domingo, 13 de marzo de 2022

¡No basta con decir Señor, hay que obedecer!

 

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros? Entonces les diré claramente: Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!  Mateo 7:21-23 

Es muy interesante esta exhortación de Jesús, referente a la relación del ser humano con él, y la esperanza de entrar al reino de Dios. Esta enseñanza deja en evidencia que tener comunión con Cristo como el Señor de nuestra vida y ser ciudadano del reino de los cielos, no consiste en las palabras que digamos o a que religión pertenezcamos, sino que actitud se toma con respecto a él y su palabra, no es lo que hacemos, sino lo que somos.

Al decir no todo, el que me dice Señor, entrará en el reino de los cielos, manifiesta claramente que decir, no es reconocer su Señorío y tampoco hay obediencia a la palabra. Luego la sentencia final hacia esas personas que hacen cosas en el nombre de Jesús sin tener una verdadera comunión con él, ¡es terrible! Jesús dice; entonces les diré claramente, nunca los conocí, aléjense de mí, hacedores de maldad. Qué triste es llegar a las puertas del reino de Dios, con algunos títulos y pergaminos, y tener que ser echado por el dueño del reino, por no haber tenido una relación verdadera de obediencia con él.

Pero, pensemos por un momento, como es el amor de Dios hacia cada persona, vemos que la intención del Señor no es condenar al ser humano, sino cambiar su condición y salvarlo.

Esa es la razón por la cual quedó registrada esta palabra del Señor, como advertencia para todos, para que no haya sorpresa cuando estemos en su presencia a las puertas del reino. Allí no se ingresa de cualquier manera, tampoco por pertenecer a tal o cual religión, menos por hacer cosas en el nombre del Jesús, sino por tener una verdadera comunión con el Señor.

Aquí nuevamente toma mayor importancia las palabras del Señor dicha a Nicodemo, el religioso de su época, si no naces de nuevo, no puedes entrar al reino de Dios.

Paremos un momento, revisemos nuestra vida a la luz de las palabras del Señor, y preguntemos no, ¿Qué me habilita el ingreso al reino de Dios? ¿Mis buenas obras o la obra de Cristo en la cruz? ¿El hacer muchas cosas para él, o el ser como él es?

Que la maravillosa persona del Espíritu Santo, le convenza y le guíe a la respuesta correcta que le abrirá ampliamente la puerta del reino de Dios.

Los abraza en Cristo. P. Sosa 

lunes, 7 de marzo de 2022

Varones y mujeres. ¡Pensemos y reflexionemos!

 

Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó,  y les dio su bendición. Génesis 1:27

Debemos recordar que el Día Internacional de la mujer se origina en memoria de esas mujeres que lucharon por el derecho que les correspondía como personas y trabajadoras, y que para conseguir  ese reconocimiento algunas perdieron la vida en pos de ese propósito.

Vivimos en un mundo machista donde no siempre se le da el lugar que le corresponde a la mujer, y que tampoco se la respeta como tal, no se le reconoce como persona sino más bien como un objeto, sobre todo en este tiempo donde la violencia contra ella en todas sus formas ha crecido.

Hay que reconocer que las mujeres no son objetos, son personas con capacidades y talentos, que tienen no solamente cuerpo sino también alma y espíritu, con afecto, con sentimiento, con sueños y anhelos que muchas veces son frustrados y dañados, por causas de varones insensibles que las utilizan como material descartable. ¡No debe ser así!

Dios nuestro hacedor ha dado un rol especial a la mujer, al constituirle como esposa y madre, eso no la hace superior ni tampoco inferior, sino el complemento ideal y necesario para el hombre.

Es por eso que las Sagradas Escrituras también resaltan las cualidades de la mujer ama de casa, esposa, madre y administradora, con una vida centrada en el respeto y sujeción a Dios. 

Mujer ejemplar no es fácil hallarla; ¡vale más que las piedras preciosas!...
 «Mujeres buenas hay muchas, pero tú eres la mejor de todas.»
 Los encantos son una mentira, la belleza no es más que ilusión, pero la mujer que honra al Señor es digna de alabanza.  ¡Alábenla ante todo el pueblo!
¡Denle crédito por todo lo que ha hecho! Proverbios 31

Por lo tanto, es necesario que pensemos en la mujer. Algún varón quizá diga, eso lo hago constantemente, pero la propuesta es hacerlo  de una manera diferente al que se hace normalmente, que la miremos con una mirada distinta a lo habitual. Que no nos detengamos solo en lo físico, pues ellas no son solamente cuerpos sino que también tienen alma y espíritu. Es decir son personas, no objetos, que se utilizan para satisfacer placeres, y mucho menos fábricas descartables de bebés.

Varones, como el sexo fuerte que dicen que somos, aprendamos a tratar a las mujeres como lo que son, denles el honor que les corresponde, teniendo en cuenta que ellas son más delicadas y están llamadas a compartir con ustedes la vida que Dios les dará como herencia.

Mujeres, ustedes tienen grandes posibilidades de ir revirtiendo esa conducta equivocada de muchos varones, aprovechen el tiempo de la niñez de los varones para instruirlos, para educarlos, para corregirlos y para formarlos en el reconocimiento y valorización de la mujer como persona. No se falten el respeto ustedes mismas, sino ocupen el lugar que les corresponde. Por favor ¡Valorícense!

No permitan que un niño falte el respeto a ninguna dama, desde la más pequeña a la más anciana, desde la más humilde a la más instruida, a quien tenga un cuerpo perfecto o tenga algún defecto físico y eso es tarea tuya como mujer y mamá, ¡usa la sabiduría para formar a sus hijos!

Aunque pertenezcas al mal llamado sexo débil, no eres un ser inferior, tampoco incapaz de formar correctamente a un niño. No aceptes la mentira de que no servís o no podes. Eres valiosa, eres importante y así debes considerarte, mira si serás especial que Dios te ha elegido para hacerte co-heredera de la gracia de la vida. 1 Pedro 3:7

Mujeres, que vuestra preocupación o propósito no sea únicamente estar bien en lo material, sino el haberte realizado como persona, con todo lo que eso implica.

Acércate y relaciónate con quienes te respeten, te cuiden y te valoren. Sobre todo acércate a Dios por medio de Jesús el Cristo resucitado, que es la única persona que no te va a fallar, que te amó, te ama y te amará, dándote el lugar que te corresponde como mujer, madre y persona hecha a su imagen y semejanza.

Las abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 5 de marzo de 2022

¡Hay que recuperar el amor!

 


Un intérprete de la ley, preguntó a Jesús por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Mateo 22:35-40
Parece ser que esta conversación que tuvieron los religiosos con Jesús, para muchos, es irrelevante. Sin embargo no es así, porque, aun cuando esta pregunta surge de una manera tramposa, Jesús le da con su respuesta sabia, una profundidad y una trascendencia gloriosa. Ahí Dios por medio de la palabra dicha por Jesús, ¡Está sentando la base firme para una convivencia sana y constructiva en la vida personal y social del ser humano, y es atemporal, o sea que trasciende todas las épocas y culturas humanas!
Sin embargo, amar a Dios y amar al prójimo es algo que se ha ido descartando de a poco en el diario vivir de las personas en todas las épocas, y que ahora se manifiesta mucho más.
Es tiempo de volver a replantearse ¿Cuánto amo a Dios? ¿Cuánto amo al prójimo? ¿Cuánto se cree de lo que está escrito en la Biblia? ¿Cuánto se cree en las enseñanzas de Jesús? Se sabe mucho, se conoce mucho, se comparte mucho, pero, ¡Se cree muy poco!
Algunos se preguntarán ¿Por qué digo esto? Le respondo, viendo tanta violencia, tanta maldad en el ser humano, tanta hipocresía, tanto odio manifiesto, tanta insensibilidad hacia los más débiles y los que menos tienen, tanta corrupción, tanto egoísmo, que aun las instituciones religiosas y las organizaciones sociales no escapan a esta contaminación moral que nos afecta, a tal punto que la palabra amor se ha distorsionado, para que cambie su significado.
Esto causa mucha tristeza y afecta la vida de las personas que quieren un buen vivir, aquellas que han elegido una vida donde la educación, el respeto, la responsabilidad y el buen comportamiento, sea moneda corriente. Anhelamos una sociedad donde se valore la vida antes que las cosas materiales o inanimadas, donde los valores y principios cristianos ocupen ese lugar de importancia dentro de la sociedad. Una sociedad donde se vuelva a creer en el verdadero amor, como dicen Las Sagradas Escrituras; El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. 1 Corintios 13
Para esto es necesario volver a Dios, porque, DIOS es AMOR.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 4 de marzo de 2022

¡Cuando se va a aprender!

 

 

¡Cortar! ¡Matar! ¡Destruir! Es la consigna del hombre,

 Parece hasta no importarle a quien daña o que destruye,

Sacarse gusto y deseo lo mueve en su diario andar,

No piensa en su conducta, y él también se hace daño,

Es feliz a su manera, a ¡quien le puede importar!

 

Así cortan arboledas, destruyen bosques y selvas,

Lo importante para ellos, es acumular dinero,

Matan vidas, matan sueños, y matan las ilusiones,

Destruyendo el hábitat, de pobladores isleños,

Así continúa el andar, así acumulan bienes.

 

Se afecta al eco sistema, destruyendo las especies,

El medio ambiente se daña, matando naturaleza,

¡Qué es lo más importante! ¡Qué cosas valen la pena!

Progresar de esa manera, es un asunto mezquino,

¡La vida es muy importante! ¿Se aprenderá algún día?

PS 2022

miércoles, 2 de marzo de 2022

¡Lo dijo Jesús!

 

También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.  Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen.  Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo; pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos.  Porque si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué premio recibirán? Hasta los que cobran impuestos para Roma se portan así.  Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los paganos se portan así.  Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 5:43-48

Normalmente ¿A quién se ama? ¿A quién se le brinda una ayuda? ¿Al amigo o al enemigo?

Usted dirá; ¡Qué está preguntando! Es obvio, se ama y se ayuda a las personas buenas y necesitadas, ellas se merecen que se les ayude y que se los quiera. Es verdad, eso es lo que uno aprende desde chico, hay que ayudar a las personas que son buenas y amables.

Pero ¿Es correcta esa forma de actuar? Si por alguna razón se tiene un mal concepto de una persona, ¿eso hace que esa persona sea mala? ¿Esa persona, no merece ser ayudada o querida? Supongamos que yo me equivoque en mi forma de actuar y cometa algún error, esa equivocación ¿hace de mí una mala persona, que no merece ser ayudada? ¡Qué tema!

El Señor Jesús vino no solamente para salvar al pecador, sino que también vino para hacer una profunda transformación en la conducta diaria del ser humano, para crear una nueva humanidad a partir de sus enseñanzas y la vida transformada de sus seguidores.

La enseñanza de Jesús va contra toda lógica humana, ¡amar al enemigo! ¡Orar por aquellos que nos persiguen! Es muy difícil de asimilar dicha enseñanza, porque, ¡hay que ir en contra de la enseñanza recibida desde niños! Además va contra todo el pensamiento social, porque en la sociedad está instalado que hay que amar a quien merece ser amado.

Es por eso que se necesita de Cristo en el diario vivir, para poder incorporar esa enseñanza y practicarla, de otra manera es muy difícil, diría casi imposible.   

Pero, cuando se reconoce que las enseñanzas recibidas desde niño, no nos ayudan mucho en el comportamiento social y en lugar de dar solución a los problemas, los potencian, hay que tomar una decisión. Pero ¿Cuál? ¿Aceptar las enseñanzas de Jesús para tener una calidad de vida mejor, o continuar con las actitudes viciadas de las viejas enseñanzas? ¿Qué hará usted? Le cuento, yo desde mi adolescencia tome la decisión de seguir la persona y las enseñanzas de Jesús mi Salvador, y estoy feliz de haberlo hecho. Si tuviera que volver a elegir, lo haría por sus enseñanzas y su ejemplo de vida otra vez.

Los abraza en Cristo. P. Sosa