agregan algo más a la obra de Cristo en la cruz.

La doctrina de la salvación por gracia, no se descubre por medio de la teología o estudio exhaustivo de la biblia siguiendo tradiciones humanas, porque no es algo que tiene que ver con el intelecto humano solamente, sino que tiene que ver con el espíritu humano que está muerto a causa del pecado, y que nada puede hacer para cambiar esa situación. Por eso es necesario dejarse enseñar por el Espíritu Santo, es Él quien nos revela la verdad bíblica, para eso debemos despojarnos de toda enseñanza humana viciadas de contradicciones, y así recibir la revelación de Dios a nuestro espíritu, recordando que la salvación es de Dios.

Muchas veces también el cristiano confunde salvación con santificación, y son dos cosas diferentes.

Si miramos atentamente este pasaje de Efesios, veremos que los verbos están en tiempo pretérito perfecto simple, nos amó, nos dio vida, nos resucitó, nos sentó en lugares celestiales, todo esto lo hizo Dios a favor nuestro, no es algo que tiene que hacer, ya lo hizo. Por causa de su amor hacia nosotros nos salvó dándonos vida en Cristo, nos resucitó con Cristo, nos sentó en lugares celestiales con Cristo, nos perfeccionó en Cristo, estamos escondidos con Cristo en Dios. Nuestra salvación o redención fue realizada en la cruz del Calvario por Dios, castigando en Jesús todos nuestros pecados, la sangre derramada por Cristo en la cruz es suficiente para perfeccionarnos delante de Dios, cuando Dios nos mira ya no ve nuestros pecados, sino que la sangre de Cristo nos santificó para Él. Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Hebreos 10:14. Esto que para el ser humano era, es y será imposible lograr por su propio esfuerzo, Dios lo hizo por medio de Cristo. ¡Gloria a Dios! ¡Bendita Gracia! ¡Bendito Salvador!

Esto es lo que hay que saber y creer.

La salvación pertenece a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero. Apocalipsis 7:10. Nadie puede dar la salvación al ser humano, solamente Dios en Cristo por medio de la fe. ¡Es un regalo inmerecido! Y un regalo no tiene ningún costo para quien lo recibe, es algo que ya está pagado por el dador del regalo, solo debe estar dispuesto a recibir. Muchas personas piensan que, a la salvación hay que agregarle obras o rituales para que tenga validez. Dicen, que para ser salvo, debes cumplir ciertos requisitos o realizar determinados rituales. ¡Esto no es cierto a la luz de las Escrituras! Nada puedo hacer ni nada puedo agregar para ser salvo. ¡Necesito confiar en la misericordia de Dios!

El ladrón en la cruz dijo; Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar.

Jesús le contestó: Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso. Lucas 23:42

El carcelero pregunta; ¿Qué debo hacer para ser salvo?

Pablo le responde; Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Hechos 16:31

Estos dos relatos muestran con claridad cómo funciona la Gracia de Dios para la salvación.

Esto es muy importante que se entienda amado amigo y hermano en Cristo, porque el tema de la salvación del ser humano, trae mucha controversia por causa de no ser explicada con claridad, tal cual está escrita y enseñada en las Sagradas Escrituras. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16.

También es cierto que después de recibir la salvación por gracia, hay un camino a recorrer mientras estamos en este mundo, donde sí, hay que pagar un precio que no es dinero, NO es  para ser salvos, Sino, porque somos salvos. Eso lo veremos en la próxima reflexión.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

miércoles, 2 de agosto de 2023

Presos por hacer un bien.

Frente a las dificultades ¿Qué bueno es poder tener esta actitud!

La Biblia, en el libro de los Hechos, relata una historia maravillosa de cómo actúa Dios en la vida de las personas, que en medio de las dificultades le adoran a través de la alabanza y oración.

El apóstol Pablo se encontraban en la ciudad de Éfeso sirviendo a Dios, después de haber liberado a una chica de un espíritu de adivinación, la cual era esclava y sus amos la usaban para hacer dinero, estos al verse afectados, le denunciaron ante las autoridades. Le acusaron falsamente logrando que los metieran presos.

Esto nos cuenta la biblia; Después de haberlos azotado mucho, los metieron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los vigilara con el mayor cuidado.  Al recibir esta orden, el carcelero los metió en el lugar más profundo de la cárcel y los dejó con los pies sujetos en el cepo. Pero a eso de la medianoche, mientras Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los otros presos estaban escuchando,  vino de repente un temblor tan fuerte que sacudió los cimientos de la cárcel. En el mismo momento se abrieron todas las puertas, y a todos los presos se les soltaron las cadenas.  Cuando el carcelero despertó y vio que las puertas de la cárcel estaban abiertas, sacó su espada para matarse, pues pensaba que los presos se habían escapado.  Pero Pablo le gritó: ¡No te hagas ningún daño, que todos estamos aquí! Hechos 16: 11

La hermosa actitud de Pablo y Silas en la cárcel, ante esa situación injusta que estaban sufriendo, dieron testimonio del poder y el amor de Dios de tal manera, que no solo ellos fueron libres de las cadenas que lo ataban, sino que también lograron la salvación del carcelero y su familia.

En los momentos de injusticia y sufrimientos que nos toque atravesar, ¿Cuál es nuestra actitud? ¿Cómo reaccionamos? El Señor nos conceda sabiduría para tener la actitud correcta frente a una situación injusta, esa actitud liberadora que ayuda a los demás y nunca nos desanimemos para seguir ayudando.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.