jueves, 18 de febrero de 2021
martes, 16 de febrero de 2021
domingo, 7 de febrero de 2021
La salvación del hombre.
Señores, ¿qué debo hacer para
salvarme?
Ellos contestaron: Cree en el Señor
Jesús, y obtendrás la salvación tú y tu familia. Hechos 16:31
Toda persona en algún momento de su
vida pasa por algún problema o dificultad, y tiene la necesidad de que alguien
le salve o le saque de esa situación, por la cual está atravesando.
Pasa en todos los niveles de la
sociedad, y en todas las naciones, siempre hay personas que se meten en algún problema
difícil de salir con sus propias fuerzas. Quizás le haya pasado a usted, sin
darse cuenta llegó un problema a su vida, nos pasa a todos es en el ámbito
físico o material.
Las Sagradas Escrituras nos dice; Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de
Dios. Romanos 3:23. Esto sí que es un verdadero problema para el ser
humano, en el ámbito espiritual, y ninguna religión o persona puede solucionar,
porque tiene que ver con el reino de Dios. Cristo Jesús, el Dios hecho Hombre,
es el mediador que toda persona necesita para solucionar el problema de
acercamiento a Dios. Porque no
hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los
hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de
todos. 1 Timoteo 2:3
¿Qué debo hacer para ser salvo? Fue
la pregunta del carcelero que custodiaba a Pablo el apóstol. Y esa sigue siendo
la pregunta que toda persona se hace en momentos de mucha angustia, tristeza y
soledad. La respuesta sigue siendo la misma que el apóstol le dijo al
carcelero. ¡Cree en el Señor Jesucristo! Algo tan sencillo pero a la vez
tan difícil. Porque la persona quiere hacer un sacrificio para obtener la
salvación. Pero Cristo ya pagó el precio por medio de su sacrificio en la cruz.
Ahora todo lo que hay que hacer es creer y aceptar.
Usted ¿Creyó en Cristo? ¿Lo aceptó
como su salvador personal? ¿Está seguro de su salvación? Dios quiera que haya
tomado la hermosa decisión de rendir su vida al Señor.
Porque en ningún otro hay salvación,
solo en el Nombre de Jesús.
Los abraza en Cristo. P. Sosa.
miércoles, 3 de febrero de 2021
¡Recordando!
Cuando uno
llega a viejo y comienza a recordar,
¿Cómo fue
cuando era chico, como pasó su niñez?
Va
descubriendo momentos por las marcas de la vida,
Si la infancia
ha sido buena, siempre la recordaras,
En cambio, del
sufrimiento, no te querrás acordar,
Sin embargo en
tu mirada, ocultarlo, no lo puedes.
La persona
solitaria, tosca y de pocas palabras,
Manifiesta
sufrimiento, rechazos y soledad,
Una infancia
muy sufrida al tener que trabajar,
Quizás no tuvo
amigos, ni tiempo para jugar,
Una cicatriz que
habla de una herida más profunda,
Un recuerdo de
la infancia, que no se olvida por nada.
Recordar lo
que se vive, eso es un duro trabajo,
Entre alegría
y tristeza, van surgiendo los recuerdos,
Lo que no se
borra nunca, es la vivencia temprana,
La vieja casa
paterna, la abuela y sus empanadas,
Las tardecitas
de campo, el tajamar, las lecheras,
Fueron lindas
experiencias de gozo y felicidad.
PS 03.02.21
miércoles, 27 de enero de 2021
¡Para creer!
En las Sagradas Escrituras leemos esto y es bueno que pensemos en lo que dice nuestro Señor Jesucristo. Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre si no es por mí. Juan 14:6
En una sociedad que presenta varios caminos a seguir,
aparentemente buenos, pero que la mayoría de ellos no terminan bien, hace que
muchas veces no sepamos qué hacer, ni qué camino tomar. La biblia dice; hay
caminos que al hombre le parece derecho, pero su final es camino de muerte.
Es ahí que tiene importancia lo que Jesús dice, YO
SOY EL CAMINO, él es el camino a seguir, el único camino
seguro y confiable, y siempre con un final feliz.
En la actualidad tristemente en nuestra sociedad, todos sus
actos y propuestas se fundamentan en el engaño y la mentira, en todos sus
estratos sociales y en todas sus instituciones, donde la verdad es algo
relativo. Jesús al decir; YO SOY LA VERDAD, toma fuerza esa
afirmación, que él es la única verdad, y aunque estemos rodeados de mentiras, él es
la verdad absoluta en la cual debemos andar.
En un mundo donde la vida dejó de tener importancia, donde matar
es algo rutinario, donde la muerte permanentemente está al acecho en cada paso
que damos, a tal punto, que ahora ya ni siquiera el vientre de una mujer, es
resguardo seguro para la concepción de la vida, una sociedad donde
continuamente se levantan voces pidiendo una ley que legalice la muerte de los
inocentes, toma verdaderamente relevancia la voz de Jesús diciendo; YO
SOY LA VIDA, esa vida que todo ser humano anhela y debe tener.
Es por eso que debemos prestarle verdadera atención a esta
palabra dicha por nuestro Señor Jesucristo, la cual quedó escrita en las
Sagradas Escrituras. Como seres humanos creados por Dios, necesitamos de Dios y
lo que Dios nos ofrece por medio de la persona de Cristo, es para nuestro
bienestar terrenal y con trascendencia eterna.
Jesús también dijo; Yo he venido para que tengan vida, y vida en
abundancia.
Le dejo una pregunta; ¿Tiene usted esta vida que Jesús le
ofrece?
Los abraza en Cristo. P. Sosa.



