lunes, 10 de mayo de 2021

Dice la biblia.

 

Si el justo deja de hacer lo bueno y hace lo malo, morirá por culpa de sus malas acciones. Por el contrario, si el malvado se aparta de su maldad y hace lo que es recto y justo, salvará su vida.
Ezequiel 18
Debemos saber que no hay pasado en la vida de cada persona que Dios no pueda solucionar. No importa en qué tipo de cosas estaba metido y que conducta tenía, o a cuantas personas dañó y cuánto daño se hizo a sí mismo. Si viene a Cristo arrepentido y le confiesa sus pecados, y se aparta de su mal camino, Dios le perdona y cambia su vida para bien.
Por lo tanto dejemos a Dios el juicio, nosotros practiquemos la misericordia, eso nos hace bien y ayuda a los demás a salir de la situación en la que están metidos.
La persona ya tiene suficiente dificultad al tener que luchar con su propia conducta o actitudes, que sin duda por más terrible que parezca esa persona, su conciencia también le acusa. Es verdad lo que merece cada uno que hace mal es un castigo, pero lo que necesita es ser perdonada y tener otra oportunidad.
Si yo fuera el sujeto ¿qué me gustaría que se hiciera conmigo? Que me condenen o que tengan misericordia. Usted tiene la respuesta.
El Señor nos dé su sabiduría para que hagamos siempre lo correcto con sabiduría.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.

domingo, 9 de mayo de 2021

¡Marchar al frente!


 

¡Una pregunta muy importante!

 


Señores, ¿qué debo hacer para salvarme?

Ellos contestaron: Cree en el Señor Jesús, y obtendrás la salvación tú y tu familia. Hechos 16:31

Toda persona en algún momento de su vida pasa por algún problema o dificultad, y tiene la necesidad de que alguien le salve o le saque de esa situación, por la cual está atravesando.

Pasa en todos los niveles de la sociedad, y en todas las naciones, siempre hay personas que se meten en algún problema difícil de salir con sus propias fuerzas. Quizás le haya pasado a usted, sin darse cuenta llegó un problema a su vida, nos pasa a todos es en el ámbito físico o material.

Las Sagradas Escrituras nos dice; Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios. Romanos 3:23. Esto sí que es un verdadero problema para el ser humano, en el ámbito espiritual, y ninguna religión o persona puede solucionar, porque tiene que ver con el reino de Dios. Cristo Jesús, el Dios hecho Hombre, es el mediador que toda persona necesita para solucionar el problema de acercamiento a Dios. Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de todos. 1 Timoteo 2:3

¿Qué debo hacer para ser salvo? Fue la pregunta del carcelero que custodiaba a Pablo el apóstol. Y esa sigue siendo la pregunta que toda persona se hace en momentos de mucha angustia, tristeza y soledad. La respuesta sigue siendo la misma que el apóstol le dijo al carcelero. ¡Cree en el Señor Jesucristo! Algo tan sencillo pero a la vez tan difícil. Porque la persona quiere hacer un sacrificio para obtener la salvación. Pero Cristo ya pagó el precio por medio de su sacrificio en la cruz. Ahora todo lo que hay que hacer es creer y aceptar.

Usted ¿Creyó en Cristo? ¿Lo aceptó como su salvador personal? ¿Está seguro de su salvación? Dios quiera que haya tomado la hermosa decisión de rendir su vida al Señor.

Porque en ningún otro hay salvación, solo en el Nombre de Jesús.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

sábado, 8 de mayo de 2021

¡Qué triste!


 

¿Equivocados?

 

Jesús les contestó: Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios.  Mateo 22:29

¡Qué difícil es aceptar por la persona que está equivocada! Porque eso ataca directamente al orgullo humano. Por lo tanto hay que ser humilde, para aceptar una equivocación o un error. Las personas tenemos la rara costumbre de opinar sobre temas que desconocemos, o hablar de cosas que no nos hemos informado lo suficiente. Y cuando menos sabemos, es cuando más discutimos. A esto se refiere el Señor Jesús, al responder a los religiosos de su tiempo.

Especialmente en temas espirituales, creemos que sabemos todo, sin embargo, la realidad nos muestra que no es así. Porque lo espiritual no se razona con la mente carnal, sino con la mente espiritual, o sea con el corazón rendido a Cristo. Es por eso que a muchas personas les cuesta aceptar a Cristo y sus enseñanzas, lo cual es un impedimento para la salvación. Pueden ser fervorosos lectores bíblicos, pero no logran entender correctamente lo que leen porque lo hacen en su propio razonamiento.

Está escrito; Los que no tienen el Espíritu de Dios no aceptan las enseñanzas espirituales, pues las consideran una tontería. Y tampoco pueden entenderlas, porque no tienen el Espíritu de Dios. En cambio, los que tienen el Espíritu de Dios todo lo examinan y todo lo entienden. Pero los que no tienen el Espíritu, no pueden examinar ni entender a quienes lo tienen.  Como dice la Biblia: ¿Quién sabe lo que piensa el Señor? ¿Quién puede darle consejos? Pero nosotros tenemos el Espíritu de Dios, y por eso pensamos como Cristo. 1 Corintios 2:14

Amados amigos y hermanos, cada vez que lean las Sagradas Escrituras, tenga la humildad de reconocer que si algo no puede entender, necesitan pedir al Señor, que por medio de su Espíritu Santo le de entendimiento, eso hará que sea provechosa su lectura.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.

viernes, 7 de mayo de 2021

Un buen ejercicio


 

Esto fue escrito hace mucho tiempo, pero sigue vigente hoy.

 


Porque el Espíritu de Dios no nos hace cobardes. Al contrario, nos da poder para amar a los demás, y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida cristiana.

Por lo tanto, no te avergüences de hablar bien de nuestro Señor Jesús. 2 Timoteo 1:7

La cobardía no le deja bien a ninguna persona, menos a un cristiano, sin embargo hay veces que la cobardía aparece, cuando menos se la espere y nos deja mal parados.

¿Qué hacer para que eso no nos ocurra? Toda persona siempre trata de prepararse físicamente para defenderse ante una circunstancia adversa, o ante una persona violenta y fuera de control.

Aun así no siempre lo consigue. En el cristiano no es distinto, debe prepararse también para defenderse de los ataques que aparecen durante su peregrinar en este mundo. Ahora bien, el cristiano tiene la ventaja de saber y conocer que su preparación no es física, sino que debe ser en lo espiritual. Es por eso que Dios nos ha dado su Espíritu que vive en nosotros, quien nos prepara espiritualmente para que podamos actuar con valentía, en cualquiera de las dificultades que aparecen, mostrándonos quien es el enemigo y como vencerlo.

Eso hace que andemos tranquilos, seguros y dispuesto para ayudar a quien lo necesite, sin importar quién es la persona necesitada, quizás no se tenga la mejor relación, pero eso no impide que le brindemos nuestra ayuda. Con esa actitud, estaremos hablando bien de quien es nuestro Señor, y no nos avergonzaremos.

Los abraza en Cristo. P. Sosa.