sábado, 4 de diciembre de 2021
miércoles, 1 de diciembre de 2021
Consejos Bíblicos para enfrentar distintas situaciones personales.
Si alguno de ustedes está afligido, que ore. Si alguno está contento, que cante alabanzas. Si alguno está enfermo, que llame a los ancianos de la iglesia, para que oren por él y en el nombre del Señor lo unjan con aceite. Y cuando oren con fe, el enfermo sanará, y el Señor lo levantará; y si ha cometido pecados, le serán perdonados. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del justo tiene mucho poder. Santiago 5:13-16
Cuando las personas pasan por algunas de estas situaciones, muchas veces no saben qué hacer o a quien acudir. Estos son consejos prácticos que están al alcance de todos los creyentes en Cristo. Poniendo en práctica esto, sin dudas que el Señor Dios va a responder a sus oraciones de fe, trayendo alivio a sus mentes y corazones afligidos. Ahora bien, también dice; confiesen sus pecados unos a otros, lo que hay que tener en cuenta es que se debe confesar a cada persona contra la cual se ha pecado, y no contarles a todos los pecados cometidos. Solo se debe confesar a la persona contra la cual se pecó, para sanar esa herida que se ha causado con esa acción. De otra manera lo único que se hace es promocionar el chisme y las habladurías, que tanto mal hace al grupo en el cual se está.
Por lo tanto, usen de sabiduría al momento de hacer la confesión de un daño cometido a alguien, ya sea a propósito o sin darse cuenta, porque eso es el pecado cometido contra el prójimo, que se debe confesar para ser sanado, perdonándose unos a otros.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.
domingo, 28 de noviembre de 2021
¡Segura protección!
Dios mío, tú eres mi luz y mi salvación; ¿de quién voy a tener miedo? Tú eres quien protege mi vida; ¡nadie me infunde temor! Cuando mis malvados enemigos me atacan y amenazan con destruirme, son ellos los que tropiezan, son ellos los que caen. Me puede atacar un ejército, pero yo no siento miedo; me pueden hacer la guerra, pero yo mantengo la calma. Salmo 27:1-3
Miedos y temores son sentimientos que acompañan en varias ocasiones a la mayoría de los seres humanos. Cuando están solos, cuando están acompañados, cuando tienen que tomar decisiones, cuando tienen que realizar un trabajo, ante algo desconocido o ante una enfermedad, al entrar a un lugar oscuro o enfrentar una situación complicada. Todas estas cosas producen miedos o temores a las personas. Los miedos y temores paralizan a la persona y no le permiten avanzar y terminan siendo esclavas de algo o de alguien, que les utilizan para su propio provecho.
El salmista sabía eso, por esa causa toma la decisión de refugiarse en Dios. Reconoce que puede confiar plenamente en el Dios Todopoderoso, y así vivir y andar tranquilo sin miedo y sin temor a nada. El pasado ya no cuenta, en el presente camina de la mano de Dios, y el futuro deja de ser una preocupación, porque sabe que allí también estará Dios para cuidar de él. ¡Qué seguridad! ¡Cuánta paz interior trae esto! ¡No se compara con nada!
Yo, hace más de cincuenta años que tomé esta decisión de confiar en el Dios de los cielos, y si por alguna razón tendría que volver a hacerlo, ¡No dudaría un instante en ponerme nuevamente bajo su protección! Espero que también usted haya probado lo maravilloso que es ¡confiar en el Dios viviente!
Los abraza en Cristo. P. Sosa.
miércoles, 24 de noviembre de 2021
Cuidemos no unos a otros.
Cuando se junten o se reúnan, canten salmos, himnos y canciones espirituales. Alaben a Dios el Padre de todo corazón, y denle siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5:19
Las fiestas de fin de año están cada vez más cerca, esos son momentos únicos en la vida familiar, y también con amigos. ¡Cómo se extrañan esas reuniones! ¡Cómo se extraña el juntarnos! Poder vernos, conversar, hacer planes, compartir experiencias de vida, eso es gratificante. Aunque también hay veces que juntarse para pasar un rato, no siempre termina bien, porque si hay algo que al ser humano le cuesta es ponerse de acuerdo sobre algo en común, y sin darse cuenta se termina discutiendo por cosas insignificantes, que arruinan ese momento especial.
En este pasaje bíblico hay sugerencias prácticas de cosas que se pueden realizar en común, y que sin duda no traerá ningún conflicto. Pero muchas veces esto se toma como algo que se hace solo en las reuniones religiosas, y no creo que sea así.
Porque las personas siempre tenemos motivos al encontrarnos para dar gracias a Dios. Por su amor, por su bondad, por su misericordia, por su cuidado, por darnos el don de la amistad, por sus provisiones y por sobre todo, por darnos vida y salud.
Si se practica esto sin duda que no habrá espacio para las críticas innecesarias de unos a otros, ni tendrá entrada el chisme que tanto daño hace, ni la calumnia destructiva de personas y amistades.
Todo lo que se haga será edificante, redundará en beneficio propio y de los demás, la amistad será fortalecida, el compañerismo crecerá, y lo más lindo será el hecho de construir momentos inolvidables para que otros también tengan el deseo de participar de estos encuentros.
Todos estábamos esperando el momento de encontrarnos otra vez, ahora que llegó, aprovechemos para construir una mejor convivencia colectiva de amistad y compañerismo en nuestra sociedad, cuidándonos unos a otros como parte de una familia grande y numerosa.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.
domingo, 21 de noviembre de 2021
Conociendo a Dios.
Todas las personas que hemos aceptado a Cristo como nuestro salvador personal, comenzamos a descubrir una nueva forma de vivir, en esta vida renovada que recibimos de Dios en Cristo. Una vida diferente a la que conocemos, diferente a lo que las personas viven en el mundo, es la vida que se vive en el reino de Dios. Nos maravillamos de cada cosa que nos pasa o que vemos en otros hermanos en la fe, de cómo actúa Dios en la vida diaria de las personas que le pertenecen.
Descubrimos a un Dios cercano, un Padre bueno que nos enseña y corrige con paciencia y amor, diferente al dios que la religión enseña. El dios que las religiones presentan en un dios vengativo, enojado y dispuesto a castigar al ser humano, con todo el peso de la Ley. Sin embargo la Biblia dice; Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar a las personas, sino para que las personas sean salvas por él. Juan 3:16-17.
Es por eso que hay que conocer las Sagradas Escrituras leyéndolas, memorizando y meditando en ellas pidiendo al Espíritu Santo, que vaya revelando lo que Dios quiere y pide de cada persona en este mundo.
Normalmente las personas por comodidad o por alguna otra razón, no se dedican a leer las Sagradas Escrituras, prefieren escuchar lo que otros están leyendo, y se conforman con eso. Pero lo mejor y más saludable es que cada cristiano pueda leer su biblia, así puede hacerlo detenidamente, pensando en lo que está leyendo, y si algo no entiende, volver a leerlo hasta que pueda entender con la ayuda del Espíritu de Dios. Así cuando lo entiende y es algo que debe vivir, puede comenzar a practicar en su vida y cuando es algo que a Dios no le agrada, podrá despojar de su vida para no seguir ofendiendo a Dios.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.