sábado, 9 de julio de 2022

Reflexiona el salmista y nosotros con él.

 

Traté de entender todo esto, pero me resultó muy difícil. Entonces fui al santuario de Dios, y fue allí donde entendí cómo terminarán los malvados: Dios los ha puesto en peligro, y van hacia su propia desgracia. En un abrir y cerrar de ojos terminarán por ser destruidos; el terror acabará con ellos.  Cuando Dios entre en acción, hará que sean olvidados como se olvida una pesadilla.  Dios mío, yo estuve muy afligido; me sentí muy amargado. He sido muy testarudo; me he portado mal contigo: ¡me he portado como una bestia! A pesar de todo, siempre he estado contigo; tu poder me mantiene con vida, y tus consejos me dirigen; cuando este mundo llegue a su fin, me recibirás con grandes honores.  ¿A quién tengo en el cielo? ¡A nadie más que a ti! Contigo a mi lado, nada me falta en este mundo. Ya casi no tengo fuerzas, pero a ti siempre te tendré; ¡mi única fuerza eres tú!  Los que se apartan de ti acabarán por ser destruidos; los que no te sean fieles acabarán perdiendo la vida. Pero yo estaré cerca de ti, que es lo que más me gusta. Tú eres mi Dios y mi dueño, en ti encuentro protección; ¡por eso quiero contar todo lo que has hecho! Salmo 73:16-28

Tratar de entender la vida según nuestro propio razonamiento ¡es muy difícil!, por eso tratar de entender esta situación que se está viviendo, ¡es complicado!

Nos preocupamos más de la cuenta y eso afecta la salud, porque no está en nuestras manos la solución.

Solo hay que entrar al santuario de Dios, como lo hizo el salmista, y desde ahí observar la situación de todo lo que nos rodea para evaluarla correctamente, y además podemos ver nuestra propia realidad con claridad entendiendo hacia donde se dirige cada uno, y cuál es el resultado de su propia conducta.

Siendo sincero con Dios y la conciencia, sabrá cuál es su verdadera relación con su creador y Dios, tomando nuevas fuerzas en su comunión con su Salvador y Señor. 

Que el Espíritu Santo nos de sabiduría y fortaleza espiritual para saber la situación y condición personal en esta realidad social que se vive y así no sentirnos frustrados.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

jueves, 7 de julio de 2022

¡El que mal anda, mal acaba! Dice el dicho popular.

Enemigos de la luz.

Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Más el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. Juan 3:20

Es natural en las personas que piensan hacer algo que no es correcto, o vivir de una manera diferente a la establecida por Dios el creador, busquen las tinieblas u oscuridad donde poder ocultarse, pasar desapercibidas o que sea más difícil detectar sus conductas dudosas.

Esas personas no quieren aceptar que la vida moral fue establecida por Dios para los seres humanos, no es la religión, no es la iglesia, sino Dios como el creador de la raza humana.

Esto produce una vida social complicada entre los seres humanos. Porque automáticamente las personas nos guste o no, aceptemos o no, constituimos dos grupos antagónicos con un pensamiento diferente, conductas, actitudes y comportamientos diferentes. Un grupo que tratamos de vivir una moralidad acorde a lo establecido por Dios, y otro grupo que ha tomado la decisión de tener una moralidad fundamentada en sus gustos o deseos.

Esto dificulta relacionarse sanamente entre las personas, sobre todo cuando hay intolerancia o falta de respeto por ambos lados. No debería ser así.

Cuando las personas no quieren reconocer que Dios es el creador y que es Él quien establece los fundamentos para la vida y comportamiento humana en este mundo, aparecen estos conflictos morales y de convivencia entre las personas.

A esto se refieren las palabras de Jesús cuando dice que los que practican la verdad vienen a la luz y los demás se alejan de la misma.

El salmista dijo; Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino. También nosotros los que aceptamos la verdad bíblica del Dios creador de la humanidad, y a Cristo como nuestro salvador personal, tomamos la palabra de Dios como la luz que alumbra nuestro diario caminar en este mundo.

Esto no tiene que ver con religión, si tiene mucho que ver con principios de vida, cada uno escoge que tipo de vida quiere tener haciendo uso de su libre albedrio. También hay que saber que cada uno es responsable de su conducta y comportamiento.

Entendamos que no podemos imponer creencias, conductas o comportamientos a otros, pero si podemos elegir tener una vida agradable delante de Dios. Personalmente escogí la vida que agrada a Dios, y estoy feliz de haberlo hecho, aunque no exento de problemas.

Los abraza en Cristo. P. Sosa. 

martes, 5 de julio de 2022

Dios no quiere la muerte del impío.

Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Ezequiel 33:11

Generalmente cuando nos enteramos de la muerte de alguna persona buena o algún niño o joven, nos lamentamos diciendo ¿por qué tuvo que pasarle esto? habiendo tantas personas malas y perversa. Pensamos, ¡Hierba mala nunca muere! Porque nos parece que los que tendrían que morir son los malos, no los que consideramos buenos.

Pero debemos saber que, Dios tiene otra perspectiva de la vida y de la muerte. Él sabe para quién ya es tiempo de irse de este mundo y quién todavía no es conveniente que abandone este mundo.

La biblia nos enseña que las personas que se han arrepentido de sus pecados, entregando sus vidas a Cristo, cuando mueren gozan de una vida eterna en el reino de Dios, sin ningún otro trámite a realizar. En cambio las personas que no se han arrepentido de sus pecados y que por lo tanto no han entregado sus vidas a Cristo, sino que han vivido según sus propios deseos, cuando mueren sus destinos son de una eterna condenación lejos de Dios.

Es por esto que Dios en su gran misericordia y compasión, le extiende el periodo de vida esperando a que se arrepientan de sus pecados, y se vuelvan a Él. Porque toda persona en este mundo necesita solucionar el tema de su relación con Dios, antes de partir de este mundo, después ya no tiene ninguna posibilidad de reparar eso.

Esto es lo que está escrito en la biblia; El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36

Esta es la razón por la cual se predica el evangelio de Jesucristo, para que toda persona tenga la oportunidad de escuchar del amor, la misericordia y compasión de Dios hacia cada uno de nosotros los seres humanos. Dios no condena a nadie, es la persona que elige cual va a ser su destino final, a través de creer en Cristo, o rehusar creer en Él.

Es mi deseo que cada persona que lea esto, pueda tener solucionado su destino final ahora y no estar con esa incertidumbre al momento de su partida.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 2 de julio de 2022

¡No se desanime!

 

 

Dice el salmista.

Dios es muy bueno con Israel y con la gente sincera.  Yo estuve a punto de pecar; poco me faltó para caer, pues me llené de envidia al ver cómo progresan los orgullosos y los malvados.  ¡Tan llenos están de salud que no les preocupa nada! No tienen los problemas de todos; no sufren como los demás.  Se adornan con su orgullo y exhiben su violencia.  ¡Tan gordos están que los ojos se les saltan! ¡En la cara se les ven sus malos pensamientos! Hablan mal de la gente; ¡de todo el mundo se burlan! Tan grande es su orgullo que sólo hablan de violencia. Con sus palabras ofenden a Dios y a todo el mundo.  ¡Pero hay gente que los consulta y cree todo lo que dicen!  Piensan que el Dios altísimo no lo sabe ni llegará a saberlo.  ¡Así son los malvados! ¡No se preocupan de nada, y cada vez son más ricos! ¡De nada me sirvió hacer el bien y evitar los malos pensamientos! ¡Esos malvados me golpean a todas horas! ¡En cuanto amanece me castigan! Si hubiera pensado como los malvados, habría traicionado al pueblo de Dios.

Salmo 73:1-15

¿Se sintió alguna vez como el salmista? Quizás, cuando escucha las noticias o mira a su alrededor, seguramente aparece esa impotencia y sin darse cuenta, siente envidia de esas personas malvadas.

Porque, en apariencia, a ellos todo les sale bien no tienen problemas ni tampoco de qué preocuparse, a tal punto que, ni siquiera de Dios necesitan. ¿Será así?

Con usted eso no es así, aunque trate cada día de hacer todo el bien que puede, pero es como si eso no alcanzara para tener una vida tranquila y disfrutar con la familia, con amigos y vivir en paz. Eso lo vuelve impotente, y tal vez se sienta con ganas de cambiar su conducta de persona de bien, para hacer lo mismo que esa gente malvada.

Pero eso sería traicionarse a usted mismo, traicionar sus principios y traicionar a todos aquellos que confían en usted y le consideran una persona de bien.

¡No se desanime! Dios sigue siendo Dios, y él tiene el control, y a su debido tiempo, usted recibirá la recompensa que Dios tiene, para todos aquellos que perseveran en la confianza que han depositado en él. Recuerde que en Cristo, todo se puede, que Dios tiene pensamiento de bien y no de mal para usted.

Que tenga un bendecido comienzo de mes y de semana, confiando siempre en el poder de Dios para sostenerlo.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

viernes, 1 de julio de 2022

Para pensar


 

¡Dios es amor!

 

 

Señor me inclino ante ti soy tu humilde servidor,

Vengo a estar en silencio quiero escuchar tu voz,

Muchas voces se levantan en esta tierra Señor,

Pero el hombre necesita escuchar y oír tu voz.

 

Señor, ¿por qué tú te inclinas y te pones a mi altura?

Si tú eres Rey de reyes y Señor de los señores,

 Y, yo delante de ti soy un puñado de tierra,

 Sin embargo es tu amor, lo que me abraza y contiene.

 

Señor cuando me encontraste, yo estaba sucio y perdido,

Fue tu gran misericordia que te llevó a levantarme,

Y en tus brazos me estrechaste con ternura sin igual,

Me limpiaste y restauraste como a diamante precioso.

 

Señor, es mi gratitud lo que me acerca ante ti,

Por todo lo que has hecho, por todo lo que me diste,

 Con tu actitud me enseñaste lo que es amar de verdad,

 Sin esperar nada a cambio, diste tu vida por mí.

PS. 31.01.21