miércoles, 8 de febrero de 2023

¿Quién salva?

¿La religión o Cristo Jesús?

Al ver Juan que muchos fariseos y saduceos venían para que él los bautizara, les dijo:

¡Generación de víboras! ¿Creen que se van a escapar del castigo que Dios les enviará?  Demuestren con su conducta que han dejado de pecar.  No piensen que se salvarán sólo por ser descendientes de Abraham. Si Dios así lo quiere, hasta a estas piedras las puede convertir en familiares de Abraham.  Cuando un árbol no produce buenos frutos, su dueño lo corta de raíz y lo quema. Y Dios ya está listo para destruir a los que no hacen lo bueno. Mateo 3:7-10

¡Qué palabra dura les dirigió Juan el Bautista a los religiosos de su tiempo! Era necesario hacerlo, porque estaba en juego la vida presente y futura de esas personas. Había que llamarle la atención porque tenían un concepto equivocado de lo que es ser salvo de la condenación eterna.

Hoy pasa lo mismo, muchas personas creen que por pertenecer a determinada religión, o por ser buenas personas, o porque brindan ayuda solidaria, o por ser fieles religiosos, ya tienen ganado el cielo. Quiero decirles que, nadie se gana el cielo. La única manera de formar parte del reino de Dios, es arrepintiéndose y aceptando a Cristo como su Salvador personal.

Jesús lo dijo, Yo soy la puerta, el que por mí entra, será salvo. No hay otra manera de hacerlo. ¡Hay que nacer de nuevo!

Usted que está leyendo, ¿Ya tomó la decisión de entrar por la puerta de la salvación? ¿Ya creyó en la obra de Cristo en la cruz a su favor?

El apóstol Pablo escribió; Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 5 de febrero de 2023

Para ¡Observar y tener cuidado!

Un siervo del Señor no debe andar en peleas; al contrario, debe ser bueno con todos. Debe ser apto para enseñar; debe tener paciencia  y corregir con corazón humilde a los rebeldes, esperando que Dios haga que se vuelvan a él y conozcan la verdad,  a fin de que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene presos para hacer de ellos lo que quiera. 2 Timoteo 2:24-26

Ser siervo de Dios es un privilegio, pero también es una gran responsabilidad. Un privilegio por estar al servicio del Rey de reyes y Señor de señores, y una responsabilidad porque debemos ser, andar y actuar conforme al carácter del Señor al cual decimos servir.

Dios por medio de su palabra establece los requisitos de cómo debe ser la persona que quiere servir al Señor, que es lo que debe hacer y cómo lo debe hacer, sin aceptar estos requisitos bíblicos, la persona no puede ser considerada un siervo de Dios.

Si observamos bíblicamente la vida religiosa de estos últimos tiempos, vemos que hay muchos trabajadores independientes, trabajando para el reino de los cielos, están en esa condición por no aceptar las exigencias de vida y conducta del reino de Dios.

Esas personas prefieren vivir la vida a su manera, sin someterse a la palabra de Dios, aunque también quieren ser consideradas como siervos o siervas de Dios, lo cual es incompatible. Por esa situación de vida, se vuelven legalistas, exigen a los demás lo que ellos mismos no están dispuestos a realizar. La palabra de Dios advierte;  Los fariseos y los maestros de la Ley son los que más conocen la ley de Moisés.  Ustedes deben hacer todo lo que ellos digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque enseñan una cosa y hacen otra. Imponen mandamientos muy difíciles de cumplir, pero no hacen ni el más mínimo esfuerzo por cumplirlos. Todo eso lo hacen para que la gente los vea y los admire.

Mateo 23                                  

Esto quedó registrado en las Sagradas Escrituras para que no seamos engañados y podamos crecer en la gracia y el conocimiento del Hijo de Dios. Así que ¡Prestar atención!

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 3 de febrero de 2023

Esto está escrito en La Biblia.

Dios utilizó su poder para darnos todo lo que necesitamos, y para que vivamos como él quiere. Dios nos dio todo eso cuando nos hizo conocer a Jesucristo. Por medio de él, nos eligió para que seamos parte de su reino maravilloso.  Además, nos ha dado todas las cosas importantes y valiosas que nos prometió. Por medio de ellas, ustedes podrán ser como Dios y no como la gente pecadora de este mundo, porque los malos deseos de esa gente destruyen a los demás.

Por eso, mi consejo es que pongan todo su empeño en:

Afirmar su confianza en Dios, esforzarse por hacer el bien, procurar conocer mejor a Dios,  y dominar sus malos deseos. Además, deben ser pacientes, entregar su vida a Dios,  estimar a sus hermanos en Cristo y, sobre todo, amar a todos por igual.

2 pedro 1:3-7

Si hay algo que toda persona anhela, es tener poder. Trata de conseguir ese poder de distintas formas y con distintos métodos, pero no siempre lo consigue. Sin embargo eso es lo que Dios ofrece a cada una de las personas que deciden confiar en Cristo, como Salvador y Señor de su vida.

Ahora bien, ese poder que Dios nos ofrece, no es para someter a nadie. Es para que podamos vivir como a Dios le agrada. Para someter mi voluntad a la suya, para resistir toda tentación, para controlar mis malos deseos, para cambiar mis malos pensamientos, y por sobre todo para poder amarnos unos a otros y a respetarnos unos a otros. De esa manera estaremos ayudando a nuestro prójimo y animándole a ser parte del reino de Dios.

¡Interesante desafío de parte de Dios! ¿Está dispuesto a aceptar ese poder de Dios en su vida?

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

lunes, 30 de enero de 2023

Dios ¡Único digno de confianza!

Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense!  La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.

Ustedes, aunque nunca han visto a Jesucristo, lo aman y creen en él, y tienen una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras.  Ustedes viven alegres porque ya saben que Dios los salvará, y por eso confían en él. 1 Pedro 1:6-9

Hay personas que desconfían de todo porque alguna vez fueron engañadas por alguien, y les cuesta volver a confiar, eso es bueno, porque así antes de confiar deben conocer en quien van a depositar la confianza. Para ir conociendo a una persona es necesario acercarse y pasar tiempo con ella, sobre todo dialogar mucho.

Así también, pasa con Jesús el Hijo de Dios. Hay que pasar tiempo con él, leyendo y meditando sus enseñanzas, observando su vida a través de los evangelios verá que es digno de confianza, nunca engañó a nadie ni abandonó al que puso su confianza en él.

Eso hará fortalecer su fe y su confianza irá creciendo, como así también su comunión con Dios por medio de la oración, esto ayudará a vencer las dificultades que aparezcan en su diario andar.

Recuerde que Jesús dijo, He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Si usted le abre la puerta de su corazón a Jesús, entrará a su vida y estará con usted en medio de los problemas y dificultades que tenga que enfrentar para darle fuerza y sabiduría para atravesarlos en victoria.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

¡Agradar a Dios, es lo mejor!