miércoles, 7 de octubre de 2020

¡En esto hay que pensar!

Se acerca el día de la madre, hay que ir pensando en eso,

Y así darle una sorpresa, con amor, de mí lo mejor,

Como hijo, o como hija, ¿Cómo está mi relación?

Le trato bien a mi madre, le escucho cuando me habla

Su presencia, ¿me es molesta, o siento satisfacción?

 

¡Qué lindo es tenerla viva! ¡Poder conversar con ella!

Dedicándole un buen tiempo, ¡verla feliz sonreír!

Recordando otros tiempos, cuando juntos en familia,

Disfrutábamos juntarnos alrededor de la mesa,

Comer los ricos manjares que ella supo preparar.

 

Estos recuerdos perduran en el alma generosa,

Trayendo fuerza y consuelo cuando ella ya no esté,

Porque a la tierra sin mal partió para no volver,

Y aquí sin remordimientos, solo esperando el momento,

¡Para ir a estar con ella, todos juntos otra vez!

PS


domingo, 4 de octubre de 2020

¡Reencuentro!

Volveremos a encontrarnos cuando pase esta pandemia,

Celebraremos la vida, gracias dando al Dios del cielo,

Cantaremos de alegría, de esperanza renovada,

Con familiares y amigos, vecinos y conocidos,

Daremos un gran abrazo a la vida en sociedad,

Felices porque otra vez compartiremos momentos

Que siempre perduraran en este nuestro reencuentro.

 

Preparemos unos mates, afinemos las guitarras,

Demos valor a la vida, busquemos estar contentos.

Que nuestra conversación nos lleve siempre a lo bueno,

Todas nuestras actitudes deben reflejar lo bello,

Pensemos en ayudar al que siempre menos tiene,

Dejando viejos rencores, amarguras y tristezas,

Pues la vida es una sola y se va en cualquier momento.

PS

 


viernes, 2 de octubre de 2020

¡Se anima!

El que quiera trabajar también hallará lugar

En la viña del Señor, así dice una canción

Que antaño se cantaba, ahora en este tiempo

Hacen falta más obreros para sembrar la semilla

Del evangelio de paz, en aquellos corazones

Que buscan satisfacer ese vacío interior.

 

En mi sembró mi mamá siendo todavía un niño

Me enseñó todo lo bueno que de Dios ella aprendió.

Esa siembra que ella hizo, en mi tierno corazón

  Pronto dio su resultado,  y veo qué maravilla

Como actúa esa semilla en mi vida personal.  

Cambió mi forma de vida y mi modo de pensar

Hizo que sea diferente y que tengas gozo y paz.

 

En la viña del Señor seguro siempre estarás

Porque no hay desempleo, tampoco fatalidad.

El Patrón está contigo trabajando codo a codo

Supervisando la obra, al que duda, lo convence

Hablándole de su amor, le muestra misericordia.

Porque no quiere que nadie en su incredulidad se pierda.

PS

jueves, 1 de octubre de 2020

Dijo Jesús.... 2 parte

 

 El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.  Evangelio de Juan 10   Segunda parte

 

La pregunta que surge es; ¿Qué significa tener vida? Porque el ser humano respira, camina, trabaja, forma familia, se mueve, se alimenta, se divierte, etc.

Eso ¿no es tener vida? Todas esas cosas que realiza el ser humano, solo demuestra su existencia en este mundo. Muchas veces se refugia en la religión, en la política, o en algún tipo de actividad buscando satisfacer ese vacío interior, se siente insatisfecho y no sabe por qué.

¿Qué necesita para estar bien? ¿Cambio de religión o cambio de vida?

La religión no soluciona el problema humano, muchas veces, es el problema que tiene el ser humano. Porque las religiones no tienen poder para cambiar el interior de una persona, sino más bien le agregan más culpa y sufrimiento. Por lo tanto no es cambio de religión lo que necesita la persona. Su necesidad es un cambio de vida. ¿Cómo lograrlo? Es por esto que Cristo vino a este mundo. Él dijo; Yo soy la vida.

Para tener vida espiritual, es necesario nacer espiritualmente de Dios. ¿Cómo? Aceptando la vida de Dios, que viene a través de aceptar por la fe a Cristo en el corazón. Eso produce un cambio interior, el Espíritu Santo comienza a realizar esa obra transformadora de adentro hacia afuera, algo que ningún otro lo puede hacer.

La verdadera vida implica estar satisfecho interiormente porque es vida espiritual, aun cuando no se logre o se obtenga todo lo que la persona desea. Tiene paz interior. Agradece por cada logro obtenido, y cuando algo no sale de acuerdo a lo que desea, igual agradece a Dios, porque viene algo mejor aunque no lo pueda entender, pero lo acepta por la fe en Cristo, sabiendo que es amado por Dios.

Además ya no vive para sí, sino que piensa y se ocupa de ayudar al otro. Es una persona feliz, ya no vive quejándose sino que vive agradecida de despertar cada día y tener nuevas oportunidades de servir al prójimo.

Todo lo que vive y hace es para la gloria de Dios y produce satisfacción interior y un gozo indecible en la persona. ¡Eso es vida plena y abundante! La que Cristo ofrece.

Los abraza en Cristo. P. Sosa

Dijo Jesús

 

El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.  Evangelio de Juan 10

Esto lleva a reflexionar, ¿Entendemos esta expresión del Señor?

¿Quién es el ladrón al que hace referencia? ¿Qué es lo que roba, mata y destruye este ladrón?

Las personas entramos a este mundo a través del nacimiento físico, por lo tanto tenemos vida física. Adquirimos conocimientos, desarrollamos capacidades y tratamos de ser alguien en este mundo. Queremos crecer construyendo un futuro personal, lograr un título, tener una profesión, también formar familia y seguir multiplicándonos y colaborando con la sociedad en la cual vivimos.

Pero no siempre se puede lograr, ¿por qué? Ahí toma relevancia la palabra dicha por Jesús. Alguien al que no vemos porque es un ser espiritual, no lo conocemos y que muchas veces no se quiere creer en su existencia, se mete en la vida de las personas y les roba la esperanza, mata los sueños y destruye su futuro, porque es maligno y es perverso. Esa es la tarea del diablo, el ladrón al que hace referencia el Señor.

¿Por qué lo hace? Porque odia a Dios y a la humanidad, y a todo lo bueno que representa a Dios, como ser la creación, las personas, la familia.

El ser humano no tiene fuerza en sí mismo, para luchar contra ese ladrón. Porque si bien nace físicamente vivo, no tiene vida espiritual, esa vida que proviene de una relación directa con Dios nuestro creador. Esto ninguna religión de las miles que existen pueden solucionar, porque no es un tema religioso, es un asunto espiritual de vida o muerte, que solamente una persona puede traer la solución.

Esa vida de la cual habla el Señor Jesús. ¿Dónde encontrarla?  ¿Cómo es? ¿Es para este tiempo? ¿Es para todos? Continuará…